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La doble moral de la burguesía catalana, a juicio en el Teatre Nacional de Catalunya

Los actores Josep Maria Pou (2d) y Vicky Peña (i) encabezan el extenso reparto de "Justícia", obra surgida del encargo del Teatre Nacional de Catalunya al dramaturgo Guillem Clua (d), y que dirige Josep Maria Mestres (i), que narra la historia de una familia burguesa catalana desde el final de la Guerra Civil española hasta la actualidad, un espectáculo que este miércoles han presentado sus protagonistas. EFE/Marta Pérez. Los actores Josep Maria Pou (2d) y Vicky Peña (i) encabezan el extenso reparto de "Justícia", obra surgida del encargo del Teatre Nacional de Catalunya al dramaturgo Guillem Clua (d), y que dirige Josep Maria Mestres (i), que narra la historia de una familia burguesa catalana desde el final de la Guerra Civil española hasta la actualidad, un espectáculo que este miércoles han presentado sus protagonistas. EFE/Marta Pérez.

Josep Maria Pou interpreta a un juez con una carrera política brillante en las instituciones catalanas que, al final de su trayectoria, ve cómo se tambalea un legado construido sobre la doble moral burguesa en "Justícia", una obra de Guillem Clua que mañana jueves se estrena en la sala grande del TNC.

"No es un retrato de la familia Pujol", ha aclarado este miércoles Clua, que no ha pretendido hacer "una biografía encubierta", aunque reconoce que "el pujolismo está muy presente" en el texto, porque "es ineludible" en una pieza que repasa los últimos 80 años de la historia de Cataluña.

Ochenta años que son los que tiene el juez Samuel Gallart, que tras una trayectoria pública inmaculada ha decidido jubilarse con una misa y una posterior cena familiar.

En esta celebración "saltará todo por los aires" porque "la vida se puede deslizar durante muchos años por encima de la lava, pero llega un momento que estalla el cataclismo", según la actriz Vicky Peña, que interpreta a la esposa del prohombre.

El tema central de "Justicia" es "la identidad" y el texto se pregunta "quiénes somos, por qué somos así, de dónde somos, qué nos configura como personas, como sociedad y como país", según el director del montaje, Josep Maria Mestres.

"La identidad catalana está presente -ha admitido el autor-, pero una de ellas, porque hay muchas identidades catalanas, desde la de los CDR hasta la de Ciudadanos, y aquí nos centramos en una familia burguesa de clase alta".

El cabeza de familia, su mujer, sus dos hijos, las parejas de sus hijos, sus nietos, un trabajador de familia y un cura son los invitados a una cena en la que el autor muestra las transformaciones que durante las últimas décadas han alterado algunos imaginarios morales.

La hipocresía, la culpa, el remordimiento y la miedo flotan sobre esta mesa, en la que "el juez se enfrenta a su propia sentencia", según Clua.

Josep Maria Pou ha calificado a su personaje de "perdedor", a pesar de que aparentemente es un triunfador y un hombre con mucha autoridad.

"Es una persona que niega su propia realidad, de la misma manera que lo hace el protagonista de 'Àngels a Amèrica'", ha añadido Pou, que ve paralelismos entre la obra de Clua y la de Tony Kushner.

El propio Clua ha aceptado este paralelismo y ha recordado que el estreno de "Àngels a Amèrica", dirigida por Josep Maria Flotats en el TNC en el año 1997, "le impactó profundamente" y fue una de las causas de que decidiera dedicarse a la dramaturgia.

El estreno de "Àngels a Amèrica" levantó mucha polémica en su día en Cataluña y Pou ha rememorado cómo "un político relevante" le dijo que "era una vergüenza que el Teatro Nacional de Cataluña se hubiera inaugurado con una obra de maricones".

Era el momento álgido del 'pujolismo', uno de los períodos históricos que repasa la obra, que también se detiene en los inicios del movimiento LGTBI y "rinde un pequeño homenaje a los que se enfrentaron a la policía en las primeras manifestaciones y a personajes como Nazario u Ocaña, que utilizaron la provocación para ganar libertades", ha desvelado el actor Manel Barceló.

"Los dramaturgos tienen que poner el termómetro a la sociedad", ha afirmado el director del TNC, Xavier Albertí, y si a finales de los años noventa Flotats comprobó cómo subía la fiebre, ahora Clua tiene la oportunidad de "mostrarnos hacia dónde vamos y si vamos bien". EFE.