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El Centro Promotor de Mejoramiento de las Clases Trabajadoras en Portugal en el siglo XIX

En la Historia de ateneos obreros ocupa un lugar fundamental el Centro Promotor dos Melhoramentos das Classes Laboriosas. Efectivamente, el Centro Promotor de Mejoramiento de las Clases Trabajadoras fue una institución fundamental en la Historia del movimiento obrero portugués del siglo XIX.

En Portugal, como en el resto de países europeos, se prohibieron las asociaciones de tipo reivindicativo obreras cuando se extinguieron los gremios, hecho que se produjo en 1834. Además, el Código Penal de 1853 prohibía las huelgas. Como también ocurrió en España, se toleraban las asociaciones de ayuda o socorro mutuo, que comenzaron a proliferar en la década de los años cincuenta. En ese contexto, en 1852 se creaba el Centro Promotor de Mejoramiento de las Clases Trabajadoras en Lisboa, con estatutos del año siguiente, formados por el ingeniero Francisco María Sousa Brandão. Fueron sus presidentes Antonio Rodrigues Sampaio y Francisco María Vieira da Silva.

En los estatutos se señalaban sus objetivos: fomentar la creación de asociaciones, difundir la educación primaria y técnica, organizar cunas y centros para cuidar a personas con discapacidad, establecer almacenes y tiendas, mejorar los métodos de trabajo y promover la enseñanza de la economía industrial y doméstica. El Centro se convirtió en un foro de discusión política y social, además de promover el asociacionismo. En este sentido, es importante la creación en su seno de una comisión de asociaciones obreras en 1853. También hay que destacar el debate que se generó para crear un albergue para inválidos por causa laboral en 1863, y otro sobre la cuestión alimenticia y la organización de guarderías en 1865. Editaba un periódico, el Jornal do Centro Promotor dos Melhoramentos das Classes Laboriosas, que se puede consultar digitalizado en la Biblioteca Nacional de Portugal, y en la Biblioteca Digital del Patrimonio Ibérico. Desde 1871 contó con una Biblioteca.

En octubre 1870, el Centro dio un giro en sentido socialista cuando se reformaron los estatutos acercándose a lo que se había hecho en Londres con la Internacional, siendo su presidente Francisco Vieira da Silva. Pero los estatutos no entraron en vigor, y se volvieron a rehacer en 1872 por una comisión compuesta por Sousa Brandão, José Fontana, Noble Francia, Luis Eca y Eduardo Maia. El giro socialista se confirmó con la publicación en enero de 1872 de un Manifiesto, que tuvo amplio eco en Portugal y fuera del país gracias a su publicación en diversos periódicos. Iba dirigido a los trabajadores portugueses para promover la fraternidad y la solidaridad, además de la creación de cooperativas de producción y consumo.

Fueron miembros del Centro intelectuales, liberales, republicanos, radicales y socialistas fundamentales en la Historia de Portugal, como como Antero de Quental, Azevedo Gneco, Casal Ribeiro, Felizardo Lima, Fontes Pereira de Melo, Gomes da Silva, João Bonança, João de Sousa Amado, José Fontana, José Mesquita da Rosa, Júlio Máximo Pereira, Lúcio Fazenda, Miguel Carvalho, Nobre França, Oliveira Martins, o Silva Viana.

Pero la diversidad de sus miembros provocó, lógicamente, que se plantearan divisiones sobre la vinculación política o no del movimiento obrero, en línea con lo que ocurría en el resto de Europa. En cierta medida, en relación con el Centro, y entre sus miembros más radicales, estaría la creación de la Sección Portuguesa de la AIT, y luego la del Partido Socialista.

El mérito del Centro fue protagonizar una etapa de la Historia del movimiento obrero portugués, en relación con lo asociativo y, sobre todo, en la toma de conciencia de la clase obrera.