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Arán Lozano: el arte, una forma de cuestionar la realidad


  • Escrito por Patricia Simón
  • Publicado en Cultura
Una de las obras del estudio de diseño Amarist. Arán Lozano (Boltaña, 1988) ha crecido en un entorno creativo y considera el arte una forma de cuestionarse la realidad, algo que en 2014 le llevó, junto a su socia Clara Campo, a crear el estudio artístico Amarist, llegando a ser considerados en 2018 por la publicación Forbes como dos de los jóvenes menores de treinta años más influyentes de Europa en la categoría de "Arte y Cultura". Una de las obras del estudio de diseño Amarist. Arán Lozano (Boltaña, 1988) ha crecido en un entorno creativo y considera el arte una forma de cuestionarse la realidad, algo que en 2014 le llevó, junto a su socia Clara Campo, a crear el estudio artístico Amarist, llegando a ser considerados en 2018 por la publicación Forbes como dos de los jóvenes menores de treinta años más influyentes de Europa en la categoría de "Arte y Cultura".

Arán Lozano ha crecido en un entorno creativo y considera el arte una forma de cuestionarse la realidad, algo que en 2014 le llevó, junto a su socia Clara Campo, a crear el estudio artístico Amarist, llegando a ser considerados en 2018 por la publicación Forbes como dos de los jóvenes menores de treinta años más influyentes de Europa en la categoría de Arte y Cultura.

Desde que era pequeño, Lozano (Boltaña, Huesca, 1988) siempre ha tenido muchas inquietudes en relación con el diseño, la creación y la construcción de cosas.

“Se fueron desarrollando de manera innata. Fue un proceso de descubrimiento”, explica en una entrevista con Efe.

Su padre tiene un taller y desde siempre se ha dedicado a la ebanistería y a la artesanía, por lo que creció rodeado de oficios artesanos y por ello empezó a crear por hobby.

“Hasta que no empecé a madurar nunca me lo había planteado como una profesión”, apunta. En ocasiones, colabora con su padre en la marca Eriste, dedicada a la creación de cinturones y complementos de piel y madera, elaborados en el Pirineo aragonés.

Fue en el año 2014 junto con su socia, Claro Campo cuando decidieron crear Amarist, su propio estudio creativo con sede en Barcelona. Ambos se conocieron por “cuestiones circunstanciales”, ya que el padre de Campo también es original de Boltaña.

“Fue encontrar una persona con la que compartes inquietudes, visión, ambición y sobre todo mucha capacidad de trabajo, sacrificio y esfuerzo”.

Lozano reconoce que cuando crearon Amarist les faltaba “mucho conocimiento” y “mucha idea sobre el mercado del arte”, pero sabían que querían hacer “algo diferente”.

Define el arte como una vía de expresar sus ideas y sentimientos pero también como un medio para cuestionar junto a su socia la sociedad desde “un punto de vista más activista”. “Nos gusta hacer qué pensar, hacer reflexionar y como decimos nosotros sacudir mentes”, asegura.

Cada pieza de arte que diseñan es diferente. “Hemos hecho piezas de carácter más político, más social y obviamente tenemos el condicionante de la actualidad”, describe. El contexto en el que han nacido y crecido, el lugar en el que viven o los materiales del entorno que les rodea, les inspiran a la hora de crear sus piezas de arte.

Uno de sus proyectos artísticos más especiales es “Welcome”, una colección de joyas solidarias hechas a partir de trozos de concertinas. La idea surgió a raíz del conflicto en Siria y de los desplazamientos de los refugiados sirios a Europ: “el contexto de ese entonces nos llamaba a hacer algo, muchos estímulos que queríamos materializar”.

Lozano expresa que el arte casi siempre se queda en los museos y en las galerías y que de esta forma consiguieron que todo el mundo que quisiese pudiese participar.

El proyecto fue creado para ACNUR y numerosas celebridades de todo el mundo, como Shakira, se hicieron eco. “Vamos a hacer algo porque nos nace hacerlo, pero luego se convirtió en algo que se fue viralizando, aunque nos hubiese gustado llegar a más gente y recaudar más dinero”, confiesa.

Miami, Washington D.C., Nueva York, Londres o Dubai son solo algunos de los lugares en los que Lozano y Campo han expuesto sus colecciones de arte pero aún aspira a más. “Aunque desde fuera se vea como que hemos hecho muchas cosas, nosotros vemos lo que aún no hemos hecho”, dice.

La covid-19 les ha pasado factura y les ha cancelado todas las exposiciones que tenían previstas en el que Lozano define como su año "más brillante”.

Para adaptarse a la situación pasaron todo el confinamiento experimentando con la realidad aumentada y gracias a esta tecnología han lanzado piezas que ya habían hecho o algunas de las que tenían pensado hacer y les ha permitido acercarse de una forma innovadora al público de todo el mundo.

“Estamos en un momento de mucha creatividad y de muchas ganas de hacer cosas”. Actualmente se encuentran inmersos en el proyecto “Metamorphosis”, en colaboración con el Gobierno de Aragón y el Ministerio de Cultura, que verá la luz el próximo mes de mayo.

La colección de esculturas que están desarrollando para este proyecto bajo el nombre “Aqua Fossil” está hecha a partir de alabastro.

Lozano manifiesta que dar con el concepto de esta colección les ha costado años en los que han madurado como artistas. “Con estas esculturas lo que queremos hacer es trabajar el alabastro como si fuese un material acuoso, como si fuese agua fosilizada; y transportarnos a un mundo en el que el agua se ha convertido en un fósil, en un bien escaso”, realta.

Para ello van a recrear unos entornos reales y van a introducir estas esculturas en algunos de los paisajes más característicos de Aragón, en los que el agua ha ocasionado un cambio en el entorno.

A través de este proyecto buscan concienciar sobre la importancia de cuidar los recursos medioambientales, además de difundir el patrimonio cultural y natural de Aragón y reivindicar el alabastro, un material con gran presencia en la comunidad aragonesa y que tiene una gran importancia en el mundo del arte.

La exposición en un primer momento se llevará a cabo de manera digital, lo que supone "acercarla al público en estos tiempos que es todo un poco más distante”.

Lozano dice que aún no han diseñado la pieza con la que el se quedaría de todas las que han producido, porque cada obra mejora respecto a la anterior.