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El proceso por sodomía contra Don Juan de Tassis, Conde de Villamediana

400  años después del asesinato de Juan de Tassis, sigue siendo uno de los mayores misterios de la Historia de España. Aunque cada vez hay más evidencias que su personaje inspiró para crear el de Don Juan Tenorio. 

Brillante, culto, incisivo y provocador,  Juan de Tassis y Peralta, II Conde de Villamediana, (1582 - 1622) le tocó vivir una de las épocas más oscuras de la Historia de España. Denunció la corrupción tanto de los gobiernos de Felipe III, como los de Felipe IV. Este hecho le granjeó numerosos enemigos y algún que otro destierro. También una espectacular fama de mujeriego lo colocó en las camas más ilustres de la Villa y Corte, incluido en el de la reina. Autores como Gregorio Marañón señalaron que fue el inspirador del personaje de Don Juan Tenorio.



Pero, ¿qué personalidad se escondía detrás de este personaje tan mujeriego? ¿Sus relaciones con las mujeres iban más allá del galanteo? ¿Tuvo realmente relaciones sexuales con ellas? Según Gregorio Marañón (1) sus relaciones heterosexuales fueron puramente "platónicas". Pero al igual que su misterioso asesinato, lo que ocurrió en realidad hoy es muy difícil de conocer. Como en muchas ocasiones nos movemos en el terreno movedizo de hipótesis más o menos bien fundadas. 

Hoy se conoce que tras la muerte del conde se descubrió un numeroso grupo, formado por nobles, criados, bufones y esclavos, que se encontraban secretamente para organizar orgías, en las que las relaciones homosexuales eran lo más común. En la lista estaban tanto el Conde de Villamediana como el propio Felipe IV.  La Inquisición abrió proceso y el rey mandó ocultar su nombre del mismo.



La Inquisición no tenía competencias en la persecución de la sodomía en Castilla, a diferencia de Aragón o Catalunya, por lo que los procesos que iniciaba eran por herejía. La pena podía ser la hoguera o el envío a galeras, pocos se libraban de las horribles torturas. En este caso, el rey desapareció de la lista, al conde no lo pudieron juzgar al estar ya asesinado, los nobles lograron huir, pero los reos más humildes acabaron en la hoguera en Madrid. Para Gregorio Marañón el jefe de la banda era sin duda Don Juan de Tassis. Sería curioso que el gran símbolo de la masculinidad hispánica fuera en realidad un homosexual. 



Señalar cualquier opción hoy seria muy arriesgado. Entre sus enemigos, como no, estaban Quevedo o Lope de Vega, siempre en el bando más reaccionario y contrario a cualquier atisbo de libertad. En cambio, su gran amigo fue Góngora, siempre en el bando de los “buenos”, a él se atribuye este poema póstumo: 



Mentidero de Madrid


Decidnos ¿Quién mató al conde?


Ni se sabe, ni se esconde


Sin discurso, discurrid.


Dicen que lo mató el Cid


Por ser el conde Lozano.


¡Disparate chabacano!


La verdad del caso ha sido


Que el matador fue Bellido


Y el impulso, soberano.

El “impulso soberano” ligaría con la idea de que su asesinato estaba destinado a tapar unos hechos que habrían salpicado la imagen del propio rey. Por lo meno sesto es lo que el autor creía.

(1) Gregorio Marañón, “Don Juan: ensayos sobre el origen de su leyenda. Madrid”