LA ZURDA

El diplomático Jaume Segura debuta en la novela con "Tal vez, un día"

El diplomático Jaume Segura Socías debuta en la novela con "Tal vez, un día", una compleja historia de amor en dos épocas, que también es un thriller con sexo apasionado, en medio de una trama político-diplomática complicada "como son las propias relaciones de Cuba con otros países", aunque no se meta "en muchos jardines".

Según comenta el autor en una entrevista con Efe, la novela hilvana dos historias de amor, ambas localizadas en Cuba, la primera en la época precastrista, justo en los años que rodearon la caída del dictador Fulgencio Batista, y la segunda en la actualidad, ambas aderezadas por paisajes cubanos y costumbrismo, incluida la poco contada vida cotidiana de la alta sociedad de los años cincuenta en la isla.

"Tal vez, un día" (Editorial Noalejo) es absolutamente ficción, aclara el autor, ante las reiteradas "acusaciones" de los amigos que presentaron ayer su libro en Casa América de Madrid, la ex ministra socialista Trinidad Jiménez y el diplomático Álvaro Albacete Perea. Jiménez desveló que Segura Socías, su mano derecha en el ministerio de Asuntos Exteriores, le había confesado ya en 2009 que quería "dejarlo todo" para escribir. "Entonces lo salvé", dijo la ex ministra ante la sonrisa cómplice de la familia del autor.

"Hay mucho de Jaume en la novela", aseguró la que fuera su jefa hasta diciembre de 2011, en ese protagonista diplomático hijo de diplomático que descubre la vida (y el pasado de su familia) en su primer destino fuera de España, aunque el autor negó que fuera autobiográfica.

Sí confesó a Efe que hay muchos detalles no sólo de su vida, sino también de la de su suegro, militar en la época de Batista, como el protagonista de los episodios del pasado que cuenta la novela, o de su amigo dominicano Fredy Ginebra, que inspira al Fredy de la novela, "el hombre más feliz" que conocen Jaume y su "alter ego" Miguel, que le ayudaron para crear su ficción. Casado con una cubana, escribe "de lo que sabe".

Hablar de la diplomacia y de Cuba le permite "dominar el contexto", dice, y a pesar de que no escatima en críticas a muchos de los comportamientos de los emisarios políticos y embajadores -algunos descritos en la novela como prepotentes, clasistas y corruptos-, asegura que "intenta reivindicar la figura del diplomático".

"Es una bellísima historia de amor", defiende la ex ministra socialista, aunque también lo es de amistad y denuncia. En ese sentido, Jiménez dice que lo que más le gusta de la novela es "el equilibrio perfecto, la redondez" de la novela, y el final que "nadie de espera, cargado de belleza y de poesía": Un equilibrio que "tiene que ver con él y conmigo", señala.

Porque es complicado, dice Jiménez, "hablar de Cuba y que no resulte sectario, ni de un lado ni de otro, sino que resulte todo natural, porque es político, pero es más humano, y que no estén cargadas las tintas y que todo forme parte de la vida normal que un cubano puede expresar, tanto si disiente de una cosa como de otra".

Segura Socías destaca también que los personajes de la novela intentan romper con estereotipos, como que el protagonista varón eche de menos a sus padres o que sean las mujeres las que lleven la iniciativa amorosa. "Me parece una visión muy machista y muy masculina que los hombres pueden tener relaciones extramatrimioniales y ellas no", reivindica el autor.

Una novela en la que las referencias literarias y cinematográficas y, sobre todo, la música, remarcan cada momento importante -los más apasionados encuentros siempre se envuelven en canciones- y ayudan al lector a no perderse en los tiempos en que se cuenta la historia.

Un último detalle: el escritor regala a los lectores de "Tal vez, un día" un código de una "play list" de Spotify con la banda sonora de la novela. EFE.