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El desfile de los niños de las Sociedades Gimnásticas Obreras en Praga en el verano de 1930

El domingo 29 de junio tuvo lugar un acto de gran repercusión en Checoslovaquia que unió infancia, deporte y socialismo. Nos referimos al desfile de la “infancia socialista” por las calles de Praga. Efectivamente, un total de 14.000 niñas y 13.000 niños entre los seis y quince años, todos ellos miembros de las Sociedades Gimnásticas Obreras, marcharon por el centro de la capital.

Se trató de una demostración de la fuerza socialista y obrera en Praga, propio de lo que ocurría en gran parte del centro de Europa, donde del deporte obrero estaba muy desarrollado, gracias a la potencia asociativa de la socialdemocracia, como hemos visto en otra ocasión.

En el desfile se dieron ovaciones a Masaryk a la “Praga roja”, un personaje clave en la historia de la antiguo Checoslovaquia, ya que fue uno de sus fundadores, pero que no podemos encuadrar claramente en el socialismo, más bien un demócrata liberal en aquella época con conciencia social y obrera, y que ocupó la presidencia de la República entre 1918 y 1935, cuando renunció por problemas de salud.

En el lugar de honor de la comitiva se encontraban los principales líderes socialistas checos y de la Unión de las Sociedades Obreras alemanas de Checoslovaquia, como ejemplo, según la noticia que publicaba El Socialista, de la buena sintonía entre los socialistas checos y alemanes. No olvidemos la importancia, en este sentido, de la minoría alemana en el país en el período de Entreguerras.

Tras este grupo de dirigentes marchaban doscientas banderas rojas, niños con blusa blanca y corbata roja, y niñas con traje crema y rojo.

El desfile llegó a la principal plaza donde se levanta la estatua de Juan Hus, personaje clave de la historia de la religión, pero también de los movimientos sociales en la época preindustrial, y que el propio Kautksy había valorado como un precursor del socialismo.

En ese lugar pronunciaron discursos Kellner, teniente de alcalde de Praga, Humelhans, a la sazón presidente de la Unión de Sociedades Obreras Gimnásticas, y Hampl de la Comisión Ejecutiva del Partido. Al terminar los oradores se desarrolló la ceremonia del juramento socialista. Los jóvenes juraron después de la lectura de la fórmula del juramento que realizó Stachek:

“Juramos fidelidad a la clase obrera; juramos fidelidad al ideal de las Uniones Obreras de Gimnástica, ideal que quiere hacer al hombre libre y sano; juramos fidelidad a la Democracia y al Socialismo”

Por la tarde, los niños realizaron ejercicios gimnásticos en el estadio de Praga. El periódico socialista español terminaba la crónica de los actos expresando que en esa tierra “clásica” de la educación física ninguna organización había podido reunir tantos niños, y todo gracias a la socialdemocracia, “libre de la peste comunista, la clase obrera checoslovaca”.

Podemos consultar el trabajo de este autor, “El deporte obrero en Austria (1931), El Obrero, (junio de 2020). Por otro lado, podemos acudir al artículo, “El deporte y el movimiento obrero socialista”, publicado en Diagonal en septiembre de 2010. Sobre el deporte obrero español es muy sugerente la consulta de la monografía de Francisco de Luis Martin, Historia del deporte obrero en España (De los orígenes al final de la Guerra Civil), Universidad de Salamanca, 2019.

Como fuente hemos empleado el número 6694 de El Socialista de 23 de julio de 1930.