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El CDN busca "reconstruir" la sociedad con una programación que la refleje


El director del Centro Dramático Nacional (CDN), Alfredo Sanzol, ha presentado la nueva temporada, en la que hay 11 producciones propias, coproducciones y visitas de compañías internacionales, y ha realizado una petición económica al Ministerio de Cultura, a la que se ha sumado la directora del Instituto Nacional de las Artes Escénicas y de la Música (Inaem), Amaya de Miguel.

"Satisfecho" de haber conseguido una programación teatral que da cabida a la inclusión y la diversidad, ha dicho Sanzol este martes en el Teatro María Guerrero de Madrid.

"Necesitamos equipararnos a las compañías de la Unión Europea", ha añadido en referencia a la situación económica que, en su opinión, impide, entre otras cosas, realizar más giras a los espectáculos.

Por su parte, la directora general del Inaem, Amaya de Miguel, ha reseñado que la institución necesita "más recursos humanos", lo que se traduce en más recursos económicos, y ha reconocido que la administración "no está muy hecha para las artes escénicas". De Miguel ha indicado que hay "dificultades para casar los procesos administrativos con las necesidades artísticas", aunque ha puntualizado que es algo en lo que se empeñan y seguirán "trabajando en ello".

Sobre la reforma del Inaem, De Miguel ha remarcado que espera recuperar esa iniciativa, paralizada por la pandemia. "Había -ha dicho- otros problemas más urgentes" y un objetivo: la apertura de los teatros, aunque ha recordado que "el Inaem no legisla, no depende de nosotros, aunque sigue en nuestra hoja de ruta".

Con el lema "Nuevos dramas para nuevos tiempos", Sanzol ha presentado una programación teatral para sus dos sedes, el Teatro María Guerrero y el Valle Inclán, para 2021-2022 con la intención de "reconstruir" una sociedad azotada por la pandemia, con textos que ponen la mirada en desastres que dejan huella en la memoria colectiva.

El ejemplo son "The Quest", "N.E.V.E.R.M.O.R.E.", "El libro de Sicilia", "Alfonso el Africano", "Los últimos Gondra" o "Rif (de piojos y gas mostaza)", que ponen su mirada sobre un desastre histórico que ha condicionado el futuro de la sociedad.

El director y dramaturgo ha señalado que el teatro es "el arte comunitario por excelencia" y ha reseñado que es imposible "reconstruir sin palabras" porque ellas pueden ser también un símbolo de destrucción.

"Usar palabras para mentir, dar sentidos falsos a las palabras, unir palabras para manipular, desprestigiar palabras por poder", ha dicho para introducir los espectáculos "Golem", "Lengua madre", "Manual básico de lengua de signos para romper corazones" y "El cuaderno de Pitágoras", dibujan la realidad en el centro del conflicto.

Titerescena se consolida como una línea esencial de la programación; mientras que "Los Farsantes", "Canción para volver a casa", "Dragón", "Inloca", "Luna en Marte", "Comedia sin título" cuentan historias que tienen que ver con la fuerza de las historias y de la fantasía.

"Blast", "La última noche del mundo", "Fraternité, conte fantastique", hablan de utopías y de distopías, de la necesidad de atender a la inercia porque se puede convertir "en el peor enemigo", llaman la atención sobre la urgencia de la creatividad.

A pesar de los cambios que se aventuraban tras la pandemia, Sanzol ha señalado que el "consumo" vuelve a salir al rescate para normalizarlo todo. "As que limpan" (Las que limpian), "Els ocells (Las aves)", "Imitation of Life", "Hamlet", "Supernormales", ponen el foco sobre la integridad de la persona y la violencia implícita y explícita que amparan las normas sociales.

"Nunca dejaremos de ser vulnerables y para cambiar la realidad es necesario primero cambiar la visión de la realidad y para eso está el teatro para ampliar nuestra mirada", ha argumentado Sanzol.

El CDN seguirá manteniendo el proyecto para niños y niñas "Los Nuevos Dramáticos", los talleres intensivos y clases magistrales, encuentros con el equipo artístico moderado por estudiantes y las Residencias Dramáticas.

Por su parte, Amaya de Miguel ha resaltado que durante la última temporada el público ha llenado las salas del María Guerrero y el Valle Inclán en un 90 por ciento; las obras representadas en Madrid han recorrido 117 ciudades, con 212 representaciones de los 17 espectáculos que a las que han asistido 20.000 espectadores.

También ha comentado que ha aumentado el público joven -menor de 30 años- en un 148 por ciento. "El teatro necesita de los jóvenes para poder continuar" y ha felicitado al equipo que lo ha hecho posible.