El Tapiz de Miró, por delante y por detrás

  • Escrito por Irene Dalmases
  • Publicado en Cultura
La restauradora de la Fundación Miró, Elisabet Serrat, realiza trabajos de conservación en el dorso del Tapiz de la Fundación Miró, una obra emblemática realizada por Joan Miró con la colaboración de Josep Royo en 1979, que está hecho de lana, yute, cáñamo y algodón y que preside la primera sala de la colección permanente de la Fundación Joan Miró. EFE 	   La restauradora de la Fundación Miró, Elisabet Serrat, realiza trabajos de conservación en el dorso del Tapiz de la Fundación Miró, una obra emblemática realizada por Joan Miró con la colaboración de Josep Royo en 1979, que está hecho de lana, yute, cáñamo y algodón y que preside la primera sala de la colección permanente de la Fundación Joan Miró. EFE

Fue en 1970 cuando Joan Miró empezó a trabajar en la creación de tapices, una de las artes populares que siempre le interesaron. Hacia 1973 inició los dibujos para el llamado Tapiz de la Fundación, una de las tres "Meninas" de este género que pergeñó y que ahora se mostrará por delante y por detrás.

Entre el 26 de marzo y el 12 de mayo, una vez acabados los trabajos de restauración de la obra, todo el que acuda hasta la sede de la fundación, en la montaña de Montjuïc, podrá observar el dorso de la pieza, de una tonelada de peso, y descubrir sus tramas, la lona que lo ha cubierto durante cuarenta años o que los colores se han conservado perfectamente.

El tapiz, que fue instalado en 1979, es una de las obras más destacadas de la colección, uno de los cinco tapices monumentales que el artista realizó durante los años setenta -tenía casi 87 cuando lo terminó- y tuvo la colaboración del artesano Josep Royo y de un grupo de tejedoras que lidiaron con madejas y lanas de yute, lino, cáñamo, algodón y nailon.

La conservadora jefe de la Fundación Miró, Teresa Montaner, ha explicado este miércoles en una visita con periodistas que por primera vez y durante unas semanas se podrá ver esta obra tal y como lo deseaba el pintor, observarla como si se tratara de un objeto escultórico, constatar "toda la riqueza de materia que tiene, su explosión de color".

Preguntada por qué, entonces, se colocó la obra pegada a una pared, Montaner ha respondido que fue debido a una cuestión "de peso", puesto que la obra llega a los mil kilos, y, de hecho, a partir del 13 de mayo, volverá a su lugar original, aunque no se descarta que en el futuro, de vez en cuando, pueda moverse y mostrarse otra vez como ahora.

Para los trabajos de restauración, y una vez protegido el tapiz, se instalaron dos vigas en el techo de la sala, que han permitido el desplazamiento frontal de la obra, y una estructura de poleas que también han facilitado que se lleve a cabo el proyecto.

A lo largo de tres semanas, un grupo de restauradores, cual cirujanos de quirófano, han indagado en el interior de estas lanas y han concluido que el estado del "paciente" es óptimo.

La restauradora Elisabet Serrat ha comentado que, además, se ha pintado la pared y "sin productos químicos hemos realizado más una tarea de conservación que de restauración, porque hemos querido un mínimo de intervención".

Lo que han podido comprobar "es que el estado de conservación de la obra está en perfectas condiciones", aunque algunos colores se "han descolorido un poco, especialmente los rojos y los amarillos" y ha bromeado que tampoco se han detectado "bichos".

Otra tarea que ha llevado a cabo es "una limpieza mecánica por aspiración", de la que ha mostrado su técnica, con un "humidificador frío".

Igual que Montaner, Serrat ha proclamado que cuatro décadas después de su creación, el tapiz sigue siendo "una explosión de color y técnica", que como sorpresa guardaba una lanzadora, que es como la aguja que se utilizó para poder pasar la lana por entre los 7,5 por 5 metros de superficie de la pieza.

El nieto del pintor, Joan Punyet, y el director de la Fundación Miró, Marko Daniel, han mostrado su satisfacción por poder haber llevado a cabo esta restauración, que "se podrá compartir con los visitantes".

Para Punyet, el tapiz "es una de las tres 'meninas' de Miró, de las que una se destruyó a raíz de los atentados en el World Trade Center de Nueva York el 11-S del 2001, y otra se encuentra en la National Gallery de Washington".

Los otros tapices monumentales de Miró son el que hizo para la Fundación "la Caixa" y el que está en la Fundación Maeght. Para esta restauración se han invertido unos 20.000 euros, obtenidos gracias a una cena filantrópica que se celebró en septiembre de 2018 en el Majestic Hotel & Spa Barcelona.

1°C

Madrid

Mayormente nublado

Humedad: 82%

Viento: 11.27 km/h

  • 03 Ene 2019 11°C -3°C
  • 04 Ene 2019 8°C -5°C
Banner 468 x 60 px