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Walter Dicks, negro, militante y de las Brigadas Internacionales

No hay ya ningún país de Europa que no tenga miedo a las crisis migratorias, que no esté preocupado por la mezcla de personas de diferentes orígenes, sexo y religión. Cada día vemos que los movimientos pro fascistas crecen en nuestras calles, recordándonos tiempos pasados mucho más terribles, en la televisión, en la prensa, en las redes... donde nos cuentan mil y una mentira sobre los “diferentes” y nos asustan con la simbología propia de las tribus fascistas.

Pero desde la conciencia social y el recuerdo de lo que fuimos podemos aprender grandes lecciones de nuestros ancestros, así que a continuación os transcribo una carta que un negro, militante comunista y sanitario de las Brigadas Internacionales, le envió a la Asociación de amigos de la XV Brigada.

Pero empecemos por conocer un poco al autor de esta carta...

Walter Dicks nació el 20 de octubre de 1898 en Blackfield, Carolina del Sur, donde completó la escuela primaria, después se mudó a Cleveland, Ohio, donde, en 1931, se unió al partido comunista y posteriormente asistió a escuelas de formación del partido regionales y nacionales. Estaba soltero y tenía la profesión de mecánico de coches.

En 1937, cuando se ofreció como voluntario para servir en las Brigadas Internacionales, estaba soltero y se ganaba la vida de chófer entregando carbón en invierno y hielo en verano. Recibió su pasaporte numero #377110 el 22 de marzo de 1937 y navegó hacia Europa poco después a bordo del Vapor Rotterdam. En España, donde llegó el 4 de Octubre de 1937 fue conductor de camiones y ambulancias en el Grupo de Evacuación sanitaria de la 35 División.

Walter participo en acción en Brunete, Belchite, Quinto, Teruel, los Retiros y en la Ofensiva del Ebro. Quienes lo conocieron en España notaron que exhibía competencia y una cabeza fría en las situaciones más difíciles, regresó a los Estados Unidos el 15 de diciembre de 1938, a bordo del París. Se cree que murió en Ohio en 1967.

Carta de Walter Dicks a los “Amigos de la Brigada Abraham Lincoln”

El mundo conoce desde hace algún tiempo la heroica lucha por la democracia del pueblo español con la ayuda de la Brigada Internacional. El mundo todavía espera escuchar como fue la recepción de los soldados negros en la Brigada Internacional por parte del pueblo español. El advenimiento de los negros de todos partes del mundo como combatientes en las Brigadas Internacionales marca una época en la historia de las invasiones europeas. El gran aprecio y calidez, la simpatía mostrada por el voluntario negro en esta relación ganó el corazón de la nación española.

Cuando entramos en las ciudades, la gente, viejos y jóvenes, nos animaban, se paseaban alrededor de los negros, que muchos nunca habían visto en su vida, y empezaron a adivinar al estar entre nosotros quienes éramos. La vida del negro con los soldados españoles no eran diferentes porque nada era demasiado bueno para que él también lo tuviera. Los españoles detrás de las líneas mientras trabajaban jornadas duras durante el día, les invitarían a sus hogares por la noche, aunque muchos no tenían luces eléctricas, solo tenían una lata de aceite y compartieron lo que tenían entre todos, hicieron de nada. En otros lugares donde las cosas estaban mejor, esa bienvenida fue también así.

En muchas de las ciudades no podía estar solo en las calles por que los niños me acompañaban. Fui llevado a sus ámbitos sociales por el hombre y la mujer, incluso los niños escribían sus nombres y direcciones para pedirme que haga que los niños y niñas negros les escriban a mi regreso a casa.

En las peluquerías, las películas, los cafés, en todo. En todos los lugares entré como uno de ellos. La única diferencia era que algunos me miraban porque no habían visto a un negro antes.

Uno podía ver la seriedad dentro de ellos mientras hablaban y preguntaban cosas como: usted es estadounidense, ¿por qué no es del mismo color que muchos de los camaradas blancos? Incluso en esto no tuvo ninguna forma de disimular su curiosidad, algunos negros mientras caminaban por las calles de Madrid eran llevados a sus hogares donde permanecieron durante dos o tres días. Había un profesor que tenía una hija. Era su deseo que ella se casara con un negro.

¿Por qué todo esto es tan diferente aquí o en casa?

Los españoles no saben nada de discriminación, en cambio en casa nosotros tenemos todos los gérmenes del fascismo como discriminación, persecución y linchamiento.

Esta es una de las muchas razones por las cuales los negros han encontrado tanta alegría en el paso por los pueblos españoles. No es que él de ninguna manera huya de la discriminación que hay en casa contra estas malditas cosas, porque encontrarán a estos negros en las líneas del frente en el combate contra ellos.

Nosotros con los españoles sabemos de la victoria donde están unidos, y es este tipo de unidad que la nación española está pidiendo al mundo, a aquellos que se preocupan por la democracia para la independencia de todas las naciones.

Walter Dicks, en 1938 tenía 36 años.

Paco Robles está jubilado y se dedica al Partido Socialista y a la Memoria Historica, memorialista, historiador aficionado y buscador de verdades sin ser historiador universitario. Vocal de la Asociacion Granadina para la Recuperacion de la Memoria Historica AGRMH y Secretario CEP de Memoria Historica del PSOE de Granada.