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EL PERIÓDICO
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Poetas

Chispazos

El Gobierno portugués,

con sus leyes radicales,

ha destinado un palacio

para sus necesidades.

 

Hay tres cosas que le asustan

á Don José Canalejas:

el clero, la democracia,

y la voz de Pablo Iglesias.

 

Las monjas de Portugal

vieron la revolución, l

as pobres, embarazadas

en la mayor confusión.

 

Dicen los republicanos

que Juan Macías de Real

antes era de la armada,

y hoy, de la que se va armar.

 

La Cierva quiere ser jefe

del grupo conservador,

que Dios le conserve siempre

los ratos de buen humor.

 

Antes los grandes de España

buscaban honor y prez,

ahora les basta lucirse

con los vinos de Jerez.

 

Las incluseras

El sol, apagando sus rojos fulgores,

luce melancólica luz crepuscular,

y de un parque oculto llegan los clamores

vagos, somnolientos, de un triste cantar.

Son las incluseras que cantan en coro

Al Socialismo

¡Salve, oh tú, idea bella y redentora!

A la radiosa luz que de ti esplende

siento que una fe nueva en mí se enciende

cual surge, tras la noche, riente aurora.

 

Oración de la vida

Se abren al limpio Oriente las ventanas;

el Sol piadoso alegra los hogares;

hay amor en las almas y pan blanco

sobre el limpio mantel.

 

Ayer y Hoy

Sentados junto á la lumbre,

mano á mano, muy cerquita,

están un viejo y un mozo

en conversación tendida,

sin darse cuenta del tiempo,

Tempestad

En ella soy feliz: viril contento

trae á mí la estruendosa carcajada

con que luchan en lid encarnizada

la chispa, el chaparrón, el polvo, el viento...

 

Óbolo

Bellos Luises,

de faz angélica,

que en procesiones

lucís la faz.

Dulces señoras del roce pío,

que rezáis mucho, para librarnos de Satanás.

 

  • Escrito por

Contrastes

Espléndido salón, bellos tapices,

del Arte y la Natura los primores

en aromas, colores y matices,

de hermosos cuadros y fragantes flores.

 

Los jardines de la noche

(leída en una velada de la Academia de poesía en la Casa del Pueblo de Madrid)

Las ventanas cerradas, silenciosas y obscuras,

parecen misteriosas filas de sepulturas.

La gran ciudad burguesa reposa. En los balcones,

la luna va prendiendo sus azules festones.

¡A luchar!

A luchar, á luchar, nobles obreros!

A luchar y á vencer como leones,

esforzar vuestros bravos corazones,

y á la lucha corred sin deteneros.

 

A la República

Si déspotas ambiciosos

niegan tu clara verdad,

sus principios ponzoñosos

jamás saldrán victoriosos de tu hermosa libertad.

 

Lo que es el socialismo

Para el burgués miserable

enfrascado en su egoísmo,

viene á ser el Socialismo

una doctrina culpable.

 

  • Escrito por

Jueves Santo

Señor, yo te sigo por el camino,

al bajar de la montaña

detrás de tu mirada triste,

en la madrugada blanca.

 

Vox Populi

El pueblo sabe estrangular tiranos,

y odia tanto á Caifas como al judío

que sentencia lavándose las manos.

 

Caciquismo

¿Por qué seguir con calma indiferente

soportando al cacique empedernido?

¿Acaso carecemos de sentido

para estar humillándole la frente?

La noche

Como fantasmas etéreos

las nubes navegan

por cielos inmensos.

 

Poesía

Dedicada á una sociedad que se creó con el fin de socorrer á los heridos, emigrados y presos de la sublevación republicana

Mientras haya desdichados

que lejos del patrio suelo

de triste llanto bañados

alcen los ojos al cielo;

La ciudad del amor

Ciudad de amor, por el amor nacida,

que borrando las sombras del pasado

resurgiste triunfante á nueva vida

en un triunfo de paz aureolado.

 

El carnaval

Soneto

¿Para qué la careta de Talía

si puro Carnaval es la existencia?

¿Para el crimen que oprime la conciencia,

no tiene un dominó la hipocresía?

 

La canción de los Hombres en marcha

¡Haya en todos paz, y sea la Tierra

de quien la trabaje, premio del sudor;

y el arado obre como arma de guerra

porque el mundo sea, en hombres-, mejor!

 

  • Escrito por

Consagración

La yerba del bosque, impía, profana

la simbólica cruz que los arcos unía;

no se oye ya al toque del Avemaria

en son melancólico doblar la campana.

 

La procesión de los humildes

Famélicos, tristes, caminan rendidos,

los veo á mi paso, con pena y horror;

avanzan medrosos cual seres vencidos

faltos de alegrías, de paz y de amor.

Hay en sus miradas tenues, misteriosas,

Libertad

“Esperanza de todos los mortales

que sufren el rigor de los tiranos,

y que se ven regidos por villanos

lo mismo que en los tiempos medioevales.

Esperanza de todo aquel que males

Mi patria

PARÁFRASIS DE SCHILLER

Soy ciudadano del mundo:

en donde abunda la vida

pongo mi afecto profundo,

tengo una tierra querida.

¿Existe?

A un sabio preguntóle cierto día

uno del pueblo, en ademán curioso,

sobre un tema que obscuro y tenebroso

en su cerebro, inculto, aparecía.

 

En el carrusel

Sobre el «cochon» del carrusel montada

—reina del vicio en trono de locura—

va girando en mil vueltas. La cintura

quiebra en la contradanza dislocada.

 

Caminito de la encina

Se me quedó prendido el pensamiento

entre la blanca bruma y el viento,

en la luna y en las rosas,

en el jazmín y en la escarcha,

en la laguna dorada,

y en las noches estrelladas.

Presentimiento

Desde mi balcón veo los fulgores del poniente,

hermoso como una doncella, misterioso como la noche.

se va despacio, despacio se va septiembre.