ÚNETE

El mayor poeta asesinado por fascistas

Hay mucha tinta seca sobre el papel de libros, periodicos y revistas desde que el 20 de Agosto de 1936 Lorca fuera asesinado por los fascistas en Granada. Mucho se ha escrito y publicado por grandes autores sobre su vida y muerte, unos mas acertados que otros y no soy yo quien para decidir la categoría ni la autenticidad de todos los testimonios, pero si es cierto que aun se encuentran cosas que nos llaman la atención y que se deberían conocer para que cada uno haga su propia composición de lugar sobre los hechos y pueda decidir sobre las teorías científicas, literarias o conspiratorias que abundan en nuestras bibliotecas.

Este es un testimonio que cuenta a su favor con la inmediatez de la fecha en que fue escrito. Se publicó en la Revista inglesa TO-MORROW en Diciembre de 1936, cuatro meses de diferencia entre el asesinato y la publicación. Sobre las licencias poéticas y las inexactitudes del periodista británico, lo dejo al buen tino del lector.

A mi personalmente la parte en que dice que “las "autoridades" rebeldes ordenaron que se sacaran los libros de Federico, y fueron quemados ceremonialmente en público en la Plaza del Carmen, plaza pública de Granada” me parece de una gran belleza e imaginación.

La prensa inglesa ha pasado casi en silencio por el asesinato bárbaro, a manos fascistas, de uno de los que probablemente fue el mayor poeta lírico vivo de Europa. El carácter anti-cultural profundo y violento del fascismo no se refleja en ninguna parte más claramente que en el asesinato de Federico García Lorca en Granada, en agosto pasado. El arte progresivo se ha sofocado por completo en Italia, solo en las formas más básicas y retóricas florece la literatura moderna, la pintura y la música. En Alemania, los sensacionales arrebatos anti-culturales de los nazis son notorios. La quema pública de libros, el robo y el exilio de grandes científicos, pintores, músicos, el asesinato real de muchos escritores y poetas alemanes, todo esto es de conocimiento común. Y ahora desde España llega la noticia del asesinato de su mejor poeta. Lorca no era comunista, No es un rojo. Fue un gran poeta que fue profundamente respetado en todo su país, y donde quiera que se lea o se hable español. El hecho de que fuera tan leído en España probablemente se deba al hecho de que siempre fue a la gente común para inspirarse. Incluso en sus momentos más exaltados de lirismo, siempre fueron las formas de las canciones populares y las baladas tradicionales las que determinaron su estilo.

Durante los últimos años de su vida, gran parte de su tiempo se dedicó a organizar las representaciones de obras clásicas, y con la puesta en escena de sus propias obras en verso. No cabe duda de que su asociación en esta aventura con la actriz Margarita Xirgu, famosa por sus simpatías de la clase trabajadora, había acercado mucho a Lorca a las masas y su lucha.

Debido a que su poesía nunca estuvo muy alejada de las fuentes populares, en un país donde la cultura tradicional no era un asunto de "singularidad", sino algo vivo y floreciente, tuvo una comunicación con una amplia audiencia que pocos grandes poetas modernos pueden emular. También tuvo reconocimiento oficial, ya que algunos de sus poemas, con música, se cantaron públicamente en festivales en Granada y Sevilla.

Pero Lorca sabía que el fascismo, impulsado hacia todas las formas de barbarie, significa la muerte de la cultura. Cuando los fascistas avanzaron hacia Granada, Lorca sabía que su vida estaba en peligro. Lorca se escondió en la casa de un amable comerciante, llamado Rosales. Pero este hombre tenía dos hijos que eran fascistas y que informaban sobre Lorca. Lorca fue arrastrado ignominiosamente desde su escondite y buscado. Se le encontró una carta de don Fernando de los Ríos, un distinguido profesor bien conocido y muy estimado en los círculos universitarios ingleses, pero también conocido como antifascista. Esta carta se consideró evidencia suficiente.

Con una acusación totalmente falsa, Federico García Lorca, el mejor poeta de la España del siglo XX, fue sentenciado a ser fusilado por los "salvadores patrióticos" de su país. Inmediatamente después de la ejecución sumaria, las "autoridades" rebeldes ordenaron que se sacaran los libros de Federico, y fueron quemados ceremonialmente en público en la Plaza del Carmen, plaza pública de Granada. La cruel persecución de este gran poeta, la acusación falsa por la que fue asesinado y los detalles bárbaros de la quema de los libros de verso, indican dramáticamente la reacción brutal del fascismo a la cultura. En Inglaterra, esta reacción ya está comenzando a expresarse en la mutilación y la corrupción por parte de los fascistas del estatuto de Epstein. Debemos estar en guardia. ¡Las lecciones de Italia, de Alemania y ahora de España no serán ignoradas!