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La magia de “El Lago de los Cisnes” cautivó al publicó de Starlite


La magia de la música de Tchaikovsky, El Lago de los Cisnes; la cuidada puesta en escena del ballet ruso del teatro de San Petersburgo y los gráciles movimientos de su primera bailarina, Irina Kolesnikova, se conjuraron este viernes para cautivar al público de Starlite en Marbella (Málaga).

El espectáculo, única función en España de la prestigiosa compañía rusa esta temporada, fue reflejo de una simbiosis perfecta entre un escenario sin telón, el de La Cantera de Nagüeles, arropado por el cálido y acogedor fondo de piedra de la sierra malagueña y la exquisita sencillez de un clásico de la danza de todos los tiempos.

Kolesnikova, Odette -la reina de los cisnes- y Odile -la hija del malvado hechicero-; junto a Dimitri Akulinin y Sergei Fedorkov y el cuadro de bailarines con los que compartieron escenario realizaron una actuación magistral.

APLAUSOS Y OVACIONES EN LA NOCHE MARBELLÍ

El resonar de los aplausos inundó el aire templado de la noche marbellí en el primer descanso, a lo que se sumaron vítores en el segundo; y una amplia ovación, con el publico en pie, al término de la función.

La obra estuvo interpretada por un elenco de sesenta bailarines que trabajaron al unísono dentro de su propia individualidad y donde una diestra Kolesnikova, graduada en la “Academia de Ballet Clásico Vaganova” de San Petersburgo en 1998, brilló con luz propia en esta adaptación de la magistral obra de Tchaikovsky.

La compañía de ballet del teatro de San Petersburgo, considerada una de las agrupaciones de danza más destacadas de Rusia y reconocida a nivel internacional, realizó una sencilla pero cuidada puesta en escena con coloridos y vaporosos trajes de época; apenas tres escenarios y apropiados juegos de luces que transportaban al espectador a un mundo lejano y lleno de magia.

LA FUERZA DEL AMOR

Movimientos gentiles en momentos tiernos, acompañados de las notas adecuadas; y movimientos más rudos, casi aspavientos, en las situaciones más dramáticas aderezados por una iluminación que se tornó rojiza cuando la reina de los cisnes, Irina Kolesnikova, sintió el peligro tras el engaño del príncipe que le juró amor eterno.

Una historia de perdón y amor al más puro estilo de los cuentos de hadas, con un príncipe que busca princesa; un malvado hechicero que se vale de feas tretas y engaños para evitar que los enamorados se encuentren; y un final feliz donde la fuerza del amor se impone sobre cualquier otra cosa.