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Crisis climática en África: Somalia se enfrenta a la peor tormenta de su historia


  • Escrito por Greenpeace
  • Publicado en Planeta

Greenpeace advierte de que los fenómenos meteorológicos extremos en las últimas semanas suponen una seria advertencia del riesgo que enfrenta el planeta por la crisis climática. Si en el último mes los ciclones del Atlántico batían récords, ahora el récord llega desde Somalia, que se enfrenta a la peor tormenta de su historia desde que hay registros.

El ciclón Gati, que tocó tierra el domingo con vientos de cerca de 130 kilómetros por hora, está arrasando algunas zonas del país, dejando aún un número indeterminado de muertos e importantes daños, en zonas cuyas infraestructuras ya estaban debilitadas. Las tormentas tropicales que afectan a África se forman en el Mar Arábigo y tocan tierra en Somalia. Los ciclones tropicales se clasifican de categoría 1 (con un diámetro de 50-100 km y velocidades de viento sostenidas de 119-153 km/h) a 5 (hasta 500 km de diámetro con velocidades de viento superiores a 249 km/h). El ciclón Gati ya está registrado como ciclón de categoría 3, con vientos medios de 185 km/h.

Precisamente, un informe publicado este mes por Greenpeace Research Laboratories y Greenpeace Africa alertaba de que los fenómenos meteorológicos extremos, como olas de calor, inundaciones y lluvias intensas, están aumentando en intensidad, frecuencia y gravedad en muchas partes de África, amenazando gravemente la salud humana, la seguridad alimentaria, la paz y la biodiversidad. La temperatura media anual para gran parte de África podría superar los 2℃ e incluso situarse dentro del rango de 3 a 6℃ para finales del siglo XXI, lo que supone entre dos y cuatro veces más que el objetivo del Acuerdo de París.

También en el Atlántico y en el Pacífico

El calentamiento global está aumentando progresivamente la temperatura de la superficie marina y eso, entre otras causas, proporciona más velocidad de rotación a los ciclones, es decir, más fuerza destructora.

En Centroamérica, el paso este otoño de huracanes como Eta o Iota se han sumado a problemas previos de la región como la sequía y la deforestación.

A miles de kilómetros, en Filipinas, el presidente Rodrigo Duterte declaraba hace unos días en la isla de Luzón el estado de calamidad, tras sufrir tres tifones en menos de un mes, mientras estudia declarar la “emergencia nacional por cambio climático”.

Estas muestras de fenómenos meteorológicos extremos no pillan por sorpresa a la comunidad científica, que lleva años alertando de la necesidad de acelerar la transición energética y ecológica para intentar frenar los peores efectos del cambio climático, que podrán ser devastadores en muchas zonas del planeta si se supera el umbral de 1,5 ºC de subida de la temperatura media mundial.

A poco más de dos semanas de que se cumplan cinco años de la firma del Acuerdo de París, Greenpeace recuerda la importancia de asumir compromisos de reducción de emisiones en línea con las recomendaciones científicas para evitar que el calentamiento global supere los 1,5 ºC.