LA ZURDA

El testimonio de Hans Bergas sobre Buchenwald de la mano del socialista español Pablo Careaga

Hans Bergas fue un socialista alemán que estuvo internado en el campo de Buchenwald. Sabemos de esta terrible experiencia gracias al libro de Bension Varon titulado, Fighting Fascism and Surviving Buchenwald. The life and memoir of Hans Bergas, con un escrito final de Jeremy Varon, profesor de Historia de la New School of New York, en edición de 2015. Pues bien, en nuestras investigaciones hemos encontrado un artículo firmado por el minero ugetista y socialista Pablo Careaga Odriozola, y que llegaría a ser miembro de la Comisión en el exilio del PSOE, que se publicó en junio de 1945 en las páginas de El Socialista, que recoge el testimonio de Bergas en un hospital francés donde coincidió con el español, y donde le relató el horror que vio y padeció. Se trata, por lo tanto, de un testimonio de un gran valor, y que recogemos en este artículo.

Bergas estaba en Francia, siendo apresado por los nazis para ser enviado desde Montauban a Alemania. Fue subido a un vagón con cien personas, cerrado durante cinco largos días de viaje. El suelo del vagón estaba cubierto de cal viva con un poco de paja encima.

Bergas calculó al llegar que había muerto el diez por ciento de los detenidos, mientras que un elevado número de personas sufría de quemaduras en los pies, y todos en una situación extrema de hambre y sed.

El socialista alemán le relató al español cómo vio la llegada de los judíos polacos en vagones abiertos con la consabida capa de cal, con ciento setenta personas en cada uno de ellos, hombres, mujeres y niños. Con el frío muchos llegaban muertos. Los supervivientes debieron encargarse de llevar a los fallecidos a los hornos crematorios, y más de uno enloquecido por la tragedia o la fatiga caía, siendo llevado vivo o muerto al horno.

El hambre era tan terrible que los supervivientes escondían durante algunos días los muertos para poder quedarse con sus raciones, compuestas de un cazo de agua turbia con algo flotante, berzas o carrotas. Bergas le relató a Careaga que, enfermo como estaba de sus dos pulmones, cuando vomitaba la porquería que se había comido, se obligaba a volver a comerla para no perecer. También contó casos de verdadero canibalismo, y peleas a muerte entre niños por un trozo de chocolate.

Los prisioneros debían ir a trabajar a varios kilómetros del campo, y en los trayectos eran apedreados por niños alemanes, un testimonio evidente de que la población alemana sí sabía lo que estaba pasando. Recordemos, en este sentido, que el campo se encontraba cerca de Weimar.

Las construcciones de las bombas volantes se hallaban emplazadas bajo una montaña, y allí tenían los prisioneros su dormitorio y taller. Calculó que el número de muertos por mes podía ser de unos mil doscientos, por los malos tratos, la pésima alimentación y la insalubridad del lugar.

Relató cómo se podía estar horas y horas en la denominada plaza de llamada con treinta grados bajo cero y un metro de nieve, sin romper la formación, con la excepción de los que caían muertos de frío o fatiga. Habló de otras torturas, aludiendo a la inyección. Debemos recordar que en este campo se hicieron experimentos pseudocientíficos. Se infectó a prisioneros con la bacteria de la tuberculosis, provocando por el hacinamiento verdaderas epidemias. Se experimentó con vacunas contra la difteria y el cólera, e infectando a prisioneros, especialmente a los gitanos, con el tifus. También se ensayó una supuesta vacuna contra la homosexualidad a base de hormonas.

Bergas habló también de la presencia española en la liberación del campo donde unos novecientos españoles formaron parte de la Brigada Internacional. Eran socialistas, cenetistas, comunistas, republicanos y miembros del POUM. Al parecer, demostraron su valentía cuando hubo que asaltar las torretas donde las SS tenían las ametralladoras. Se hicieron trescientos prisioneros que fueron entregados a las tropas norteamericanas.

Como fuente hemos empleado el número 5266 de El Socialista.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.