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Hjalmar Branting

Hjalmar Branting (1860-1925), es uno de los personajes fundamentales de la Historia de la Socialdemocracia sueca.

Branting nació en Estocolmo. Estudió Matemáticas y Astronomía en la Universidad de Upsala no sin grandes sacrificios, dado sus orígenes familiares, y estuvo agregado al Observatorio de Estocolmo. Hacia el año 1884 comenzó a colaborar en la revista socialista Tiden, y después pasaría a ser nombrado redactor-jefe del Social-Demokraten, órgano oficial del Partido Socialdemócrata Sueco, estando en dicha responsabilidad hasta 1917. Isidro Escandell Úbeda, en un artículo que dedicó en 1928 a su figura, destacaba la amplia cultura de nuestro protagonista, un representante evidente de la cultura septentrional europea, junto con Strindberg, Hamsum, Selma Lagerloef e Ibsen.

Branting estaría en la creación del Partido a fines de los años ochenta del siglo XIX, una formación fundada por August Palm, y que adoptaría el modelo alemán. Escandell afirma que a fines del siglo XIX Suecia vivió una especie de transformación política al consolidarse dos fuerzas políticas: el conservadurismo y el socialismo. Branting se uniría al último, destacando, tanto en la prensa, la tribuna popular como en el escaño, por la defensa de sus ideas y el enfrentamiento con los conservadores. Efectivamente, el político entraría en el parlamento sueco, siendo diputado durante veinticinco años. Tiene el honor de haber sido el primer diputado socialista sueco.

Formó parte como ministro de Hacienda del gobierno de coalición liberal-socialista de 1917. En el año 1920 llegaría, por vez primera, a presidir un gobierno. Luego volvería entre 1921 y 1923, y en 1924, después de unos grandes resultados en las urnas, pero murió, siendo sustituido por Richard Sandler. El entierro fue una verdadera manifestación popular, con los sindicatos movilizados y con el rey Gustavo V.

También fue presidente de la Conferencia de la Segunda Internacional, celebrada en Berna en 1919. Representaría a Suecia en la Conferencia de Paz, y en la Sociedad de Naciones. Como elogiaría Escandell, Branting fue un convencido pacifista, que le llevaría al Premio Nobel de la Paz en 1921, compartido con el noruego Christian Lous Lange.

También sería elegido en la Conferencia Internacional del Trabajo de Ginebra, unos meses antes de morir, presidente por unanimidad.

Hemos consultado la reseña necrológica que El Socialista publicó el 25 de febrero de 1925, y el artículo de Isidro Escandell, publicado, en primer lugar, en La Voz Valenciana, y que recogió El Socialista el 11 de agosto de 1928. Sobre la socialdemocracia sueca publicamos un trabajo en Nueva Tribuna el 2 de mayo de 2014 con el título, “La socialdemocracia sueca y la construcción del estado del bienestar”.

Eduardo Montagut

Doctor en Historia. Profesor de Secundaria, autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica, miembro del Grupo Federal de Memoria Histórica del PSOE.

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