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EL PERIÓDICO
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La Casa del Pueblo de Madrid inaugura unos frescos en 1931


“Ayer por la tarde se verificó, en la Casa del Pueblo, el acto de presentación de los paños pintados al fresco, en el salón grande de la Casa del Pueblo, por el pintor Luis Quintanilla. Asistieron nuestros camaradas Fernando de los Ríos y Francisco Largo Caballero y los ministros de la Gobernación y Fomento.

Entre las numerosas personalidades que acudieron al acto figuran, entre otros, cuyos nombres sentimos no recordar, los siguientes señores: Don Miguel de Unamuno, el subsecretario de Fomento, señor Gordón Ordax; «Juan de la Encina», Eugenio d'Ors, los arquitectas don Eugenio Fernández Quintanilla y don Ricardo Mosquera, Jesús Domínguez Bordona, don Joaquín Enríquez, señor Olarra, Ellot Paúl, Jay Allén y señoras, señor Olarra, el dibujante Ribero Gil y nuestros camaradas Trifón Gómez, Antonio Muñoz, José Calvet, Luis Araquistáin, Juan Negrín, Emiliano Barral, Enrique Santiago, Emiliano M. Aguilera, Manuel Muiño, Rufino Cortés, Vicente López y otros muchos.

Después de descubiertos los frescos, nuestro camarada Trifón Gómez, presidente de la Casa del Pueblo, hizo uso de la palabra. Se refirió brevemente a la historia de la Casa del Pueblo, haciendo resaltar el hecho de que el edificio que perteneció a los duques de Béjar pasa a manos de los trabajadores, y ha ido gradualmente ascendiendo hasta llegar al momento actual, en que es ya insuficiente para alojar a los obreros madrileños. En esta Casa—dijo--está siempre el convencimiento sobre el sentimiento, porque la disciplina ha ido educando a todos los trabajadores.

Explica cómo han ido viniendo los trabajadores intelectuales a la Casa del Pueblo, donde se van cobijando ya todas las ramas del saber. Da la bienvenida a todos los asistentes el acto, y les ofrece la Casa del Pueblo, donde, no solamente se atiende al trabajo manual, sino también a la función espiritual de Les ciudadanos., Si moralmente es muy grande, nuestra Casa es pequeña materialmente, Por eso hemos solicitado del Ayuntamiento de Madrid el solar de la calle de la Florida para construir allí, como un templo espiritual al maestro Iglesias, puesto que van a coincidir en el mismo sitio el Grupo escolar Pablo Iglesias, los jardines que llevan su nombre y nuestra Casa del Pueblo, que tendrá fachadas a las calles de Barceló, Florida y Beneficencia.

Compara la historia del movimiento obrero madrileño con el significado de los cuadros descubiertos, y termina reiterando el saludo de la Casa del Pueblo a todos los reunidos. Al terminar el discurso, el camarada Trifón Gónzalez fué muy aplaudido. Después, los visitantes recorrieron las dependencias de la Casa, saliendo muy satisfechos de las atenciones tenidas para can ellos. El autor de los cuadros fué muy felicitado.”

(El Socialista, número 7092 de 1 de noviembre de 1931)