Daniel Mordzinski nos revela sus 40 años convirtiendo la literatura en fotos

Algunas de las imágenes de la exposición “Objetivo Mordzinski: un viaje de cuatro décadas al corazón de la literatura hispanoamericana”, en la que el fotógrafo argentino Daniel Mordzinski reúne dos centenares de retratos de los escritores más importantes de la literatura en español y que se presenta este viernes en la Casa de América, en Madrid. EFE/Fernando Alvarado 	   Algunas de las imágenes de la exposición “Objetivo Mordzinski: un viaje de cuatro décadas al corazón de la literatura hispanoamericana”, en la que el fotógrafo argentino Daniel Mordzinski reúne dos centenares de retratos de los escritores más importantes de la literatura en español y que se presenta este viernes en la Casa de América, en Madrid. EFE/Fernando Alvarado

Vivir sus cuatro décadas "a la sombra de la literatura", esto es lo que propone el fotógrafo Daniel Mordzinski en "Un viaje de cuatro décadas al corazón de la literatura hispanoamericana", donde Bolaños, Cortázar o Matute regalan su mirada a este testigo privilegiado de la vida de las mejores plumas.

La Casa de América acoge desde mañana y hasta el 30 de noviembre las instantáneas de esta muestra organizada por Acción Cultural Española, donde el argentino expone la "prueba" de un sueño que consiguió hacer realidad, el de "un lector adolescente empeñado en poner en fotografías la literatura en lengua española".

Un sueño de 40 años de duración que queda resumido en esta exposición en 270 fotografías de distinto tamaño repartidas a lo largo de las Salas Frida Kahlo y Torres García de Casa de América y que están divididas en 3 partes inspiradas en las de "Rayuela" de Cortázar -"Del lado de allá, De lado de acá y De otros lados"-, el escritor y amigo que más le ha marcado y por el viajó a París.

Y fue allí, donde ambos se instalaron tras huir de la dictadura militar argentina, cuando en un arranque de juventud Mordzinski buscó el teléfono de Cortázar en la guía de teléfono, lo llamó y le invitó a su primera exposición.

"Le dije, hola Julio, no soy nadie, pero mañana voy a exponer mi exposición. Vino y nos hicimos amigos", ha contado el fotógrafo esta mañana.

Aunque Cortázar, no fue el primero, sino Borges, sí que fue con él con el que aprendió la "travesura", esa que aparece en muchas de las instantáneas en las que Sabina y Serrat ríen mientras se mecen en una hamaca panameña en Cartagena de Indias o en la que Elena Poniatowska se mimetiza en el escaparate de una tienda de Querétaro (México) lleno de maniquíes con ampulosos vestidos.

Pero también otras en las que la mirada de Ángel González es tan profunda y sencilla como sus poemas, o en la que Vargas Llosa escribe a la luz de la vela en una mullida cama, o en la que un García Márquez sentado en el borde de una cama pierde su mirada en una luminosa ventana de Cartagena de Indias.

Y así hasta 270 escritores y escritoras más como Rafael Alberti, Camilo José Cela, Alicia Giménez Barlett, Eduardo Galeano, Vázquez Montalbán, José María Lassalle, Bioy Casares, Ernesto Sábato, Álvaro Mutis, Laura Restrepo, Sergio Pitol o Sara Mesa y Carlos Fuentes.

Una de las nóminas más envidiadas para los amantes de la literatura y la fotografías que ha conseguido gracias a ser uno de los testigos de ferias, congresos y charlas literarias.

Aunque Daniel Mordzinski también ha querido en esta exposición recordar el suceso que no solo le supuso una depresión personal, sino que también fue una catástrofe para la literatura y geografía de ambas orillas del Atlántico: la desaparición durante una mudanza de miles de negativos y diapositivas que tenía depositadas en el diario francés Le Monde.

Lo hace en una pequeña caja situada en la sala llamada "Lo que ya no existe", en la que no solo están las fotos de los escritores ya fallecidos, sino también esas fotografías cuyos negativos no existen tras esta pérdida.