Arantxa Echevarría: "La valentía del cine social puede 'despertar' a la gente"

La cineasta Arantxa Echevarría (i) durante la rueda de prensa ofrecida en la localidad vallisoletana de Medina del Campo, antes de recibir el Roel como "Directora del siglo XXI" que concede la Semana de Cine de Medina del Campo. EFE La cineasta Arantxa Echevarría (i) durante la rueda de prensa ofrecida en la localidad vallisoletana de Medina del Campo, antes de recibir el Roel como "Directora del siglo XXI" que concede la Semana de Cine de Medina del Campo. EFE

La directora de "Carmen y Lola", Arantxa Echevarría, ha abogado este domingo por el cine social "como herramienta política, social y cultural", y ha recordado la valentía de Luis Buñuel, Luis García Berlanga y Carlos Saura, referentes de este género, que permite "despertar" a la gente.

En su opinión, "el cine es la forma más rápida de culturizar a las personas" y ha pedido a las nuevas generaciones que se impliquen en lo que suceda a su alrededor porque, "a las puertas de unas elecciones, si dices que no a la política, dices que no al futuro y, por tanto, hay que ser partícipes de ello".

Echevarría ha realizado estas declaraciones en una rueda de prensa antes de recoger el Roel como "Directora del siglo XXI" que concede la Semana de Cine de Medina del Campo (Valladolid), un festival con el que tiene una gran implicación, ya que ganó el concurso de proyectos con "Yo, presidenta".

Para Echevarría, el certamen medinense "es mucho más que un festival, porque es el referente de los cortos en España y estar seleccionada en él implica mucho, ya que se hace una búsqueda minuciosa de los trabajos que son seleccionados", ha explicado, al tiempo que ha rememorado el "grito" que dio cuando "Panchito" fue seleccionado.

Tiene claro que, sin los cortos "no habría posibilidad de hacer largometrajes, porque es como escribir cuentos antes de hacer frente a una novela" y, el haber recibido apoyo en los festivales, como el de Medina "te anima a hacer un segundo trabajo" y a seguir apostando por un formato que no va a dejar.

Tras haber filmado ocho cortos, entre ellos, "De noche y de pronto", por el que estuvo nominada a los premios Goya, la cineasta vasca decidió dar el paso al largometraje, a sus 50 años, con "Carmen y Lola", por la que ha recibido el Goya a la mejor dirección novel, lo que le ha abierto "muchas puertas".

Tal y como ha confesado, ha tardado tanto tiempo en decidirse a realizar una película "por una cuestión de sexo", porque "los productores prefieren apostar por otro tipo de trabajos" y "no arriesgan" y, ahora, gracias a las nuevas leyes, hay muchas mujeres que están disfrutando de la oportunidad que buscaban.

Con su primera experiencia "que ha sido muy potente" y le ha permitido "trabajar con tranquilidad", al no tener que depender de nadie, ha contado la historia de amor de dos mujeres gitanas, lo que le ha granjeado críticas del colectivo, pero que también le ha aportado muchas satisfacciones.

Se considera "feminista" desde que es mujer, "porque feminismo es solo pedir igualdad de condiciones para hombres y mujeres" y, por ello, no entiende "que haya algún ser humano que no lo sea" y defiende que las mujeres tienen los mismos derechos y deberes que los hombres, pero "la línea de salida está 40 metros por detrás y además llevan una mochila".

"Hay que crear mujeres empoderadas para ayudar a las que no tienen tantas opciones y establecer una serie de referentes de pensamiento", ha añadido la directora bilbaína, a la que han llegado a insultar e incluso a escupir, pero cuya valentía le va a permitir afrontar un nuevo reto.

La idea ya está dando vueltas en su cabeza y tratará sobre la segunda generación de inmigrantes chinos, que son españoles, pero cuyos padres no entienden el idioma, mientras que ellos se han adaptado ya a la nueva cultura, y para la cual "ya ha recibido apoyos" y también le han propuesto hacer una serie de televisión, de la que no ha querido dar pistas.