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Máximo Huerta: "El amor es el motor más poderoso. En el Congreso y en la calle"

  • Escrito por José Carlos Rodríguez
  • Publicado en Cultura
El periodista y escritor Máximo Huerta. EFE/ José Manuel Vidal El periodista y escritor Máximo Huerta. EFE/ José Manuel Vidal

El periodista, escritor y exministro de Cultura Máximo Huerta opina que el amor significa “tolerancia, diálogo y empatía”, algo que deja claro en su última novela “Con el amor bastaba”, un título que, en forma de “lamento”, reivindica la necesidad de ser feliz siendo uno mismo.

“Al final el amor es el motor más poderoso. En el Congreso de los Diputados, en la calle o en una familia. El amor es tolerancia, es diálogo, es aceptar la diferencia”, afirma Huerta (Uriel, Valencia, 1971) en una entrevista con Efe, en la que reconoce que en el ambiente en el que vivimos hace falta “menos ruido y menos testosterona”.

“Nadie se libra. Todos somos responsables de este clima, alentando el ruido, jaleando o enfrentándonos en una guerra verbal”, explica el escritor, que asegura que “sociedad y política es lo mismo” porque la sociedad está crispada por la política y la política está crispada por la sociedad.

Por ello, en su nueva novela Huerta reivindica la importancia del diálogo, de la empatía, de aceptar la diferencia y de “entender cómo son los otros para vivir mejor” a través de la historia de Elio Ícaro, un niño que descubre que puede volar y que quiere ser libre. “El título es un lamento que hace el protagonista a lo largo de su vida.

La novela recorre la vida de todo un personaje y de su entorno, de los misterios que esconde una familia para intentar ser feliz”, explica. Y es que al final, más allá de todas las necesidades que tiene el ser humano, la más importante para Huerta es la de “sentirse querido”, no en un sentido “romántico”, sino más bien relacionado con“sentirse aceptado”.

Sin embargo, Huerta opina que la sociedad es “muy ingrata con la diferencia” ya que desde niños “intentamos pertenecer a la masa, disfrazándonos como los demás” para no parecer diferentes, de forma que “nos pasamos la vida sin ser los que de verdad somos, pensamos, sentimos o disfrutamos”.

En una clara alusión al mito de Dédalo e Ícaro, la novela de Huerta subvierte el malogrado final de Ícaro, que cuando echa a volar, vuela tan alto que las plumas de sus alas se derriten con el calor del sol, y acaba cayendo al mar.

Para Huerta los libros sirven “para cambiar la vida” o “llenar vacíos” y, al ser ficción, permiten inventar: “Me apetecía mucho utilizar las claves del mito del vuelo del Ícaro y modificarlo, hacerlo a la inversa.

En el mito el sol te derrite las alas y en la novela el sol es la madre que le da calor y le anima a que vuele y sea libre”, explica. “Con el amor bastaba” (Planeta) ha agotado ya su primera edición y va por la segunda, una noticia que Huerta recibe con entusiasmo y felicidad, porque “significa que el libro ha gustado mucho”, algo que relaciona con el mensaje mismo de su obra, ya que, en el fondo, "todos queremos ser libres".

“La evasión es necesaria, los seres humanos necesitamos salir de la realidad inmediata en la que estamos”, afirma el escritor, que opina que la cultura ha sido “enormemente generosa” durante estos tiempos difíciles y que ahora somos nosotros los que debemos devolver ese favor consumiéndola.

“De la misma forma que han sido generosos cantantes, escritores, ilustradores, gente de la danza o de la gastronomía enseñándonos o entreteniéndonos con su trabajo durante este tiempo, nosotros debemos devolvérselo comprando libros, yendo al cine y siendo más generosos con quien nos han hecho la vida más amable”, asegura.

Para Huerta, este sector va a ser “el último en recuperarse” a pesar de que la cultura es “el alma del país y lo que nos define como tal”, algo que él sabe muy bien porque ha estado siempre muy unido a ella, con distintas facetas.

De su etapa como ministro de Cultura, en la que duró tan solo siete días, dice “no arrepentirse” porque se trata de un sentimiento “religioso” que para él no tiene sentido. “Hace tanto tiempo de eso, que ya ni lo recuerdo.

Han pasado dos ministros después. Yo llegué con ilusión y responsabilidad y fui quirúrgico a la hora de irme. Limpio, en un día”, afirma. De haber continuado en el Gobierno, Máximo Huerta tendría que haberse enfrentado a una situación compleja, marcada por la pandemia, algo en lo que no ha pensado mucho, aunque aclara que cuando acepta una responsabilidad “la acepta con todas” sus cuestiones.

“Decir 'de la que me he librado' sería de una frivolidad absoluta. Me niego a decir eso. Acepto las responsabilidades con madurez e ilusión y decir eso ahora sería horrible”, considera.

En cuanto a su programa de televisión “A partir de hoy”, recientemente cancelado de TVE y sustituido por avances informativos, Huerta asegura que no le corresponde a él decidir los contenidos y que acepta la decisión sin quejas.

No obstante, defiende que era un programa maravilloso, en el que había espacio para la cultura y por el que pasaron importantes personalidades como Pepe Sacristán, Almudena Grandes, Dolores Redondo o Ricardo Darín, por poner algunos ejemplos.

“Yo creo que la gente necesitaba evadirse y no estar todo el rato con el mismo tema porque no daba para más”, opina Huerta, que reconoce haber disfrutado “mucho” en el programa y no descarta volver a la televisión si se trata de un proyecto “atractivo”. EFE.