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José Antonio Lucero rescata del olvido la tragedia de tren de Torre del Bierzo


El choque ferroviario en Torre del Bierzo en 1944, que se saldó con cientos de víctimas y fue silenciado por el franquismo, es el eje argumental de la novela "La vida en un minuto", debut en narrativa del profesor de historia José Antonio Lucero, creador del canal divulgativo "La cuna del Halicarnaso".

José Antonio Lucero (Rota, Cádiz, 1988), que durante el confinamiento de 2020 formó parte de la programación especial de TVE con la divulgación de la historia, rescata del olvido este suceso.

En una entrevista con EFE, confiesa que, desde hace mucho tiempo "quería contar la historia de dos personajes que coinciden en un tren y sus vidas cambian; y se me ocurrió algo así por primera vez tras los atentados del 11M en Madrid, pero por aquel entonces era un adolescente y no llegó a nada".

Años después, mientras estudiaba la Licenciatura de Historia, leyó por primera vez sobre el suceso histórico central del accidente de tren de Torre del Bierzo de 1944 y retomó aquella vieja idea de adolescente, la de "contar la vida de dos personajes que se ven abocados a aquel desastre como viajeros del correo-expreso accidentado".

Antes que escribir un ensayo, optó por el formato narrativo, por el impulso que siempre ha tenido de "contar historias", más allá de sus estudios sobre Historia o su labor como divulgador, y en cuanto leyó sobre ese accidente vio su "potencialidad literaria".

El género de novela es algo que siempre había estado entre sus pretensiones a la hora de escribir, y en ese sentido fue precursora, en 2012, una pequeña novela titulada "Mariela, 1972" que el propio Lucero autopublicó y que vendió en su pueblo "con muy buena acogida local", pero el salto ha llegado, reconoce, con "La vida en un minuto" (Ediciones B), finalista del Premio de Novela Ateneo Joven de Sevilla, "con el respaldo de un gran grupo, Penguin Random House".

Por su afición a la Historia, Lucero disfrutó todo el proceso de documentación previo: "Como hasta hace poco apenas se había documentado históricamente el accidente, la documentación la he llevado fundamentalmente a través del testimonio, el estudio de lo poco que había y las hemerotecas".

Aunque el accidente no se mantuvo en secreto, "en ningún momento se le dio la repercusión que merecía el mayor accidente de tren en la historia de España; el suceso pasó muy rápidamente de largo", señala el autor.

"El franquismo -explica Lucero- intentó depurar responsabilidades con premura por una razón muy sencilla: no venía nada bien que se airease mucho aquella noticia, la de un terrible accidente en una de las líneas de ferrocarril más concurridas, la que une Madrid con el noroeste de España, en un régimen que intentaba vender una imagen de rápida regeneración después de la guerra".

Otros sucesos mortales fueron también silenciados por el franquismo, como las inundaciones que hubo en 1962 en Barcelona con el río Besós, de las que nunca se supo el número exacto de fallecidos.

"Creo que es una dinámica que se ha repetido mucho en nuestra historia, y el caso de Torre del Bierzo podría guardar paralelismos con el terrible accidente ferroviario de Santiago de Compostela de 2013, que se ha tardado mucho en esclarecer y sobre cuyo maquinista pesó un gran escarnio público, al igual que sobre los maquinistas del tren de 1944, de los que finalmente se demostró su inocencia en aquel accidente", señala José Antonio Lucero.

Como profesor de Historia, Lucero cree que la literatura "puede ser una buena herramienta para despertar la curiosidad y el interés hacia la materia, pero para aprender historia uno debe acudir a la labor de historiadores.

Tal vez el problema haya sido que pocos historiadores han abordado la divulgación histórica dirigida al gran público". Entre sus referentes literarios, Lucero confiesa que "sin duda, Almudena Grandes", aunque también cita a Julia Navarro y Julio Llamazares.

En medio de esa tragedia ferroviaria, el autor sitúa a sus dos protagonistas, Daniel, que procede de los suburbios de Madrid y esconde su verdadera identidad y, con ella, su pasado en el conflicto; y Julia, que viene de otro Madrid, el de los cafés de tertulia y los escaparates de la calle Serrano, que empieza estudiar letras en la universidad y siente la necesidad de separarse del futuro que su familia había elegido para ella.

"Daniel y Julia -apunta Lucero- representan a aquellas dos Españas de final de la guerra, la de ella, que pronto retomará su vida en los cafés, en las verbenas y en la universidad; y la de él, que sufrió el hambre y la represión, y ambos coinciden de forma casual en aquel tren".

Lucero trabaja ya en su próxima novela, pero este mismo año verá el lanzamiento de un libro de divulgación sobre historia para jóvenes muy cercano a la labor que hace desde su canal de YouTube "La cuna de Halicarnaso".