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La reseña del “Manual de Socialismo y Capitalismo para mujeres inteligentes” de George Bernard Shaw en El Socialista

El Manual de Socialismo y Capitalismo para mujeres inteligentes fue una obra publicada por George Bernard Shaw en 1928, aunque en España no se editó hasta 2013 por RBA, con prólogo de Margaret Walters y traducción de Dolors Udina. Debemos recordar que el literato irlandés fue miembro de la Sociedad Fabiana, que se fundó en 1884, todo un laboratorio de ideas de un socialismo gradual, y que luego estaría dentro de la compleja organización del Partido Laborista cuando comenzó a andar en el cambio de siglo. La obra de Bernard Shaw tiene un marcado carácter pedagógico con ochenta y seis capítulos o entradas, destacando la “peroración” final. Al parecer, el libro surgió por la petición de su cuñada lady Cholmondeley para que le expusiera algunas ideas del socialismo, pero lo que iba a ser un librito, al final, fue mucho más por su extensión, contenido y sistematización.

Notas sobre el feminismo socialista polaco a fines de los años veinte

Como venimos defendiendo en distintos trabajos el feminismo socialista tuvo un gran impulso en los años veinte. El periódico socialista español se hizo eco de las iniciativas que se desarrollaron por Europa, además de dar cabida a firmas como las de María de Lluria y María Cambrils, además de incluir cuestiones relativas a la emancipación de la mujer. En este caso concreto ofrecemos un material para ahondar en el caso polaco.

Los socialistas contra los gastos de toros en Salamanca en 1928

En otra ocasión hemos tratado la postura contraria a las corridas y fiestas de toros que, en general, desarrolló el socialismo español durante mucho tiempo. En este nuevo trabajo recogemos la denuncia que los socialistas realizaron en las páginas de El Socialista contra el gasto que generaban los toros en las fiestas veraniegas de Salamanca en el año 1928, y sus implicaciones en relación con los trabajadores.

La archiduquesa austriaca roja en El Socialista

Isabel María de Habsburgo (1883-1963) fue conocida con el sobrenombre de la “archiduquesa roja”. Tenía seis años cuando su padre el archiduque Rodolfo se suicidó, es decir, que era nieta de los emperadores Francisco José e Isabel de Baviera. Pues bien, en 1928 el periódico socialista español se hacía eco de este personaje por su vinculación con la izquierda, en su sección de Acción Feminista. El socialismo y las mujeres, que se desarrolló en esa época. En otras ocasiones también se había tratado el hecho de la vinculación de algunos personajes de la aristocracia con el socialismo, aunque casi siempre para el caso británico, como hemos estudiado en varias ocasiones. En este sentido, quizás, convendría abordar la cuestión de forma monográfica.

El PSOE y el Pacto Briand-Kellogg

El Pacto Briand-Kellogg, firmado el 27 de agosto de 1928 en París, por iniciativa del ministro francés de Asuntos Exteriores -Aristide Briand- y el secretario de Estado nortemericano -Frank. B. Kellog-, y que fue suscrito por quince estados (después hubo más adhesiones), pretendía la renuncia de la guerra como medio para solucionar los problemas internacionales. En cierta medida, sería el precursor de uno de los artículos fundamentales de la Carta de las Naciones Unidas, y el último capítulo de una década en la que se abogó por la paz, justo antes del abismo que supuso en las relaciones internacionales la década de los años treinta.

El balance del PSOE sobre el socialismo en 1901

Los socialistas españoles publicaron en el número 821 de El Socialista un balance sobre la situación del socialismo mundial y español en el año 1901. Nos interesa acercarnos al texto y comentarlo porque nos permite comprobar cómo veía el PSOE la marcha de sus partidos hermanos en distintos lugares, Europa y América, y de su propia labor en España, faltando todavía unos años para que comenzara el despegue del Partido. El PSOE quería transmitir un mensaje optimista sobre la situación presente y sobre el futuro.

Bibliografía sobre las relaciones entre socialismo y republicanismo en España entre el XIX y el XX

Para entender las complejas relaciones del PSOE con los partidos republicanos desde la fundación de aquel hasta la creación de la Conjunción Republicano-Socialista a partir de 1909, existe ya una interesante bibliografía. En primer lugar, hay que situar la tendencia socialista contraria a cualquier relación con los republicanos, porque pertenecerían a lo que se denominó en su tiempo “partidos burgueses”, para luego comprobar el surgimiento de una corriente más favorable a un entendimiento con esas fuerzas republicanas, con el consiguiente e intenso debate en el seno del Partido en el cambio de siglo, la evolución de la postura de Pablo Iglesias, y el proceso por el cual se gestó la Conjunción en un contexto histórico derivado de la crisis que produjo la Semana Trágica, además de entender el marco internacional favorable a las alianzas entre fuerzas democráticas y socialistas en Europa occidental en la época de la paz armada.

La relación entre el primero de mayo y la Primera Guerra Mundial en España (1915)

Aunque entre las reivindicaciones del primero de mayo desde su inicio se incluía la relativa a la abolición de los ejércitos permanentes, no cabe duda que el estallido de la Primera Guerra Mundial influyó en esta celebración obrera, precisamente porque el enfrentamiento entre naciones había herido profundamente el internacionalismo que la manifestación y los actos conmemorativos habían significado siempre. Por fin, volvía a reflejarse que en el socialismo español se achacaba al imperialismo alemán gran parte de la responsabilidad de lo que estaba ocurriendo en el mundo. En este artículo estudiamos cómo influyó la Gran Guerra en la celebración del primero de mayo de 1915 en el seno del movimiento obrero socialista español.

Manuel Cordero contra la Restauración y el conde de Romanones

El conde de Romanones publicó en el año 1924, en tiempos de la Dictadura de Primo de Rivera, un libro titulado, Las responsabilidades del Antiguo Régimen (1875-1923), en el que defendió la Restauración con todas las reformas introducidas en España. Romanones estudiaba el sistema constitucional finiquitado por la solución autoritaria puesta en marcha a partir del golpe de Miguel Primo de Rivera, lo que le valió intensas críticas por parte de los defensores de la Dictadura en varios folletos y obras, en los que se argumentaba que el progreso del país se había hecho a pesar de la vieja política liberal. Pero estos textos, muy cercanos al poder, además, criticaban todo el edificio del sistema político de la Restauración: desde la existencia de una Monarquía con poderes limitados hasta el establecimiento del sufragio universal, y la existencia de un sistema liberal parlamentario bicameral. La solución para España pasaba por una Monarquía con más poderes, y por un parlamento corporativo, como “las antiguas Cortes”. El libro se publicó en el momento en el que se planteaba un interrogante sobre el futuro de la Dictadura, una vez que parecía agotado el Directorio Militar, y cuando se entabló una discusión en la que sectores intelectuales de la derecha estaban apostando por una clara ofensiva autoritaria. En este sentido, el diario ABC abordó en sus páginas este debate, destacando la postura de Vázquez de Mella, completamente contraria a todo lo que recordara liberalismo. Y aquí, por su parte, Romanones sería protagonista por todo lo contrario, por su defensa de la Constitución de 1876.

La reseña socialista al libro de “Las Corporaciones del Trabajo en el Estado Moderno” de Eduardo Aunós (1928)

Como es sabido, la UGT defendió la participación en los comités paritarios de la Organización Corporativa que puso en marcha Eduardo Aunós en la Dictadura de Primo de Rivera, buscando conseguir mejoras concretas para los trabajadores, aprovechando un sistema que permitía la participación sindical de signo socialista en un intento de conciliar patronal y trabajadores. Este hecho no está exento de polémica historiográfica y hasta política en relación con el socialismo español, al ser acusado de colaborar, en cierta medida, con la Dictadura, a pesar de que ni el PSOE ni la UGT desarrollaron una postura favorable hacia la misma, ni quisieron participar, al final, en la Asamblea Nacional Corporativa. Pero conviene señalar que el sistema ideado por Aunós, en realidad, fue más criticado por la patronal, ya que no era partidaria de la intervención del Estado en las cuestiones laborales, y que, además dicha Organización permitiera que los ugetistas estuvieran representados en un plano de igualdad para negociar y hasta reglamentar. Los socialistas criticaron en distintas ocasiones esta postura empresarial desde las páginas de El Socialista.

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