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Muerte en Granada y el estreno de “Yerma”

De las diversas películas que ponen en escena la vida y la muerte del escritor español Federico García Lorca, “Muerte en Granada” de 1996 hace arte de los múltiples personajes quienes intentan volver a contar la historia de la muerte del escritor español por medio de ficción.

El director Marcos Zurinaga, junto a los guionistas Juan Antonio Ramos y Neil Cohen, encuentran la posibilidad de hablar sobre las condiciones de rodaje del poeta y dramaturgo español, tras décadas de silencio debido a la dictadura franquista.

Según la sinopsis oficial de la distribuidora de la película, la historia comienza en Madrid en 1934: García Lorca (Andy García) estrena su obra Yerma. Entre el público se encuentra un niño, Ricardo (Esai Morales), gran admirador del poeta. Esa noche, Lorca marca su vida a través de su memoria. Años después, Ricardo, obsesionado con el misterio que envuelve la muerte de Lorca, regresa a Granada para conseguir las pistas que le llevarán a descubrir la espantosa verdad. Las escenas iniciales de la película sitúan al espectador en relación con los hechos reales de la historia española, diciendo que “en 1936 estalla la Guerra Civil en España. Los fascistas, encabezados por Francisco Franco, ganaron la guerra y gobernaron durante 40 años. Se han perdido casi un millón de vidas.

El gran poeta Federico García Lorca fue una de las primeras víctimas. El asesinato era uno de los enigmas de la guerra”. Lo que se puede esperar, comparando la sinopsis oficial con la primera información de la película, es que se trata de una ficción que contará un personaje viendo el debut de Yerma, la segunda tragedia escrita por García Lorca. La escena que representa este momento registra la exaltación del público, reaccionando al contenido de la obra, que tuvo gran repercusión en la prensa precisamente por la manifestación del público. La exaltación del público obligó a interrumpir la obra hasta que las personas que se oponían a ella fueran retiradas del teatro.

Toda esta confusión sucedió realmente y está registrada en los periódicos:

El Debate, el diario católico más leído en la España de antes de la guerra, protestó por "la odiosidad de la obra", su "inmoralidad", sus "blasfemias"...

• Otro periódico de derecha de la época, Informaciones, escribe que 'la comedia es francamente mala' y agrega que 'algunos espectadores sintieron afectado su buen gusto y expresaron su protesta'.

• 'La Nación', un periódico también con una postura nacionalista, dirige su crítica directamente al autor, diciendo a los lectores que 'García Lorca distorsiona todas las creencias cuando paganiza la fuerza de una convicción española, que induce oraciones a Dios y que tiene funestas consecuencias terrenales.

• El periódico conservador ABC nos muestra la preocupación de la sociedad española que representa la obra de Lorca, especialmente en lo que respecta a los 'muchos momentos de sensualidad franca y descarada' que lleva la obra a escena, momentos de la obra que sin duda fueron culpados de inmoralidad católico/nacionalista.

La Cofradía del Apio, revista de la época, describe en pocas frases cómo fue el debut de Yerma [...]. 'Fue una escena repugnante. Tan repugnante como las frases y escenas de la obra, repulsivo, vulgar, contrario a la dignidad humana y, en consecuencia, al arte mismo. Ninguna mujer decente puede vigilar el trabajo, que se rige por el Código Penal, porque con ella se comete el delito de exposición indecente.

El Debate, Madrid, 3 de enero de 1935.

Informaciones, Madrid, 31 de diciembre de 1934.

La Nación, Madrid, 31 de diciembre de 1934.

“Información y actualidad teatral. En Madrid. Español: Yerma ” en ABC, Madrid, 30/12/1934.

Del archivo del “Centro de Estudios Lorquianos”

Paco Robles está jubilado y se dedica al Partido Socialista y a la Memoria Historica, memorialista, historiador aficionado y buscador de verdades sin ser historiador universitario. Vocal de la Asociacion Granadina para la Recuperacion de la Memoria Historica AGRMH y Secretario CEP de Memoria Historica del PSOE de Granada.