Quantcast
EL PERIÓDICO
ESP   |   AME   |   CAT      NEWSLETTER
ÚNETE ⮕

Sara Cano: "El folclore es algo atávico, late bajo la piel"


La bailarina y coreógrafa Sara Cano no esperaba que con pocas funciones sobre el escenario, debido a la pandemia, "Vengo!", un espectáculo basado en el folclore, "algo atávico que nos late bajo la piel", y la danza contemporánea fuera a conseguir el Premio Max 2020 a la Mejor Coreografía.

"'Vengo!' es un espectáculo que sale de lo más profundo de mi, que habla de dónde vengo, que conecta con mis comienzos bailando folclore.

Es lo que quería hacer y estoy muy contenta", ha comentado Sara Cano en una entrevista con Efe, donde reconoce que sus coreografías comienzan por un "impulso, algo que me hace funcionar, un resorte".

Esa chispa es la que la motivó cuando escuchó "Vengo de moler", de Coetus "me conectó con mi niña pequeña, con cuando comenzaba a bailar", explica Sara Cano (Talavera de la Reina, 1979), quien después de bailar en diferentes compañías creó la suya en 2014 con la intención de reactualizar el folclore que conecta con el presente para conciliar de dónde venimos y hacia dónde vamos.

Un espectáculo se presenta en el Centro Cultural Conde Duque de Madrid, dentro de los Veranos de la Villa, del 30 y 31 de julio.

"Vengo!" es una mezcla de retazos del flamenco, danza española y contemporánea, que ahonda en las raíces del folclore que en perfecto engranaje combina el baile charro salmantino, las muñeiras galegas, la jota aragonesa o el arte andaluz y que refleja el conocimiento de Sara Cano sobre la tradición del bailes ancestrales que tienen que ver con una sociedad y no una época.

"Fue muy emocionante conseguir un premio tan importante para un espectáculo que se basa en el folclore, aunque se plasme en una coreografía contemporánea", dice satisfecha la bailarina, que reconoce que crearlo fue un "caminito lento".

"Es un chorro de emoción todo el rato y creo que en todo su sentido conecta con todos los públicos", señala, con gente cercana al folclore y con otra próxima a la danza contemporánea, tanto como a quien no conoce en profundidad ninguna de las dos.

El espectáculo cuenta la colaboración de Eliseo Parra, Coetus, Leillía, Kalakán, Vigu¨ela,Kepa Junquera y La Ronda de Motilleja, quienes aportan el ritmo renovador de la tradición musical y advierte que cada vez existen menos puristas y más gente abierta a diferentes opciones en el baile.

Asegura que las danzas populares son algo "atávico, está latente debajo de la piel" y lamenta que se vincule a algo "casposo, referente de la dictadura, donde vivió un momento de esplendor", añade.

Una idea errónea, "nuestro folclore es más antiguo que la sección femenina", e incide en que hay palos que provienen del siglo XII y otros de la época de los fenicios.

Cano apunta que el folclore se "menosprecia", a pesar de su riqueza, y considera que debería tener la misma categoría que el flamenco, declarado Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Unesco.

"Lo merece". Graduada en Coreografía e Interpretación de Danza Contemporánea por el Conservatorio Superior de Danza María de Ávila de Madrid, Cano ha trabajado con coreógrafos como Teresa Nieto, Blanca Li, Fundación Antonio Gades o Joaquín Cortés y su objetivo no es hacer una fusión de estilos sino establecer una comunicación del lenguajes de movimiento.

Con tristeza señala que la danza sigue siendo "la hermana pobre de los espectáculos" y apunta que al público hay que educarle para que la disfrute, por que la considera "aburrida, porque no la entienden. Hay que quitarle la etiqueta elitista y sofisticada, la danza habla de la condición humana, de las sensaciones, también del intelecto, de cosas comunes a todos".

Esperaba que tras la pandemia la cultura recuperara un nuevo brío, "pensé que se nos iba a oír, pero la cultura sigue siendo secundaria. Hubo un intento de mejorar, pero no sé hasta qué punto, se han recibido ayudas que se descompensan por otro sitio".

Pese a todo, apela a la capacidad de "superviviente" que siempre ha tenido la danza, "llevamos toda la vida en crisis. No hay que ser derrotistas, seguiremos adelante", aunque solicita más apoyos.