LA ZURDA

Mozart para niños de 2 años en el Teatro Campoamor

  • Escrito por Gorka Vega
  • Publicado en Cultura
El Teatro Campoamor de Oviedo, uno de los templos líricos del país, ha abierto este sábado sus puertas a niños de entre dos y tres años para que puedan disfrutar y participar de una ópera como colofón a un proyecto piloto desarrollado por la Universidad de Oviedo durante los últimos meses. En esta iniciativa, pionera en España, han participado 160 pequeños alumnos de las escuelas infantiles Freinet, Dolores Medio y Nazaret de Oviedo, que llevan más de dos meses realizando actividades en sus centros para acercarse y familiarizarse con el mundo operístico.- EFE/Alberto Morante El Teatro Campoamor de Oviedo, uno de los templos líricos del país, ha abierto este sábado sus puertas a niños de entre dos y tres años para que puedan disfrutar y participar de una ópera como colofón a un proyecto piloto desarrollado por la Universidad de Oviedo durante los últimos meses. En esta iniciativa, pionera en España, han participado 160 pequeños alumnos de las escuelas infantiles Freinet, Dolores Medio y Nazaret de Oviedo, que llevan más de dos meses realizando actividades en sus centros para acercarse y familiarizarse con el mundo operístico.- EFE/Alberto Morante

El Teatro Campoamor de Oviedo, uno de los templos líricos del país, ha abierto este sábado sus puertas a niños de entre dos y tres años para que puedan disfrutar y participar de una ópera como colofón a un proyecto piloto desarrollado por la Universidad de Oviedo durante los últimos meses.

La obra escogida ha sido "Bastian y Bastiana", un singspiel -género alemán con rasgos similares a la zarzuela- que fue compuesto por Wolfgang Amadeus Mozart en 1768 cuando tan sólo tenía 12 años, y en la que relata la historia de una reconciliación de dos amigos con la mediación del Mago Colas.

En esta iniciativa, pionera en España, han participado 160 pequeños alumnos de las escuelas infantiles Freinet, Dolores Medio y Nazaret de Oviedo, que llevan más de dos meses realizando actividades en sus centros para acercarse y familiarizarse con el mundo operístico.

Durante varias semanas, en sesiones diarias de media hora, han escuchado varias arias de la obra de Mozart, han conocido los personajes del cuento, han aprendido los compases y trabajado con musicogramas e incluso han fabricado sus propios instrumentos para interactuar durante la representación.

Según ha explicado a Efe la profesora del Departamento de Historia del Arte y Musicología de la Universidad de Oviedo y coordinadora del programa, Laura Miranda, los niños de estas edades tienen una gran capacidad para aprender de manera intuitiva si se emplean las herramientas adecuadas.

Así, la estimulación musical temprana permite a los más pequeños adquirir competencias vocales, instrumentales y corporales, que en este caso han trabajado a partir de los personajes de Bastiana, Bastian y el Mago Colas.

Miranda ha resaltado que los niños aprenden de una forma muy natural a utilizar tanto la voz, "el instrumento con el que todos nacemos", como el cuerpo, ya sea para hacer música dando palmas, o para bailar, algo que "les sale natural".

Los niños también han participado en talleres para fabricar sus propias herramientas con las que interactuar en la obra: un pompón de papel hecho con pedazos de partituras y un cotidiafono (instrumento musical construido a partir de objetos cotidianos) elaborado con un recipiente de yogur relleno de garbanzos y después tapado con una tela para utilizarlo a modo de maraca.

Durante la representación, los niños han reconfortado a una apenada Bastiana por la marcha de Bastian moviendo sus pompones; han agitado su cotidiafono para celebrar la vuelta de su querido amigo, y han tirado confeti durante el conjuro recitado por el Mago Colas para ayudarle a hacer magia para lograr su reconciliación.

Los pequeños han disfrutado de una versión adaptada a su edad, con una duración de una media hora en la que han podido escuchar tres de las once arias de la obra y el terceto final.

La ópera se ha representado en una de las amplias salas de ensayo con que cuenta el Campoamor -en lugar del escenario principal, que sí han podido conocer en una visita antes de asistir a la función- para favorecer precisamente la cercanía de los actores y la interacción de los niños.

Miranda, que prevé publicar los resultados de este proyecto piloto después del verano, ha recordado cómo le sorprendió la reacción de los niños en una de sus primeras visitas para supervisar el trabajo desarrollado en las escuelas.

"Entré en un aula con mucho alboroto, con los niños corriendo de un lado para otro, y de pronto comenzó a sonar la música de la ópera en una minicadena, y todos quedaron absortos, formando un semicírculo y mirando hacia el aparato. Cuando acabó, todos pidieron más", relata la profesora.

Para Miranda, "la música llega donde no llega la palabra porque es una herramienta que funciona con los sentimientos", que tiene grandes beneficios para el desarrollo de los pequeños y además les permite experimentar y disfrutar.

La directora de la escuela infantil Freinet, Emma González, ha constatado el éxito de la iniciativa al afirmar que "la ópera une lo que más les gusta a los niños, la música y la dramatización, y disfrazarse y cantar...", aunque ha precisado que es muy importante la preparación previa para que conozcan la música y los personajes para que la representación tenga sentido para ellos.

Por ello, ha animado a dar continuidad al proyecto e incluso extenderlo a toda la etapa infantil hasta los 6 años porque los niños algo más mayores disfrutarían aún más de la experiencia.

Este proyecto piloto también ha tenido muy buena acogida entre los padres, tal y como resume Elisa, madre de Blanca, de dos años: "ha sido muy interesante desde el principio, y ya desde el ensayo se ha visto que los niños tienen capacidad de escucha y atención, y que la música les estimula". EFE.