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España: socialismo y homosexualidad, una historia del siglo XX

El socialismo español se ha movido, al gual que la sociedad de este pais, entre el rechazo más absoluto, la tolerancia, la comprensión, el respeto y la defensa de la igualdad.

Dos corrientes dominaban el pensamiento socialista de los años anteriores a la guerra civil. Uno común a las izquierdas de su tiempo, consideraba la homosexualidad como un vicio decadente, propio de clérigos y aristócratas. Otra corriente heredera del pensamiento científico de la época consideraba que la homosexualidad una enfermedad, y por ello no debía penalizarse.

I LA HOMOSEXUALIDAD COMO VICIO, RAFAEL CANSINOS

Dentro el socialismo español de inicios del siglo XX,  la percepción de la homosexualidad generalmente era negativa. Si para la derecha ésta era inmoral, degenerada o incluso criminal, para estos sectores de la izquierda española ésta era una de las peores etiquetas. Para la izquierda española la homosexualidad se vinculaba con lo peor de la sociedad: aristócratas, sacerdotes o modernistas. Carmen de Burgos o Rafael Cansinos son los mas beligerantes defensores de estas teorías.

Rafael Cansinos fue un reconocido crítico literario, un buen ensayista, magnífico traductor (tradujo la obra completa de Balzac, además de autores como Goethe, Dostoievski, Schiller, o  Las mil y una noches, etc). A pesar de su educación cristiana, asimiló el judaísmo, también realizó la primera traducción al castellano del Korán. Franco le represalió por su pasado socialista, retirándole el carnet de prensa. Aun así siguió trabajando incansablemente hasta su fallecimiento en 1964. 


Cansinos utilizó la homosexualidad para atacar al modernismo, una corriente artística que la considera decadente, hueca y nociva, también a la aristocracia, un modelo acabado. Y por último al clero, culpable de los atrasos del país. La técnica utilizada era muy sencilla, se trataba de pasar lo individual a lo colectivo: la homosexualidad era una etiqueta negativa, hay un sacerdote homosexual, resultado, todo el clero era homosexual. 


Un ejemplo de esta técnica descalificativa, la injuria homofóbica, fue la utilizada contra el escritor Antonio de Hoyos, Marqués de Vivent :

"Antonio pasea impunemente la leyenda de su vicio, defendido por su título y su corpulencia atlética. Porque este degenerado tiene todo el aspecto de un boxeador [...] Antonio de Hoyos es una estampa, ya aceptada, del álbum de la aristocracia decadente [...] Pero cuidado, que ya vienen pisando recio las alpargatas socialistas de Pablo Iglesias[...], con una gran escoba dispuesta a barrer todo eso".

Alberto Mira, en su De Sodoma a Chueca dice de Rafael Cansinos que: 

...”difunde maldades como una verdulera como parte de una agenda concreta. A veces  basta un rumor, que el autor reproduce sin cuestionamiento de ningún tipo, para lanzar un sangriento dardo contra el escritor de turno. Y sabe que nada tiene tanto efecto como la homofobia."

Carmen de Burgos y su pareja Ramon Gómez de la Serna no pensaban de forma distinta. En 1917 Carmen de Burgos publica Ellas y ellos, o ellos y ellas, en la que aparece la homosexualidad masculina y femenina en unas infinitas orgías en el Hotel Magestic, mientras fuera imperaba el hambre y la desolación. Posiblemente, en el fondo la autora pretendía denunciar la hipocresía de la alta sociedad y la desigual moral entre ambos sexos. A la célebre feminista se le atribuye la frase: “Cuando los de Pablo Iglesias lleguemos al poder, a los homosexuales se les pondrà en su sitio”. También hay indicios de que fue una mujer bisexual.

Ramón Gómez de la Serna tuvo una actitud muy contradictoria, amigo de algunos autores homosexuales que acudían a su tertulia, llegó a publicar esta terrible frase: "El alma de los maricas está deshecha y no consiente ninguna idea entera. Se debe pensar para no acabarse de fiar de ellos que han cometido la mayor bajeza, y que, por lo tanto, ya no les queda que respetar nada si no es aparentemente."

II HOMOSEXUALIDAD NO PENALIZABLE: JIMENEZ DE ASÚA

El jurista Luis Jiménez de Asua fue un diputado socialista que defendió la despenalización de la homosexualidad, por ello recibió durísimos ataques por parte de los sectores mas reaccionarios de la sociedad madrileña. En defensa de estas teorías declaró:

"El concepto"libertad de amar" significa que los estados no tienen para qué mezclarse en los sentimientos y emociones espirituales de los humanos. La amistad entre personas del mismo sexo o de naturaleza heterosexual tiende entre los individuos lazos que a menudo son eternos, crea deberes que se cumplen sin coacciones legales. El estado no regula las amistades ni prescribe la perfección de un contrato para que dos hombres se sientan unidos por simpatía recíproca."

Este brillante jurista y político socialista bebía intelectualmente de las corrientes científicas de su época, especialmente de su amigo el doctor Gregorio Marañón. Él no cuestionaba la ciencia en un estado donde la creencia siempre ha estado por encima de la evidencia. No era partidario de medidas penales represivas, sino todo lo contrario, defendía evitar cualquier interpretación moral del presunto delito. El objetivo era la “ayuda y la protección social”. Para 1933 era una visión altamente progresista y avanzada, el problema estuvo que esa errónea intención de sanar al homosexual (y no penalizar) que quedó reflejada en la Ley de Vagos y Maleantes de 1933, permitió en 1954 la primera penalización de la misma después de la liquidación de la Inquisición.

Mucho antes, en 1929 Jiménez de Asúa ya criticó que las leyes castiguaran con más dureza algunos delitos si el acusado era homosexual, y de hecho explicaba que este tipo de persecución legal podía ser la causa de que muchos invertidos frecuentasen malas compañías. El jurista en aquella época estaba enfrentado al dictador Primo de Rivera por protestar por el trato que la Dictadura había dado a Miguel de Unamuno.

Jiménez de Asúa fue de las primeras voces que salieron en defensa de los homosexuales, criticando que existieran leyes distintas según la orientación sexual.

Años antes, en 1898, otro político socialista, del SPD, fue el pionero en llevar los derechos de los homosexuales a un parlamento Fue August Bebel. En 1898 durante la discusión del Codigo penal Alemán tomó la palabra para pedir la derogación del articulo que condenaba la sodomia . La petición procedia del "Wissenschaftlich-Humanitäre Komitee"  que presidia Magnus Hirschfeld. 

El discurso de Bebel fue muy moderado, pero causaron un gran impacto en la victoriana sociedad alemana de fin de siglo. La iglesia alemana señaló sentirse profundamente indignada  por estas palabras, hecho que durante siglos ha hecho la Iglesia cristiana.

El apoyo de la socialdemocracia hacia los derechos de los homosexuales continuó durante casi cuarenta años, hasta que ambos movimientos fueron aniquilados por el triunfo del nazismo en 1933.

III LA POSGUERRA

Con la posguerra la homofobia de los partidos de izquierda no disminuyó. A pesar de que el activismo en favor de los derechos LGTB se activó a partir de muchos militantes de izquierda, estos debian mantener el anonimato frente a la represión del régimen fascista y tambien de su propio partido. Cuando la homosexualidad era pública, el acceso a la militancia quedaba vetado.

Si la izquierda moderada pensaba en la necesidad de consensos sociales, la izquierda más radical y supuestamente transformadora de las cosas no iba mejor. Eladio Castro (PTE) llamaba a los homosexuales degenerados y se declaraba partidario de su condena. Para Manuel Guedán (ORT) era antinatural, una alteración de la sexualidad. Diego Fábregas (OICE) se oponía a defender sus derechos "En esto soy reaccionario". Federica Montseny (CNT) en 1977 decía: "los considero equivocaciones de la naturaleza...La homosexualidad es un símbolo de debilidad, de decadencia social".  Aunque abominaban del estalinismo seguían claramente influenciados por él, asociando homosexualidad a degeneración burguesa o a vicio decadente, la homosexualidad no tenía sitio dentro de la utopía socialista revolucionaria. Ya Durriti, en el frente de Aragón, había mandado limpiar el frente para erradicar la epidemia homosexual.

En el bando socialista, Enrique Tierno Galván creaba el concepto "consenso generalizado" que llevó al socialismo español a defender aquello que era mayoritariamente aceptado, y así se tardó en reconocer los derechos de la población LGTB, al igual que los de la mujer o cuestionar el papel de la Iglesia Católica en la sociedad española. El propio Tierno Galván pedía poner límites a las libertades de las personas homosexuales y al igual que en la Rusia actual pedía que se prohibiera cualquier tipo de publicidad. En enero de 1977 declaró a Interviú lo siguiente: “No creo que se les deba castigar. Pero no soy partidario de conceder libertad ni de hacer propaganda del homosexualismo. Hay que poner límites a este tipo de desviaciones”.

Por otro lado, Pablo Castellanos fue de las pocas voces que clamó contra el "consenso generalizado", solicitando un enfoque mas social y transformador por parte del socialismo español, pero consideraba que las reivindicaciones homosexuales no debían ser una prioridad. Uno de los pocos políticos que defendieron públicamente los derechos LGTB fue José María Mendiluce (LCR), aun así tardó varios años en salir del armario. 

Con las primera elecciones democráticas en España, en Cataluña aparecieron en las listas de izquierda conocidos activistas como Jordi Petit, Empar Pineda o Germà Pedra. Éste último militante del PSC fue teniente alcalde de L’Hospitalet de Llobregat y jugó un importante papel en la Corporación Metropolitana de Barcelona; antes fue uno de los fundadores del FAGC.

En el resto del Estado aun muchos políticos optaron por seguir en el armario, como fue el caso de Gregorio Peces Barba. Curiosamente, a la muerte suya cuando algunos medios se refirieron a ellos, EL PAIS y algunos compañeros suyos de partido lo consideraron un insulto, “algo que forma parte de su intimidad”.

IV LA IGUALDAD

Durante los años 90 la presión de la sociedad y especialemnete de las asociaciones LGTB de cara a la consecución de la igualdad de derechos fue en aumento. En esta lucha se caracterizó Pedro Zerolo, militante socialista y dirigente de la FELGTB.

Gracias a esta presión muchas comunidades autónomas aprobaron legislaciones favorables a las parejas de hecho y a su derecho a adoptar. Con la victoria socialista de marzo del 2004, el nuevo gobierno presentó una proposición de ley para extender el derecho de matrimonio a las parejas del mismo sexo. La oposición interna dentro del socialismo fue minoritaria, solo Mercedes Aroz, del PSC, y el excéntrico alcalde de La Coruña, Francisco Vázquez, levantaron la voz en contra. Fuera la oposición encabezada por los obispos fue durísima. Pero la ley se aprobó y el Tribunal Constitucional la avaló plenamente.

En su discurso en el Pleno de aprobación, Zapatero señaló: ...“Se trata de un pequeño cambio en el texto legal: se agrega apenas un escueto párrafo en el que se establece que el matrimonio tendrá los mismos requisitos y los mismos efectos cuando los contrayentes sean del mismo o de diferente sexo; un pequeño cambio en la letra que acarrea un cambio inmenso en las vidas de miles de compatriotas. No estamos legislando, Señorías, para gentes remotas y extrañas. Estamos ampliando las oportunidades de felicidad para nuestros vecinos, para nuestros compañeros de trabajo, para nuestros amigos y para nuestros familiares, y a la vez estamos construyendo un país más decente, porque una sociedad decente es aquella que no humilla a sus miembros”...

A pesar de los antecedentes en Cataluña con otros políticos que ya habáin dado el paso, el 1999 Miquel Iceta hacía pública su homosexualidad, siendo considerado el primer político español que lo hacía.El 2011 Carla Antonelli fue la primera mujer trans en ocupar un escaño de diputada, en su caso en la Asamblea de Madrid.

La plenitud de derechos de las personas trans, especialmente de las mujeres, aun està pendiente de una ley que les reconozca plenamente. Este paso se ha visto interferido por un importante grupo de feministas ligadas al PSOE y también al Partido Feminista. Son las denominadas TERF (1) o “criticas de género, que niegan a las personas trans su identidad de mujer, y las excluye del movimiento feminista.

(1) TERF es un acrónimo originario del término en inglés de «Trans-Exclusionary Radical Feminist» que por su traducción literal al castellano significa «Feminista Radical Trans-Excluyente»

Mas información y procedencia de las citas:

Cansinos Assens: La agitada vida de los paramecios http://elpais.com/diario/2009/08/29/babelia/1251503420_850215.html

De Sodoma a Chueca. Alberto Mira, Ed Egales. 

Discurso íntegro de Zapatero en el Congreso por la aprobación del matrimonio gay https://cadenaser.com/ser/2005/07/01/espana/1120175411_850215.html

 

Experto en historia LGTBI.