TV

La inauguración del Centro Obrero de Valladolid en el año 1901

El 24 de octubre de 1901 se inauguró el Centro Obrero de Valladolid, un hito en la historia del movimiento obrero castellano.

En el acto intervinieron personajes destacados del sindicalismo socialista vallisoletano del cambio de siglo, como Francisco Hidalgo, miembro de la Sociedad de Albañiles de la UGT, y su representante en el XI Congreso de la UGT (1914); el sastre Juan Cordón, y el tipógrafo Remigio Cabello Toral, considerado uno de los padres del socialismo en Valladolid. Los intervinientes explicaron la génesis de la organización obrera, la necesidad de que los trabajadores se asociasen para conseguir mejoras y, posteriormente, la emancipación, y la necesidad de actuar con cautela para no malgastar las propias fuerzas, en línea con las ideas fundamentales del sindicalismo socialista. Se cantó “La Internacional”, y la orquesta de las Sociedades de Resistencia amenizó el acto con diversas piezas.

La noticia del acto destacó la elevada presencia de trabajadores y cómo a pesar de que se fue la luz durante veinte minutos y que el Centro se quedó pequeño ante esa concurrencia, no hubo altercados, a pesar de los intentos de crear problemas de algunos individuos. La valoración del orden siempre fue muy común en las noticias de los periódicos socialistas sobre actos obreros, especialmente en El Socialista, como una forma de demostrar que los trabajadores no buscaban conflictos estériles ni alteraciones del orden público, evitando lo que siempre consideraron provocaciones de las autoridades.

En la noticia del acto se aludía a las buenas condiciones físicas del edificio para poder dar cobijo a las distintas Sociedades Obreras. Se destacaba el salón de sesiones con 16 metros de largo y 5 de ancho, techo alto y con tres grandes balcones. Había sido decorado por los trabajadores. Todo el Centro se iluminaba con luz eléctrica.

Sabemos que el Centro Obrero estaba situado en la calle del Salvador, número 6. En realidad, era un edificio bastante antiguo porque había sido convento y colegio. Además de las instalaciones administrativas, se abrió un café y se reunió una biblioteca. Con el tiempo el local se quedaría pequeño y comenzaron a aparecer problemas, por lo que en los años veinte se tomaría la decisión de contar con una nueva Casa del Pueblo, el antiguo palacio de los marqueses de Verdesoto, en la calle de Fray Luis de León. La nueva Casa del Pueblo se quemaría al poco tiempo, en 1930, pero los trabajadores vallisoletanos se pusieron en marcha y construyeron un nuevo edificio, que iba a inaugurarse en 1936. La Casa del Pueblo de Valladolid ha pasado a la historia por ser un lugar trágico de la resistencia obrera y socialista frente a los golpistas en julio de 1936.

Hemos consultado el Diccionario Biográfico del Socialismo Español, el número 817 de El Socialista, y la entrada sobre la Casa del Pueblo de Valladolid escrita por Orosia Castán en la página del Grupo Verdad y Justicia Valladolid. También conviene leer el trabajo de Luis Arias González, “Las Casas del Pueblo y sus implicaciones geográficas”, en Biblio 3W (2010) en la red, donde se hacen diversas referencias a la Casa del Pueblo de la capital castellana. Por fin, sobre el movimiento obrero vallisoletano estaría la monografía de G. Pérez Sánchez, Ser trabajador: vida y respuesta obrera (Valladolid, 1875-1931), Valladolid (1996).