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Bunker Books convoca desde Córdoba la narrativa internacional más arriesgada

  • Escrito por Alfredo Valenzuela
  • Publicado en Cultura
El escritor y dramaturgo Borja F. Caamaño durante la entrevista que ha concedido a EFE. EFE/Rafa Alcaide El escritor y dramaturgo Borja F. Caamaño durante la entrevista que ha concedido a EFE. EFE/Rafa Alcaide

La nueva editorial Bunker Books, establecida en Córdoba y dirigida por el escritor y dramaturgo Borja F. Caamaño, ha nacido con cuatro títulos de autores internacionales inéditos en España y representativos de la narrativa más arriesgada, como advierten títulos como "Cocaína", "Bastardo" y "Química rosa".

Caamaño ha dicho a Efe que Bunker Books aspira a convertirse en una editorial "irreverente, contestataria y muy, muy bizarra" ofreciendo "grandes novelas que, si hubiera que esperar a que las publicaran los grandes sellos, quedarían en el olvido" y con una decidida apuesta por "historias 'sucias', que ensucien las manos al pasar las páginas".

La editorial ha decidido presentarse ante los lectores y las librerías con lo que ha denominado el "Pack Canalla", integrado por tres de sus cuatro primeras novelas y una pequeña botella de ginebra artesanalmente destilada, lo que su director ha explicado así: "No hay nada más sexy que leer buena literatura y, al igual que Starbucks consiguió que beber café para llevar fuese 'cool', nos hemos propuesto ser editores de batalla con el propósito de incitar a leer; no hay que elegir entre tomarse una copa en un pub escuchando buena música o agarrar un libro; el 'Pack Canalla' es una experiencia sensorial que lo une todo".

Bunker Books se ha unido a la destilería artesanal leonesa Bunker Distillery y la discográfica El Genio Equivocado porque, según Caamaño, "ponen en lo que hacen tanta pasión como nosotros y quizás incluso más, aparte del cariño que añaden en cada proceso; hay que rodearse de gente positiva y emprendedora para vampirizar algo de su energía".

Los libros de Bunker Books pretenden dirigirse "a los lectores ávidos de grandes historias de realismo crudo y palpitante", y aunque Caamaño ha admitido que se trata de "un mercado complicado, difícil de satisfacer", ha concluido: "Si buscásemos cosas fáciles no habríamos montado una editorial". Caamaño ha comentado los cuatro primeros títulos que ya han distribuido en librerías.

De "Química rosa", de la estadounidense Katie Arnoldi, ha asegurado que "es una novela muy sucia y perversa acerca de la búsqueda de los sueños y de cómo en cualquier momento puede aparecer un tipejo con pasta para complicarte la existencia, una historia de empoderamiento femenino desde el prisma de Chuck Palahniuk y bajo el pecado de la lujuria".

De "Bastardo", del escritor turco, aunque griego de nacimiento, Hakan Gunday, ha explicado que cuenta "las peripecias de un grupo de niños bien de Estambul tratando de subsistir sin recurrir a sus padres cuando los echan del piso en el que malvivían" y que es una novela que recuerda a Bret Easton Ellis o, incluso, "Historias del Kronen" de José Ángel Mañas, como si el pecado que marca esta historia fuese la "pereza".

Y de "Cocaína", del ruso Aleksandr Skorobogatov, ha dicho que se trata de "surrealismo puro y duro" y que es una obra que "entremezcla la existencia de los personajes con la del propio autor, con mucha mala leche; en sus páginas hay bastante del pecado de la ira".

Por último, "Sin tocar", de la turca Yermin Yildirim, ha señalado que trata de "la búsqueda de redención por los males que ocasionan la inacción", y que "es una gran novela de denuncia social".

Bunker Books también tiene en preparación "Las lágrimas del cerdo trufero", de Fernando A. Flores, una obra que, según su editor, es "pura gula". Caamaño ha añadido sobre estas novelas que Hakan Günday ha hecho una "sátira pop-urbana"; que Katie Arnoldi se distingue por una "voluntad transgresora rebosante de ironía y terror... sutil, pero terror al fin y al cabo; y que Aleksandr Skorobogatov ha hecho una "sátira grotesca de la realidad cargada de simbolismos y mensajes ocultos, mientras que Nermin Yildirim tiene una "escritura punzante y de denuncia -ya no solo feminista- donde el mensaje prima sobre la trama". EFE.