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La entrada de los socialistas en la Diputación Provincial de Oviedo en 1919

En las elecciones a diputados provinciales de 1919 salieron elegidos en Oviedo Manuel Vigil Montoto, uno de los socialistas más importantes de la Historia, y José María Suarez, otro socialista histórico de triste final. En El Socialista se publicó una columna dando cuenta de este hecho histórico.

En este sentido, la crónica del corresponsal comenzaba afirmando que hasta el momento solamente se habían escuchado en la Diputación las palabras de “los viejos conservadores, resto del antiguo caciquismo pidalino (se refería Alejandro Pidal y Mon, destacada figura del conservadurismo católico en la Restauración)”. Si se exceptuaba algún republicano aislado y el grupo reformista, que no había podido, siempre según el cronista, destruir el poder de los reaccionarios, nunca los socialistas había penetrado en el palacio provincial. Es interesante observar cómo el autor de la columna hablaba de que los reformistas y los socialistas constituían ahora la izquierda en la Diputación, y que transformarían la provincia. No olvidemos que los socialistas siempre fueron muy críticos con los reformistas de Melquíades Álvarez.

Al parecer, los dos socialistas habían sido acogidos bien y con atención por parte de los diputados conservadores y reformistas, hasta que comenzaron a replicar algunas propuestas como ocurrió cuando un diputado propuso la creación de una comisión para que gestionase con el Gobierno el traslado a Oviedo de un regimiento de ingenieros, ofreciendo a las tropas alojamiento. Los socialistas aludieron a que el traslado de la guarnición provocaría un encarecimiento de las subsistencias al aumentar la demanda, sin olvidar la subida de los alquileres de las viviendas. Además, la Diputación tenía asuntos que abordar, ya que muchos servicios estaban abandonados, sin olvidar la apreciación sobre el papel del ejército en los conflictos sociales.

Vigil fue nombrado miembro de las Comisiones permanentes de Hacienda, Obras Públicas, Correccionales y Estadística. Por su parte, Suárez lo fue para las de Beneficencia, Agricultura, Instrucción Pública, además de ser nombrado visitador del Hospicio. El cronista avisaba que se iría informando de su labor en el futuro, pero que, a buen seguro, sería muy buena, dada la experiencia que habían demostrado como concejales del Ayuntamiento de Oviedo. Eran dos personajes que llevarían la voz del pueblo por vez primera a la Diputación Provincial.

El artículo tiene también su importancia porque repasaba las tareas que había que emprender, ya que el socialismo ovetense consideraba que la Diputación, en manos de los conservadores, había descuidado los principales servicios de la provincia. En instrucción pública (educación) se opinaba que se padecía un gran desbarajuste, fruto del nulo interés por la cultura y la educación. Se defendía que se podían hacer muchas cosas porque la Diputación de Oviedo era de las más ricas de España. Concretamente, se denunciaba el abandono que padecían el Museo Arqueológico y la Escuela de Artes e Industrias.

En el ámbito de la beneficencia se denunciaba la rutinaria administración de los hospitales, que se habían convertido en simples asilos de enfermos. Por fin, tampoco era mejor la situación de otros establecimientos de atención.

Hemos trabajado con el número 3652 de El Socialista del 9 de agosto de 1919. Sobre ambos dirigentes sindicales y socialistas podemos acudir al Diccionario Biográfico del Socialismo Español y a Tiempos heroicos. Diccionario Biográfico del Socialismo Asturiano, de Adolfo Fernández Pérez, publicado en 2013.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.