SUSCRÍBETE

La interpretación de Fernando de los Ríos de los resultados de las elecciones a Cortes Constituyentes de 1931

Los líderes socialistas realizaron declaraciones a la prensa en relación con las elecciones celebradas a finales de junio de 1931 para formar las Cortes Constituyentes. En este artículo nos acercamos a la interpretación que hizo de las mismas el destacado político socialista andaluz, Fernando de los Ríos, ministro del Gobierno Provisional.

Para De los Ríos la jornada electoral había hecho que la Segunda República renovase el “lauro”, es decir, el triunfo moral de la Primera.

Elogió la labor del ministro Maura al frente de Gobernación porque había ejercido sus funciones de forma escrupulosa sin intervenciones en favor de ninguna candidatura, comentario que debemos enmarcar en la costumbre de manipulación electoral por parte del poder en las elecciones del sistema de la Restauración. En todo caso, aludió a que hubo gobernadores civiles que había realizado algún acto reprochable, aunque creía que no había sido por indicación del Ministerio.

El pueblo español había demostrado en las elecciones varias cuestiones. En primer lugar, que el régimen que murió (en abril), estaba ya tan terminado que, sin presión alguna, dos meses después en las elecciones la representación monárquica había sido insignificante. En nuestra opinión, las elecciones estaban legitimando, ya completamente, lo acontecido en abril.

También se habría puesto de manifiesto que el comunismo no tenía fuerza electoral, poniendo como ejemplo el caso madrileño, frente la incontestable fuerza de la alianza republicano-socialista, es decir, que, al igual que las fuerzas consideradas como reaccionarias habían sido derrotadas, las más extremistas (los anarcosindicalistas no participaban en política) también lo habían sido. Por otro lado, era evidente la fuerza del Partido Socialista. Además, había habido una gran generosidad por parte de los socialistas porque en muchas provincias se habían dejado puestos a candidatos republicanos en proporción superior a las fuerzas que representaban.

También aludió a la conversión de políticos que habían tenido una clara significación de extrema derecha en el ámbito rural, hacia posiciones de defensa de reparto de las tierras para los campesinos. Era preciso “ensanchar el Camino de Damasco”. De los Ríos se felicitaba porque eso allanaría el trabajo parlamentario. En este sentido, como bien sabemos, las cosas no fueron así realmente.

Estaba muy contento porque a las Cortes iban personalidades intelectuales muy destacadas, aunque no estaban todas las que hubiera querido. No olvidemos lo que Fernando de los Ríos representaba en la política española y en el socialismo.

Tenía mucha fe en el proceso constituyente. España tendría en un breve plazo de tiempo un nuevo sistema político que respondería a los anhelos de los españoles.

En conclusión, Fernando de los Ríos destilaba un enorme optimismo sobre el futuro, algo propio de aquel momento histórico.

Hemos consultado el número 6985 de El Socialista.

Debemos recordar, por otro lado, que en este año se cumplen el centenario de la elección de Fernando de los Ríos como diputado, en otras Cortes, y en otro momento histórico, además del 140 aniversario de su nacimiento, y el 70 de su fallecimiento en el exilio. En este sentido se están celebrando algunos actos en su memoria.

Existen varios trabajos sobre nuestro protagonista, pero la obra más importante es la de Virgilio Zapatero, Fernando de los Ríos: una biografía intelectual, Valencia, 2000.

Eduardo Montagut

Doctor en Historia. Profesor de Secundaria, autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica, miembro del Grupo Federal de Memoria Histórica del PSOE.

Banner 468 x 60 px