Esculturas que "conciencian" sobre la explotación de la mujer y la naturaleza

  • Escrito por Rebeca Palacios
  • Publicado en Cultura
La artista chilena Tamara Jacquin, que recibió ayer el Premio Sculpture Network, ha explicado a Efe que su obra profundiza en la manera en la que las mujeres construyen su cuerpo y su identidad a través de su proyecto "Arquitecturas corporales", que son objetos de madera para "cargar", como una bufanda de piezas ensambladas que oculta el rostro o un corsé que dificulta los movimientos femeninos.- EFE/Abel Alonso La artista chilena Tamara Jacquin, que recibió ayer el Premio Sculpture Network, ha explicado a Efe que su obra profundiza en la manera en la que las mujeres construyen su cuerpo y su identidad a través de su proyecto "Arquitecturas corporales", que son objetos de madera para "cargar", como una bufanda de piezas ensambladas que oculta el rostro o un corsé que dificulta los movimientos femeninos.- EFE/Abel Alonso

Obras de escultura contemporánea hacen reflexionar sobre la normalización de la explotación del cuerpo de la mujer como mercancía y pretenden despertar una concienciación acerca de la desconexión humana hacia la naturaleza.

La tercera edición de la Feria Internacional de Escultura Contemporánea (Sculto), única de estas características que se celebra en España, incluye la muestra "Awareness" (Conciencia), a partir de una selección de obras de la artista manchega Marian Calvorrey y la chilena Tamara Jacquin, organizada por la galería Est Art Espace de Alcobendas (Madrid).

Esas obras forman parte de las 200, realizadas por 40 artistas diferentes, que se exponen en el mercado de abastos de Logroño, donde los puestos de alimentación conviven con las innovadoras propuestas artísticas de quince galerías de España, Portugal, Turquía y Rusia.

La directora de la galería Est Art Espace, Maite Sánchez Ureña, ha detallado este domingo a Efe que estas dos autoras están "muy concienciadas" en temas que son muy actuales, como el respeto a la naturaleza, la mujer y las presiones sociales, que son asuntos "fundamentales" que el arte debe reflejar.

Tamara Jacquin (Viña del Mar, Chile, 1986) ha explicado a Efe que su obra profundiza en la manera en la que las mujeres construyen su cuerpo y su identidad a través de su proyecto "Arquitecturas corporales", que son objetos de madera para "cargar", como una bufanda de piezas ensambladas que oculta el rostro o un corsé que dificulta los movimientos femeninos.

"Son una metáfora de la carga que tienen que soportar las mujeres y el peso que llevan encima debido a las imposiciones de la sociedad y lo que se espera de nosotras", ha indicado esta creadora, afincada en Madrid, para quien "la identidad se construye muchas veces a partir de la mirada del otro".

En Sculto, Jacquin también ha expuesto otras piezas como "Solo vine a ver el jardín", que profundizan en la relación del cuerpo con la naturaleza y cómo el ser humano conecta con el medio ambiente.

Por su parte, Marian Calvorrey (Guadalajara, 1972) utiliza en sus obras elementos cotidianos que cualquiera puede encontrar en su casa, como alfileres, sartenes, recortes de revistas o un somier "para generar una protesta desde un objeto común", ha dicho.

Su obra "Descansa amor mío mientras yo me olvido de ti" es un pequeño taburete reposapiés cuya superficie está cubierta de alfileres, que pinchan o acarician a quien lo toca en función de la dirección del movimiento de su mano.

En "Mujer, prostitución y yo no he visto nada", ha colocado tarjetas de contactos de casas de citas entre las piezas de un somier de muelles y ha utilizado las páginas de una revista de "cotilleos", donde aparecen anuncios de contactos, para realizar pequeñas y delicadas figuras con forma de los personajes de dibujos animados Pitufina y Minnie.