TV

El español Álex Ayala muestra el lado más humano de los payasos de Bolivia

  • Escrito por Yolanda Salazar
  • Publicado en Cultura
Fotografía del miércoles 07 de agosto de 2019 muestra al periodista español Álex Ayala mientras posa con su libro "Ser payaso es cosa seria" durante una entrevista con Efe en La Paz (Bolivia). Los pormenores del difícil oficio de "hacer reír" y el lado más humano detrás de las narices rojas están plasmados en "Ser payaso es cosa seria", un libro escrito por Ayala como resultado de un año de seguimiento a más de una veintena de payasos en Bolivia. EFE/ Yolanda Salazar. 	   Fotografía del miércoles 07 de agosto de 2019 muestra al periodista español Álex Ayala mientras posa con su libro "Ser payaso es cosa seria" durante una entrevista con Efe en La Paz (Bolivia). Los pormenores del difícil oficio de "hacer reír" y el lado más humano detrás de las narices rojas están plasmados en "Ser payaso es cosa seria", un libro escrito por Ayala como resultado de un año de seguimiento a más de una veintena de payasos en Bolivia. EFE/ Yolanda Salazar.

Los pormenores del difícil oficio de "hacer reír" y el lado más humano detrás de las narices rojas están plasmados en "Ser payaso es cosa seria", un libro escrito por el periodista español Álex Ayala como resultado de un año de seguimiento a más de una veintena de payasos en Bolivia.

El cronista se acercó al mundo de los payasos en 2017, cuando le llamó la atención una protesta de ese gremio en La Paz que pedía un seguro de salud para poder afrontar enfermedades como la diabetes, fracturas o dolores en la garganta que aquejaban a muchos de ellos.

"Me dio curiosidad a raíz de ese hecho y empecé a investigar cómo nace un artista, cómo es en su casa, qué pasa cuando un payaso se jubila o se enferma", explicó Ayala en una entrevista con Efe. Es así que se sumergió en el mundo de las pelucas y los trajes de colores para conocer a las personas detrás de esos disfraces y contar historias que están llenas de "sonrisas y lágrimas".

"Me interesaba muchísimo que se conociera detrás del disfraz, que supiéramos que hay gente de carne y hueso que llora, que ríe, que sufre y se divierte", recalcó Ayala. El periodista vasco conoció a payasos de distintas regiones de Bolivia, estuvo con ellos en las fiestas de cumpleaños, en las reuniones de su sindicato y en la intimidad de su hogares, todo esto reflejado en más de una decena de historias en el libro, de la editorial El Cuervo.

Las historias son tan variadas como sus protagonistas, desde el payaso que se cae de una silla y se rompe un brazo, pasando por otra que ensaya sus chistes con los chóferes de una compañía de taxis, hasta el ya retirado que ahora vive en una residencia de ancianos.

En todo este proceso, Ayala pudo confirmar que en estos tiempos de las redes sociales, donde priman las distracciones y muchas veces el mal humor de grandes y pequeños, es cada vez más difícil hacer reír a las personas y que "nos cuesta reírnos".

"Los payasos son los que distraen y hacen que olvidemos las cosas que no son importantes y que nos centremos en algo esencial como la risa, reír es un ejercicio que nos reconforta", sostuvo Ayala.

Según el autor, este texto también sirve para "ir desmontando algunos clichés" entorno al oficio de hacer reír, como aquella falsa creencia de que los payasos no tienen una higiene adecuada, o que sus chistes son malos, e incluso algunos que los hacen ver "macabros" a raíz de algunas películas de terror.

"Me parece que el cine no le ha hecho un favor a ese oficio con estas películas de payasos asesinos, se ha creado una imagen de un payaso un pelín macabro (...) pero en el común la mayoría ejerce con muchísima profesionalidad, ímpetu y muchas ganas", subrayó Ayala.

"Hay que dar importancia" a estos personajes que muchas veces son invisibles o "no sabemos verlos", pero que se dedican a hacer reír a otros, dejando de lado sus propios problemas o responsabilidades, añadió.

El texto de Ayala se presentó esta semana en la Feria Internacional del Libro de La Paz con la participación de varios payasos que derrocharon alegría y agradecieron el interés del autor por reflejar su realidad.

No faltaron la piñata, los regalos y una torta para festejar, tal cual ocurre en una fiesta de cumpleaños. Ayala vivió al menos 16 años en Bolivia y en 2018 volvió a su natal España. En 2008 fue Premio Nacional de Periodismo en Bolivia y fue fundador de la primera revista de periodismo narrativo en el país, Pie Izquierdo, aunque ya no está en circulación.

Ayala, "español de nacimiento, boliviano de corazón y tartamudo de vocación", como se define a sí mismo, colabora con revistas como Etiqueta Negra en Perú, El Malpensante en Colombia, Esquire en Estados Unidos, entre otros.

A "Ser payaso es cosa seria" le preceden "Rigor Mortis" (2016), "La vida de las cosas" (2015) y "Los Mercaderes del Che" (2012), publicados por la editorial El Cuervo en Bolivia y algunos por K.O. en España.