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Oruña: “El crimen es la excusa para definir el por qué y para qué de la acción”


La escritora María Oruña, que ha presentado hoy en la Feria del Libro de Las Palmas de Gran Canaria su novela "Lo que la marea esconde", ha explicado que en sus historias usa el crimen casi como excusa, ya que lo que más le importa es definir el por qué y el para qué de las acciones de sus personajes, que son los que dan solidez a sus obras.

En la clausura de esta Feria del Libro, la autora gallega ha celebrado las ganas que tienen los lectores de volver a cruzar miradas y compartir historias, al estimar que "la cultura es encuentro" y que "todos los eventos que supongan cruces de miradas y opiniones no solo son bonitos, sino absolutamente necesarios".

La autora de los libros de la serie de "Los Libros del Puerto Escondido", conformada por "Puerto Escondido", "Un lugar a donde ir", "Donde fuimos invencibles" y "Lo que la marea esconde", ha recordado que aunque antes de esta cuarta entrega publicó "El Bosque de los Cuatro Vientos", una novela histórica de misterio, tiene intención de seguir con esta colección haciendo que cada nuevo libro sea "un nuevo misterio y una nueva aventura más ambiciosa que las anteriores".

Oruña ha contado que con "Lo que la marea esconde" ha querido hacer "un guiño a las novelas de misterio de habitación cerrada de finales del siglo XIX y principios del XX", por lo que en esta obra hace "descarados y deliberados homenajes" a Agatha Christie, Gastón Leroux o Bruce Montgomery.

En esta novela "nos adentramos en un barco en mitad de la bahía de Santander y vemos que se comete un crimen en una habitación que está cerrada por dentro y tenemos que averiguar quién lo hizo y cómo lo hizo y bucear en los motivos de todas las personas que odian a esa víctima, que parece que es odiosa, y comprobar que todos esos motivos no son más que un espejo de lo que somos a día de hoy", ha referido.

La escritora ha admitido que puede escribir una novela "en cuatro o cinco meses", si bien el proceso le lleva "siempre año y medio o dos años porque primero se documenta, viaja, hace entrevistas si va a salir un panadero, un historiador o un arqueólogo, se embulle en su vidas, les persigue, conoce su jerga y su manera de trabajar y luego, de todo ese grueso, coge una línea o dos en la novela".

"Es así como construyo. Primero soy escritora de mapa y luego escritora de brújula", ha reflexionado, al tiempo que ha confesado que el crimen siempre es casi una excusa, ya que lo que le importa es "el por qué y el para qué de las acciones, que es lo que más tiempo le lleva para que de solidez a la novela".