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EL PERIÓDICO
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11/12/1931, El Presidente de la II República Española, Niceto Alcalá-Zamora y el presidente de las Cortes, Julián Besteiro, salen del Congreso tras la ceremonia oficial de nombramiento como Jefe del Estado. Foto Luis Ramón Marín / FPI. Enhanced/Colorized https://twitter.com/latinapaterson/status/1295710672374902785/photo/1

1926, Francisco Franco y Millán Astray se abrazan mientras cantan junto a otros legionarios del Cuartel de Dar Riffien (Ceuta). Foto Bartolomé Ros. Archivo Familia Ros Amador. E/Coloreada https://twitter.com/latinapaterson/status/1296608050111971329/photo/1

20/10/1935. Manuel Azaña de Izquierda Republicana durante el mitin en el denominado Campo de Comillas de Madrid donde reunió a unos 400.000 asistentes. Foto Luis Ramón Marín / FPI. Enhanced/Colorized https://twitter.com/latinapaterson/status/1296425508675170304/photo/1

1933. Indalecio Prieto, Ministro de Obras Públicas, y Secundino Zuazo, arquitecto, visitan junto a un grupo de personas las obras de los Nuevos Ministerios y la prolongación de La Castellana de Madrid. Archivo Fundación Indalecio Prieto. E/Coloreada
@f_indaprieto https://twitter.com/latinapaterson/status/1298216791991361536/photo/1

14/04/1931. El capitán de zapadores Pedro Mohíno, enarbolando una bandera tricolor, entrando en una abarrotada Puerta del Sol de Madrid, durante la celebración multitudinaria de la victoria electoral republicana y la llegada de la II República Española. NAC. Imagen coloreada. https://twitter.com/latinapaterson/status/1295527874003443712/photo/1

07/04/1931. La abogada madrileña Clara Campoamor durante el mitin electoral de la conjunción republicanosocialista, ante más de 6000 personas, junto a Unamuno, Usabiaga, López-Reblet y Tellería en el Frontón Urumea de San Sebastián. Foto Martín Ricardo / Kutxateca E/Coloreada https://twitter.com/latinapaterson/status/1296845245129330689/photo/1

1934. El poeta Federico García Lorca, posa con la actriz Lola Membrives y el escritor Eduardo Marquina en el interior de la Estación del Norte de Madrid. Archivo EFE. Enhanced/Colorized https://twitter.com/latinapaterson/status/1295464019009077254/photo/1

1935, Retrato de Julián Besteiro Fernández (1870-1940) catedrático y político español. Foto Manuel Portillo / RABSF. E/Coloreada https://twitter.com/latinapaterson/status/1315953276513333254/photo/1

1932, Recibimiento de la guardia republicana al presidente de la II República Española D. Niceto Alcalá-Zamora en la Estación del Norte de San Sebastián. Foto Martín Ricardo / Kutxa. E/Coloreada https://twitter.com/latinapaterson/status/1318079241993572352/photo/1

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El conflicto de la reforma agraria en Cataluña en la Segunda República


En este trabajo nos acercamos a una de las leyes más polémicas aprobadas en Cataluña en tiempos de la Segunda República. Nos estamos refiriendo a la Ley de Contratos de Cultivo (Llei de Contractes de Conreu). Su aprobación plasmó el claro conflicto entre las pretensiones reformistas de la Esquerra Republicana y el sindicato de campesinos no propietarios, y la cerrada defensa de la propiedad de los propietarios, encabezados por la Lliga y el Instituto Agrícola Catalán de San Isidro, que encuadraba a los grandes propietarios catalanes, con el apoyo del Gobierno de centro-derecha de Madrid.

La Ley de Contratos de Cultivo fue aprobada por el Parlament de Catalunya el 21 de marzo de 1934 por unanimidad, aunque con la ausencia de los diputados de la Lliga. La ley buscaba corregir los abusos contractuales, especialmente en la rabassa morta y preconizaba de manera moderada, aunque reformista, el acceso de los campesinos a la propiedad de la tierra cultivada. La Ley reforzaba la propiedad privada de la tierra frente a cualquier intento de colectivizarla. En este sentido, estaba en línea con lo defendido por la Unió de Rabassaires y Altres Cultivadors del Camp de Catalunya, el poderoso sindicato agrario catalán de campesinos no propietarios. La Unió quería una profunda reforma agraria, pero rechazaba también las pretensiones anarquistas sobre la colectivización de la tierra.

Por su parte, los grandes propietarios no estaban de acuerdo con dicha Ley. Se organizó una intensa campaña en contra organizada por el Institut Agrícola Català de Sant Isidre en relación con la Lliga. La impugnación de la Ley ante el Tribunal de Garantías Constitucionales de la República polarizó el clima social y político en Cataluña, ligando las reivindicaciones de los payeses a las nacionalistas de autogobierno, junto con las sociales de los trabajadores. La propia Unió se radicalizó.

La Ley volvió a ponerse en vigor a partir de la victoria del Frente Popular en febrero de 1936.

Una visión general sobre la Historia de Cataluña en el período podemos encontrarla en el volumen sexto escrito por Josep Termes, en la Historia de Catalunya, dirigida por Pierre Vilar, publicada en 1987, con ediciones posteriores.

Sobre la cuestión autonómica también es recomendable una obra más reciente de José Luis de la Granja, Justo Beramendi y Pere Anguera, titulada, La España de los nacionalismos y las autonomías, publicada en 2001.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.

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