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Los cines, todavía a la espera

  • Escrito por Román Rodríguez Curbelo
  • Publicado en Cultura
Los cines, todavía a la espera / EFE. Los cines, todavía a la espera / EFE.

 “Complicado todo”. Así resume el gerente de Multicines Tenerife, Sabino Álvarez, la situación del negocio ante la posibilidad de reapertura que hoy les brinda la ley tras un cierre de dos meses por pandemia.

Ellos esperarán hasta el 12 de junio y, aun así, serán de los primeros cines que reabran en España. Una situación de la que Sabino Álvarez se lamenta en una entrevista con Efe porque los comienzos del 2020 arrojaban buenos datos de afluencia de público tras un 2019 fantástico, y que ahora obliga a las salas a entregarse al sentimiento colectivo de lo que es realmente ir al cine.

“Esto es un desierto, no sabemos muy bien…”, y ahí concluye la frase, con más incertidumbre.

EL FUTURO

Quienes comiencen a acudir de nuevo a los cines verán la misma cartelera que hace dos meses.No habrá estrenos hasta finales de junio, y Sabino entiende en esa línea que las distribuidoras sean conservadoras.

Sin embargo, el sector baraja aplicar una especie de fiesta del cine que reduzca los precios de las entradas durante un tiempo, mientras se equilibran varios factores, como el descenso del poder adquisitivo de los ciudadanos o la mejora de la oferta audiovisual a través de unos estrenos que saldrán en los cines bajo precios mínimos. Mandato de las distribuidoras.

Dos grandes películas llegarán a partir de finales de junio: “Tenet”, el último largometraje de Christopher Nolan, y la versión en carne y hueso de “Mulán”, dirigida por Niki Caro.

Hasta entonces, para el gestor del cine lagunero las mayores preocupaciones estriban en qué ofrecerán al público y cómo lo ofrecerán. Y las previsiones de asistencia son pesimistas: “en torno a un 25 % del total”, augura Álvarez.

La confianza y la seguridad de los ciudadanos también deberán reabrirse poco a poco. Sabino confía en futuras campañas de promoción y de toma de consciencia sobre lo que significa acudir al cine, confía en despertar un sentimiento colectivo, y en que todos perciban y confirmen que las condiciones son seguras.

Hay esperanza porque, según datos de Comscore, en España la afluencia de público a los cines en febrero de 2020 aumentó un 7 % con respecto a febrero de 2019. Las tendencias se desplomaron desde entonces por la pandemia de COVID-19.

EL PRESENTE

El ministro de Sanidad, Salvador Illa, anunció el pasado viernes tras un Consejo de Ministros extraordinario que, entre otras regiones, las islas de Tenerife, Gran Canaria, Fuerteventura, Lanzarote y La Palma pasaban a la Fase 2 del Plan de Transición que ha ideado el Gobierno para flexibilizar determinadas restricciones del estado de alarma.

El BOE del 16 de mayo ya había establecido que los cines podían reanudar su actividad este lunes, pero bajo una serie de condiciones, como la preasignación de las butacas a cada espectador para preservar la distancia física de seguridad o el límite de un 33 % de aforo máximo en las salas.

Multicines Tenerife engloba a unas 2.400 butacas, repartidas por 14 salas con capacidad para entre 90 y 250 personas, y emplea a 20 personas a las que se ha aplicado un ERTE. Sabino Álvarez cree que podrán recuperar a 8 o 9 de esos trabajadores para asumir la reapertura.

“Necesitamos más manos que horas. Abriremos, en principio, con dos sesiones (por la tarde), por lo que no se cubren más de 6 horas diarias máximas de jornada”, ha explicado el gerente. Esta escasez de personal se compensa de algún modo con la “polivalencia” de los propios trabajadores y con la baja afluencia de espectadores.

Una polivalencia que no es desconocida para los empleados de los cines. El personal de cabina puede vigilar en el vestíbulo, y quienes se encargan de atender en la entrada y antes cortaban un ladito de los billetes, pueden organizar las salidas de las salas.

Pocas sesiones y poca afluencia permiten, cuenta Álvarez, que los tres trabajadores de limpieza (los mismos que antes del cierre) desinfecten y limpien cada sala.

Porque las medidas de higiene previstas por el Gobierno incluyen la limpieza y desinfección de los cines antes de la entrada del público y en cualquier sala tras albergar una proyección, además de que la organización disponga geles hidroalcohólicos o desinfectantes para el público.

Además, cuenta Sabino que los aseos requerirán de limpieza cada media hora o una hora. Y deberá vigilarse que solo haya una única persona cada vez en los baños.

“Se deberá garantizar la distancia de seguridad fijada por las autoridades sanitarias en las colas, entradas y salidas de espectadores, así como el establecimiento de sistemas de control de aglomeraciones cuando se reúna a más de cincuenta personas”, sostiene el BOE.

Más difícil aún, reconoce Sabino, es la condición que decreta el anterior boletín del 9 de mayo en su artículo 34: “se evitará, en lo posible, el paso de personas entre filas, que suponga no respetar la distancia de seguridad”.

El cine lagunero puede, según su gerente, disponer de entradas laterales y evacuar también por la puerta delantera. Pueden igualmente guiar al público para que entre por un lado y salga por otro, o cancelar un lateral del espacio de butacas en las salas que cuenten tan solo con un pasillo.

“Pero lo más complicado es la asignación de butacas, porque una persona solitaria te anula muchas otras butacas: a sus dos lados, por delante y por detrás”, admite. “Quizá una misma película que antes ocupaba una sala, ahora pueda ocupar tres”, añade Sabino.

Y marcas de distancia en el suelo, accesos escalonados, venta online, venta telefónica, venta con tarjeta, mamparas, pantallas, mascarillas, nada de guardarropas, cero consignas… “Complicado todo. Está todo muy en el aire. Un desierto…”. EFE.