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La acción política para los socialistas catalanes en 1908

El primer número de La Internacional, órgano de la Federación Socialista Catalana, y puesto en marcha en noviembre de 1908, tiene su importancia, especialmente, por tres textos. En primer lugar, porque explicaba el objetivo de la nueva publicación. En segundo lugar, porque teorizaba sobre lo que era el socialismo, asunto que hemos tratado en otro trabajo en este medio de El Obrero. Y, por último, por su defensa de la acción política, cuestión que abordamos en el presente trabajo. El análisis que se hacía desde esta publicación socialista catalana sobrepasaba la clásica defensa de la acción política, seña de identidad del socialismo, y especialmente frente a los anarquistas, tan poderosos en Cataluña, para englobarla en una acción revolucionaria total.

Los socialistas catalanes habían constatado que muchos obreros no creían en la validez de la lucha electoral y, por lo tanto, eran enemigos de la acción política. Pero, también había constatado que dentro del PSOE había muchos compañeros que, porque en el programa socialista figuraba como eje fundamental la conquista de los poderes públicos por el proletariado, el objetivo era salir victoriosos en todos los procesos electorales, y conseguir amplia representación en las Cortes y Ayuntamientos.

Pues bien, ambas formulaciones eran consideradas como erróneas. La primera era evidente porque la acción política como instrumento transformador era una seña de identidad del socialismo, pero la segunda cuestión era más compleja, y centrará nuestra atención. La contienda electoral era, efectivamente, un arma, pero no la más efectiva, de las que disponían los trabajadores para luchar, y el resultado de la misma dependería de las condiciones de la lucha de clases en cada país.

Las elecciones ofrecían, indudablemente, un campo amplio para la propaganda y para atraer adeptos por el impacto que producían. Las victorias eran, además, medios eficaces para atacar a los enemigos. Es más, los debates que los representantes socialistas pudieran tener en las instituciones permitían la difusión de las ideas socialistas, y la propaganda era un valor en sí misma.

Pero las batallas en las elecciones, por muy favorables que se presentasen, nunca darían la victoria final, no ofrecerían una mayoría absoluta para poder arrojar a la burguesía del poder. El voto era un arma de poco alcance para conseguir la implantación del socialismo.

La victoria completa del socialismo solamente se podría conseguir con la movilización completa de todos los desposeídos organizados en Sociedades de Resistencia, Federaciones Nacionales y en las Uniones o Confederaciones Generales, con unidad de táctica y uniformidad en la acción para poder hacer frente a todas las fuerzas de la burguesía, y pudieran secundar la acción revolucionaria que su momento emprendiese la Internacional obrera.

El trabajador no debería contentarse con ir a votar, sino que debía intervenir en todos los actos públicos donde se trataban sus intereses. Su combate debía realizarse en el periódico, en el mitin, en el parlamento, en las barricadas, protestando contra todos los desmanes cometidos por los gobernantes, resistir ante los alardes de fuerza, y rechazar las leyes que perjudicasen a la clase obrera, obligando a que se aprobasen otras favorecedoras. En una palabra, derribar obstáculos y estar preparados para el día que se hubiese conquistado el poder político.

Así pues, en conclusión, la acción política no era concurrir a las elecciones, ni el antimilitarismo, ni la huelga, ni tan siquiera la acción revolucionaria que permita, después de una huelga general, la victoria final. La acción política era, en definitiva, el conjunto de todos esos movimientos. Era el arma más segura para derrotar a la burguesía.

La Internacional llamaba a trabajar constantemente, y a que los socialistas se ejercitasen en la totalidad de la acción política.

Hemos trabajado con el primer número de La Internacional, que puede consultarse en la Hemeroteca Digital de la Biblioteca Nacional.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.