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El Real estrena "un poquito" una ópera de Verdi, el "Don Carlo" de Módena

  • Escrito por Concha Barrigós
  • Publicado en Cultura
El presidente del Patronato del Teatro Rea Gregorio Marañón (c), junto a su director, Ignacio García-Belenguer (2i), al director musical asociado, Nicola Luisotti (2d), al director de escena Axel Weidauer (d),y el director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch (i) durante la presentación este martes en el Teatro Real de Madrid de la primera de sus producciones de la temporada, "Don Carlo", de Verdi, un montaje procedente de la Ópera de Frankfurt que protagonizan, entre otros, Francesco Meli, Ainhoa Arteta y Luca Salsi. EFE/ Víctor Lerena 	   El presidente del Patronato del Teatro Rea Gregorio Marañón (c), junto a su director, Ignacio García-Belenguer (2i), al director musical asociado, Nicola Luisotti (2d), al director de escena Axel Weidauer (d),y el director artístico del Teatro Real, Joan Matabosch (i) durante la presentación este martes en el Teatro Real de Madrid de la primera de sus producciones de la temporada, "Don Carlo", de Verdi, un montaje procedente de la Ópera de Frankfurt que protagonizan, entre otros, Francesco Meli, Ainhoa Arteta y Luca Salsi. EFE/ Víctor Lerena

Giuseppe Verdi hizo cinco versiones de "Don Carlo" en 20 años porque ninguna le satisfacía, y ahora el Real estrena la última, la de Módena, que raramente se programa: "es casi como si fuera un poquito el estreno de una ópera" del italiano, ha asegurado hoy el intendente del coliseo, Joan Matabosch.

El Real estrenará el próximo día 18 esta producción procedente de la Oper Frankfurt con dirección musical de Nicola Luisotti y escénica de David McVicar y con la que dará comienzo la nueva temporada, descrita por el presidente del teatro, Gregorio Marañón, como "excelente".

Marañón ha recordado que de los 60 millones de euros de presupuesto del Real, "los más altos que ha tenido nunca", el 29% proceden del patrocinio privado, el 23% del público y el resto de taquilla, y ha anunciado que han llegado a 21 000 abonados -un 70% del público posible-, una cifra de la que no quieren pasar.

El director general del teatro, Ignacio García-Belenguer, ha añadido que la pasada temporada fue "magnífica" pero que sin las administraciones públicas "no habría sido posible". En cuanto al título que inaugura la temporada, en cuyos principales papeles se alternan tres elencos en los que figuran, entre otros, Franceso Meli, Ainhoa Arteta y Luca Salsi, el intendente del Real, Joan Matabosch, ha subrayado que la versión que se estrena condensa todas las mejoras que Verdi hizo del título.

La estrenó en la Ópera de París, en 1867 -en su original en francés- en la que "tuvo" que incluir los "ballet preceptivos" que estaban de moda en la época, con lo que se fue a cinco actos, una extensión que a Verdi le disgustaba y que redujo a fuerza de acortar pasajes.

Luego llegó, en 1884, la de Milán -traducida al italiano-, en la que se suprimen el primer acto y el ballet hasta dejarla en cuatro actos: "Verdi se da cuenta de que aunque la ha aligerado los cortes drásticos que ha hecho la debilitan dramatúrgicamente", ha indicado Matabosch. Decide recuperar el primer acto, conocido como el de Fontainebleau, y eliminar definitivamente el ballet. Es la conocida como versión de Módena, de 1886.

En ella, ha detallado Matabosch, Verdi da una mayor consistencia dramática a la obra porque el primer acto perfila el contexto histórico y el entramado de las relaciones entre los personajes.

La tensión entre el deber político y los sentimientos, el ansia de libertad frente al poder opresor, los amores prohibidos o la espiritualidad administrada por la Iglesia son los asuntos de una ópera basada en "Don Carlos, Infant von Spanien", de Friedrich Schiller, sobre Felipe II, Carlos V y el Gran Inquisidor.

Nicola Luisotti, que ya ha dirigido en el Real "Turandot", "Il trovatore", "Rigoletto" y "Aida", ha declarado su "completo amor" por Verdi y ha aventurado que en esta historia es "muy probable" que Rodrigo, el Marqués de Posa, en realidad fuera Guillermo de Orange: "no lo he oído en ningún otro sitio pero hay muchos elementos, como que muriera de un disparo, que me hace pensarlo". "A pesar de su duración no siento ningún cansancio.

Es un milagro. Verdi es un gran maestro y esta ópera hay que escucharla en el escenario", ha añadido el italiano. El realizador de la dirección de escena, Axel Weidauer, ha indicado que este montaje combina una escena austera con un vestuario "estrictamente" respetuoso con el momento histórico.

El contraste entre los "ladrillos grises" de las paredes, que sirve de vehículo a las ideas, a la libertad de pensamiento, y el fastuoso vestuario "permite atravesar" las barreras que hay entre los personajes.

El escenario, ha dicho, proporciona "muchas posibilidades", "diferentes atmósferas", que lo mismo pueden ser el bosque que el gran jurado inquisitorial o el monasterio de Yuste: "es una pieza interesante, necesaria e indispensable", ha añadido.

El libreto, que firman Joseph Mery y Camille du Locle, acerca de nuevo al espectador el universo español, que Verdi abordó también en "Ernani", "Il Trovatore", "Simon Boccanegra" y "La forza del destino".