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Los inicios del laborismo noruego

Johan Nygaardsvold, (1879-1952) / ARCHIVO Johan Nygaardsvold, (1879-1952) / ARCHIVO

En este trabajo ofreceremos algunas claves sobre la formación del modelo socialdemócrata noruego desde fines del siglo XIX hasta los años treinta del pasado siglo.

El Partido Laborista de Noruega fue fundado en el año 1887. En 1894 se presentó a las elecciones para el Storting, el parlamento noruego, aunque no logró entrar en el mismo hasta en el año 1903. El crecimiento de la formación política tuvo que ver con el desarrollo económico y la industrialización de Noruega desde que el país alcanzó su definitiva independencia en 1905, ya que la clase obrera aumentó considerablemente y eso tuvo su repercusión en las elecciones.

Durante la Gran Guerra la economía noruega experimentó un claro crecimiento, empujada por las exportaciones, dada la neutralidad del país. Pero este hecho generó una elevada inflación y, además, se impuso el racionamiento, generando una fuerte conflictividad social, una situación un tanto parecida a la que ocurrió con otros países neutrales, como aconteció en España. En la capital se produjeron grandes manifestaciones entre 1917 y 1918. Además, el ejemplo de la Revolución Rusa se encontraba muy cerca, produciéndose una radicalización del movimiento obrero. El Partido Laborista noruego fue la única formación socialista occidental que entró en la Internacional Comunista, ya que, como es sabido en la mayoría de los casos fue una escisión la que ingresó en dicha Internacional. El grupo que no quiso esta incorporación en Noruega decidió crear una nueva formación, el Partido Socialdemócrata de los Trabajadores de Noruega.

La situación de la izquierda noruega se complicó más en la década de los veinte, ya que el Partido Laborista abandonó la Internacional Comunista en 1923, lo que generó una nueva escisión, y que desembocó en la formación del Partido Comunista de Noruega. En 1927, los socialdemócratas se reunieron de nuevo dentro del Partido Laborista.

Pero, además, el año 1927 fue importante en la historia de la socialdemocracia noruega, ya accedió al poder en lucha con el Partido Liberal, que perdió definitivamente los apoyos en el seno de la clase obrera, y también frente a la derecha. El rey noruego encargó formar gobierno a los laboristas, designando como primer ministro a Christopher Hornsrud. Pero este ejecutivo duró unas pocas semanas. En ese momento, el laborismo noruego entró en crisis y retrocedió electoralmente en 1930, aunque en el seno del resto del espectro político noruego también se dieron fuertes problemas, con una escisión en el Partido Liberal, mientras que en la derecha se generaron muchas tensiones, surgiendo formaciones de extrema derecha y fascistas, de inspiración nazi.

La crisis económica de 1929 provocó una intensa conflictividad social en el mundo industrial y urbano, pero también en el campo, que se encontraba amenazado por la bajada de los precios de los productos agrícolas.

Los laboristas comenzaron a recuperarse y en alianza con el Partido Agrarista firmaron el denominado “Acuerdo de la Crisis”. El laborismo noruego planteó una reforma de su programa político radical para moderarlo.

En el año 1935, Johan Nygaardsvold formó un nuevo gobierno. Ante la crisis se implantaron medidas importantes en política fiscal, en la protección de los productos agrarios, se fomentó la industria y del comercio y se produjo un claro aumento del gasto social, destacando la ley de pensiones, un código de prevención riesgos laborales, y una ley de seguros médicos para parados, dada la extensión del desempleo. En este sentido, los laboristas noruegos intentaron conjugar una política económica y social que se inspiraba tanto en el New Deal norteamericano como en la planificación soviética, en una suerte de ejercicio intermedio. Fue un gobierno muy popular hasta que se produjo la invasión alemana en 1940. En todo caso, Nygaardsvold siguió dirigiendo un gobierno en el exilio hasta el final de la Segunda Guerra Mundial.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.