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Doyle, músico y fotógrafo, atrapa el ritmo de la ciudad en Fundación Mapfre

  • Escrito por  Celia Sierra
  • Publicado en Cultura
La Fundación Mapfre presenta la primera exposición en España de Eamonn Doyle, un antiguo músico que ha capturado el ritmo de Dublín con su cámara de fotos y desde la esquina de su casa. EFE/Víctor Lerena 	   La Fundación Mapfre presenta la primera exposición en España de Eamonn Doyle, un antiguo músico que ha capturado el ritmo de Dublín con su cámara de fotos y desde la esquina de su casa. EFE/Víctor Lerena

Cogió la cámara en 2009, 20 años después de abandonarla y de dedicarse a la música, y tras una carrera meteórica, Eamonn Doyle inaugura hoy lunes su primera gran retrospectiva en España, en la Fundación Mapfre; una muestra en la que captura el ritmo de su Dublín natal y juega con los límites de música e imagen.

Las imágenes de este fotógrafo revelación de cincuenta años están marcadas por el gran formato, encuadres imposibles y su capacidad para atrapar el instante, una fórmula que da una vuelta de tuerca al género de fotografía de calle.

“Cuando sale el sol en Dublín hay una energía especial, se nota. Es entonces cuando intento aprovechar para hacer fotos”, apuntaba hoy Doyle en Madrid sobre su manera de trabajar cuando retomó la cámara con motivo de la presentación de su primera muestra en España.

La soledad, el desarraigo, la crudeza de la urbe y la fragilidad del ser humano desfilan en imágenes de gran formato, dispuestas para que el espectador se vea "envuelto" en la muestra, según palabras de Nadia Arroyo, directora de Cultura de Fundación Mapfre.

Con sus imágenes, el artista descontextualiza el instante y la forma del personaje y consigue transmitir "las fuerzas visibles e invisibles" de la ciudad, según explica el comisario de la muestra, Niall Sweeney, durante la presentación de la obra en Madrid.

Los primeros años de su vuelta a la fotografía de Doyle se desarrollaron cerca de su casa en Dublín, siempre en tres o cuatro calles de los alrededores, un escueto territorio del que nacieron tres fotolibros con distintas temáticas, que le valieron el elogio de Martin Parr y la invitación al prestigioso Les Rencontres d´Arles de 2016, donde fue una de las sorpresas de la edición.

En la retrospectiva de la Fundación Mapfre, que abre al público este jueves 12 de septiembre hasta el 26 de enero, desfilan sujetos en solitario, a veces de espaldas, a veces en grupo, que Doyle consigue desencuadrar gracias a un gesto, un objeto o una ropa llamativa. "Siempre he querido ser pintor, de hecho creo que todavía quiero, pero el trabajo es diferente.

Cuando pintas tienes un lienzo blanco que tienes que llenar, cuando fotografías se trata de quitar cosas y buscar el núcleo de lo que está pasando". Doyle estudió primero pintura, y luego fotografía, pero la vida le llevó a dedicarse a la música, con su sello D1 Recordings y como fundador y director de DEAF, el Festival de Artes Electrónicas de Dublín.

Su fuerte relación con la música se deja ver en un apartado de la muestra más personal, con música de David Donohoe diseñada para la exposición, en el que capta el movimiento de un sujeto envuelto en tela, con la costas de Irlanda y la estepa de Extremadura con escenario de fondo.

El artista irlandés optó por este paisaje español por su cercanía con la imagen de la agreste costa irlandesa y porque su madre, cuya muerte es el punto de partida de este trabajo, pasaba sus veranos en España.

Si bien la fuerte raíz musical del autor, que mantiene su sello discográfico como afición, se deja entrever a lo largo de la muestra, en este último apartado consigue realzar e intensificar el mensaje de su propuesta.

Con motivo de la exposición -formada por 153 fotos, 5 fotolibros y una videoinstalación-, el autor y el comisario han creado un catálogo ilustrado especial, diseñado por el comisario y que con aspiración de fotolibro, combina las imágenes de Doyle con los textos del comisario, el cineasta Bob Quinn, el músico David Donohoe y la historiadora de diseño Lisa Gordon.