Un manifiesto defiende la cultura como un signo de progreso "ante el riesgo de involución"

El editor Jorge Herralde. EFE/Archivo El editor Jorge Herralde. EFE/Archivo

Representantes destacados del sector cultural han hecho público este miércoles un manifiesto en el que defienden la importancia de la cultura como signo de progreso de la España plurinacional, "ante el riesgo de una involución política a partir del 28 de abril".

Josep Maria Pou, Viky Peña, Jorge Herralde, Ángel Pavlovsky, Charo López, Rosa Maria Sardà, Colita y Mario Gas son algunos de los firmantes de este manifiesto titulado "Nuestra bandera es la Cultura: sin Cultura no hay progreso ni democracia".

"Salimos de nuevo a defender la Cultura como verdadera palanca de transformación social, respeto colectivo y signo de las múltiples identidades de la España plurinacional que defendemos", señalan en el primer punto del manifiesto.

El texto empieza preguntándose qué pasaría si se descolgaran los cuadros de los museos, dejaran de oírse canciones en las radios y desapareciera la cultura de nuestra vida, y la respuesta de los firmantes es que "no podría haber progreso ni democracia" y que "éste dejaría de ser un país libre, civilizado y alegre".

En su opinión, la cultura es "un derecho tan básico como la vivienda o la educación", que aporta espíritu crítico, pluralidad y "conciencia de la diversidad de nuestra identidad".

Por esta razón, los firmantes defienden la cultura "como elemento indispensable de la cohesión social de un país" y llaman la atención "sobre la trascendencia de la actividad industrial, empresarial y laboral de la Cultura en todos los ámbitos".

El documento se cierra con una llamada a combatir "la sociedad actual, empapada de populismo, de vacío de pensamiento y de frivolización de la realidad social" y un rechazo a "las formaciones políticas que fomentan el enfrentamiento, la discriminación, el abuso de la fuerza ante el débil y la construcción de relatos racistas, machistas, xenófobos, clasitas o excluyentes".

"Plantamos la bandera de la Cultura como instrumento político decisivo para hacer del debate y el diálogo la base de nuestro progreso personal y colectivo, para hacer de la democracia el centro de la dignidad política de todos los ciudadanos y ciudadanas", concluye el texto.