Las consecuencias de la corrupción en la asistencia social en Córdoba en 1897 para los socialistas

El órgano oficial del PSOE se hizo eco en su conocida sección “La Semana Burguesa”, del caso de corrupción que afectó a la Diputación Provincial de Córdoba, y que llevó ante la Audiencia de Sevilla al presidente, al depositario y al contador de esta institución en Sevilla en 1897 por un desfalco de cien mil pesetas.

Pero el interés de este artículo radica no en la información en sí del procesamiento, sino en la denuncia de los socialistas de la situación de la asistencia social dependiente de la Diputación cordobesa, y que era achacada a este desfalco. El panorama descrito en el artículo de El Socialista es desolador.

En primer lugar, se denunciaba que en el Hospital de Agudos las camas no tenían sábanas, los “dementes” no tenían ropa y tenían que acostarse en el suelo, la comida era de mala calidad, y las “enfermas de venéreo” debían dormir en el suelo o sobre jergones de paja.

En el Hospital de Crónicos, por su parte, se habían dejado de suministrar las medicinas que prescribían los facultativos, la cocina estaba en malas condiciones, el aceite que se empleaba era de mala calidad, la sala de atención a las mujeres amenazaba ruina y los cuartos de baño no se podían utilizar, provocando, además que el aire se contaminase. En la Casa Central de Expósitos también la cocina estaba en malas condiciones, las mantas estaban hechas jirones, los niños permanecían descalzos y los alimentos eran de pésima calidad, especialmente el aceite.

En la Casa de Socorro y Hospicio gran parte de los niños y niñas iban descalzos, y con ropas destrozadas. Dormían dos o tres en una cama, y los que no cabían, en el suelo. Los alimentos que se suministraban eran de pésima calidad.

Se informaba que hacía dos años que no se adquiría ropa blanca ni de ninguna otra clase porque no había postores en las subastas, ni quien suministrase artículos. El problema era que se debían grandes sumas a los proveedores, por lo que había que comprar los víveres al día y a cuenta. Esto provocaba que se compraba a precios más altos.

Por otro lado, se debían muchos salarios del personal de estas instituciones. En el penúltimo ejercicio solamente se habían pagado cinco meses, y el último nada más que tres, aunque el presidente de la Diputación había cobrado todos sus gastos de representación.

La historia de la asistencia social en Córdoba cuenta con la monografía de Fernando López Mora, Pobreza y acción social en Córdoba, 1750-1900, Córdoba (1997). Por su parte, debe consultarse el número 602 de El Socialista del día 17 de septiembre de 1897.