LA ZURDA

Nos acechan todavía: estado y futuro del movimiento LGTB

Tras devorar el libro, anotar ideas e impresiones en los márgenes y subrayar pasajes, debo decir que se trata de un experimento balsámico, liberador, aunque también difícil. No soy, ni probablemente por edad seré ya nunca, un experto, y a veces pierdo el hilo -de nuevo los años no perdonan- y tengo que retroceder y reemprender la lectura desde donde me he perdido.

Dicho esto, el libro, que el autor subtitula humildemente "anotaciones”, es una explicación profunda a muchas situaciones, vivencias y decisiones que muchas personas no normativas, no heterosexuales, hemos experimentado dolorosamente a lo largo de décadas de literatura, pero sobre todo de vida. Es un mapa del sufrimiento, del silencio, del necesario disimulo, del pasar desapercibido, es un río fresco en el que bañarse para quitarse mucho polvo de un camino largo y difícil, y redescubrir bajo esa pátina la piel llena de magulladuras antiguas.

Este libro me parece imprescindible, y contribuye a explicar momentos y actitudes "personales" que resulta que vienen de mucho más allá: son el resultado de que, sabiéndonos diferentes desde la infancia, y no encontrando cómo gestionar nuestra diferencia, nos hayamos esforzado tanto por agradar a los que con muecas de desagrado nos rechazaban, o rechazaban nuestras actitudes y maneras de presentarnos ante nuestro público en un difícil y desnudo escenario: el de la penuria de referentes en un mundo hostil.

El libro es un espléndido revulsivo que busca expresamente “reactivar el movimiento LGTB", y me he tenido que ir deteniendo a coger aire con un suspiro, o más bien con una sensación de ahogo y temblor excitado de cuarto oscuro, cada pocos párrafos. El autor explica, analiza, intenta resolver, busca salidas, desbroza caminos, elude atajos fáciles. Vivifica tener detrás (delante) a personas como Ramón Martínez. Su obra es un trabajado y preciso esfuerzo de actualización de las alternativas del activismo LGTB y de toda su problemática, muy concretamente en un tablado tan difícil y espinoso como es el español actual.El libro, ya digo, me parece, al menos, muy necesario. Retrata y busca salida a la crisis del movimiento y la desmovilización que lo paraliza. Pero para que valga la pena el esfuerzo de haberlo pensado, investigado y escrito, tiene que haber quien lo lea. Esperemos que entre esos lectores estén las personas que siguen bregando por ese movimiento de liberación LGTB tan necesario, hoy como siempre, y todavía, y más que nunca, y que los jóvenes como Ramón Martínez, y otros no tan jóvenes, no tiren la toalla: nos acechan todavía, no han dejado de acecharnos, y tenemos mucho que perder: lo que hemos avanzado en el curso del pasado medio siglo.

Un abrazo agradecido, y emocionado, a todas las personas que, como Ramón, mantienen la llama viva, sin perder la esperanza en la educación, la cultura, la literatura, la historia y el conocimiento.

Traductor de Homintern, Homintern de Gregory Woods, un monumento sobre la cultura LGTB de los últimos dos siglos.