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Málaga 1937, La guerra contra el fascismo

«En la vanguardia no puede haber otra cosa que el Ejército formado por el Pueblo»

Ante el avance de las tropas italianas y moras hacia Málaga, se inició un éxodo masivo hacia Granada y Almería por la carretera de la Costa. Se le llamó “la Desbandá” y fue uno de los sucesos más trágicos de la guerra incivil española, una masacre de vidas humanas gratuita ya que la columna que huía estaba formada por mujeres, niños y ancianos que no representaban ningún peligro militar.

Entre las muchas y contrapuestas opiniones que se sucedieron a la derrota militar, rescato esta de PASCUAL TOMÁS, vicesecretario de la Unión General de Trabajadores, en ese momento tenía alrededor de 48 años. Trabajador metalúrgico, organizó la Federación local de Metalurgia en Valencia. Desde las Cortes Constituyentes, Pascual Tomás fue elegido regularmente diputado socialista; En la legislación que comenzó con la victoria del Frente Popular del 16 de febrero de 1936, representa a los trabajadores de Murcia.

Además, Pascual Tomás representó a la República española en varias ocasiones en Ginebra, en la Oficina Internacional del Trabajo (especialmente en la reunión para la organización científica del trabajo) y en Londres, donde fue elegido representante de La UGE española por el último Congreso de la Federación Sindical Internacional. Pascual Tomas, perseguido por el gobierno de Lerroux como militante socialista, fue encarcelado el 6 de octubre de 1934. Solo fue liberado por la amnistía general, resultado de la victoria del Frente Popular a principios de 1936.

VALENCIA 12 febrero 1937

DECLARACIONES DE PASCUAL TOMÁS

En la vanguardia no puede haber milicias con emblemas de organizaciones sindicales o partidos políticos, sino un ejército regular con una disciplina inquebrantable. En la retaguardia debe existir exclusivamente una prohibición supeditada a las exigencias de la guerra y dirigida de modo único por el gobierno. Hay que impedir que el sacrificio del pueblo, sea destrozado por gentes carentes de sensibilidad.

El Vicesecretario de la Comisión Ejecutiva de la Unión General de Trabajadores, Pascual Tomás, interrogado por uno de nuestros redactores acerca del llamamiento que dicha central sindical ha dirigido a todos los españoles, a propósito de los últimos acontecimientos en el frente del Sur, ha hecho las siguientes manifestaciones: "La Comisión Ejecutiva de la Unión General de Trabajadores, no ahora, sino desde hace unos meses está formulando un apremiante llamamiento a todos los sindicatos que pertenecen a nuestra Central Sindical, diciéndoles que hoy no puede ningún obrero consciente tener otra preocupación que la de ganar la guerra. Y ganar la guerra exige en estos momentos supeditar los intereses partidistas de partido y la conquista de nuestras ambiciones ideales al objetivo fundamental que es única y exclusivamente obtener la victoria. A tal efecto, consideramos que en la vanguardia no puede haber milicias con emblemas de U.G.T., ni de C.N.T. ni de F.A.I., ni de partidos republicanos, socialistas o comunistas; en la vanguardia no puede haber otra cosa que un ejército formado por el pueblo en una sola disciplina, con un solo uniforme y con un solo mando para que entre las órdenes que dicte el Ministro de la Guerra no se cruce nadie, y los soldados sepan que existe una unidad de mando para todos los frentes, que es la única responsable para ordenar los avances que deben realizar los soldados de la República. Si consideramos que en la vanguardia no puede haber más que ejército y que debe estarle prohibido terminantemente a todo Comisario político realizar propaganda partidista entre los soldados, en la retaguardia no puede existir mas que un pueblo consagrado exclusivamente a producir con el máximo fervor todo cuanto la guerra necesita, trabajando todas las horas que las exigencias de la guerra impongan sin pretender por ningún pretexto aumento alguno de salario y disminución de jornada.

Al aconsejar y ordenar la Unión General a sus sindicatos el cumplimiento exacto de esta política limpia, severa y de sacrificio, no lo hace para abandonar los frutos que la guerra ha de proporcionar al pueblo español; lo ordena así porque sabe que si ahora, cuando urgentemente se nos requiere para salvar a España de la invasión fascista, nos dedicamos a captar en la vanguardia prosélitos para nuestras ideas y en la retaguardia pretendemos realizar ensavos de carácter económico, disgregamos con ello el bloque antifascista y abrimos brecha, por la cual puede el adversario vencernos hoy y anular para mañana toda posibilidad do modificación del régimen político que el pueblo se dio voluntariamente a sí mismo.

La Unión General está incondicionalmente al lado del Gobierno y cumplirá, sin reservas ni vacilaciones, la misión que se le confie. Tiene derecho, por ello, a pedir a todos los partidos y a todas las centrales sindicales que imiten nuestro sacrificio y entreguen al Gobierno cuanto son y cuanto valen, ya que este Gobierno por su composición representa al pueblo antifascista. La Unión quiere en definitiva mando único para la guerra, movilización de todos los hombres útiles para luchar contra el invasor, militarización de todos aquellos servicios que tengan relación con la guerra, dejando en manos del Gobierno el servicio de policía y de vigilancia en la retaguardia y en mano de los Consejos Municipales todo cuanto se relacione con el abastecimiento de la población civil, suspendiendo la función de todos aquellos comités, que tuvieron una razón de existencia en las primeras semanas de la subversion, pero que hoy, cumplida ya su misión, deben dejar paso libre al Gobierno responsable y a los órganos representativos del mismo.

Está la Unión convencida de que no cabe más política que la que pueda reflejarse en estas líneas que todos sus compañeros se consagran plenamente a convertir en realidad. La caída de Málaga ha sido un aldabonazo muy fuerte dado en la conciencia del pueblo español, el cual, convencido de su responsabilidad histórica, se pone en pie y se manifiesta desde las tribunas de los periódicos y desde las calles de España para decir concretamente estas palabras: "Todos deben acatamiento al Gobierno legítimo de España y a todos hay que obligar a que cumplan con su deber. Hay un pueblo pronto al sacrificio Hay que impedir que ese sacrificio se destroce por gentes carentes de sensibilidad que pretendan entorpecer el camino de nuestra redención como pueblo y como clase social".

¡Qué sabias palabras!

Paco Robles está jubilado y se dedica al Partido Socialista y a la Memoria Historica, memorialista, historiador aficionado y buscador de verdades sin ser historiador universitario. Vocal de la Asociacion Granadina para la Recuperacion de la Memoria Historica AGRMH y Secretario CEP de Memoria Historica del PSOE de Granada.