"Puente", retrato realista y curativo sobre la Generación Millennial

  • Escrito por Pilar Martín.
  • Publicado en Cultura

Sin complicación de tramas, pero con sensatas reflexiones sobre el poder de la amistad para curar las heridas provocadas por ser un "millennial", así es "Puente", el estreno literario de la periodista zaragozana Lena Cortés con el que abre un hueco sin explotar, el de la literatura juvenil realista.

Acostumbrados a historias románticas juveniles, "Puente" es un soplo de aire fresco, de ese que te espabila, porque ante nuestros ojos se presentan cinco adultos fruto de esta generación de niños nacidos entre 1981 y 1999 que pese a ser considerados como la generación más preparada se encontraron con un "abismo" al finalizar sus estudios universitarios e incorporarse a la vida laboral.

Y la idea de escribir sobre ellos, y sobre ella -porque Cortés nació en 1992- le surgió hace tres años después de leer un artículo sobre su generación en el que el autor los calificaba de "narcisistas" y vagos. Un texto que le sirvió de acicate para retomar su amor por la escritura y empezar a "vomitar" esta historia.

Pero no lo hizo a modo de venganza, ni siquiera quería ser "panfletaria, heroica ni catastrofista", según reconoce en una entrevista a Efe, medio donde Elena (su nombre real) fue becaria en 2016; sino que quería contar la historia de cinco amigos que tienen la misma edad y que se deciden reencontrar durante un puente años después de finalizar la universidad.

"En ellos hay un ansia de acercamiento porque todos echan de menos lo que tenían, pero todos saben también que no lo puede recuperar porque es parte del pasado. Hay un mensaje sobre la importancia de las relaciones personales, y bonitas, y cómo se nos olvidan cuando estamos en un momento de conflicto como es el del cambio de la universidad al mundo laboral", explica.

Escrita a lo largo de tres años en los que se levantaba a las seis de la mañana para arañarle al día una hora antes de ir a trabajar, Cortés se mete en la piel de Mónica -donde pone mucho de su experiencia personal- para abordar estas cinco vidas llenas de expectativas, anhelos, desilusiones, frustraciones y ganas de alcanzar sueños.

"El tema de las expectativas juega un papel fundamental, porque somos una generación llena de coletillas como que somos la generación más preparada, una generación que confiamos mucho en estudiar, en esforzarnos, pero al finalizar nos encontramos un abismo", reflexiona.

Por eso la intención de "Puente" es acercar al lector a los procesos vitales de estos ahora adultos a los que muchos llaman "adolescentes eternos, personas que no se comprometen y que son desagradecidas o incluso de ser los culpables de la baja tasa de natalidad actual", apunta.

No obstante, y pese a su sencillez narrativa, todo llega directo como una suerte de flecha que reivindica la vida de estas cinco personas que se mueven en un mismo universo. Por eso la autora pide que no se les "juzgue", sino que se les conozca en este proceso de "autoconocimiento y toma de conciencia" que hacen a lo largo de estas páginas.

Con esta primera obra, publicada por la editorial Libros Indie, la maña tiene en la actualidad las "ganas afianzadas" para seguir escribiendo, porque lo que antes era una relación amor-odio con la escritura, ahora, tras el "montón" de alegrías que le está dando "Puente", quiere intentar vivir de la literatura.