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Mikel Erentxun vuelve renovado: “Elton John tuvo la culpa de que este disco exista”


  • Escrito por Javier Herrero
  • Publicado en Cultura
(Tiempo de lectura: 2 - 4 minutos)

“Elton John tuvo la culpa de que este disco exista”, dice un Mikel Erentxun renovado por “Septiembre”, álbum que es un homenaje a la música de los años 70, “a los Beatles después de los Beatles”, a Bowie y a ese Elton John que le hizo comprarse un piano y volver a volar tras 27 discos enganchado a la guitarra.

Y eso que él renegaba del autor de “Goodbye Yellow Brick Road”, al menos de la versión de los años 80 que él conoció en primer lugar, hasta que en pandemia descubrió la película sobre su vida, “Rocketman” (2019), empezó a bucear en su primera discografía, y se “enamoró”.

“Me compré un piano y empecé a escribir canciones”, resume Erentxun (Caracas, 1965) sobre “la gran novedad de este disco” en el que “el 90 % del repertorio” lo ha hecho a las teclas después tras toda una vida componiendo con la guitarra, desde aquel “Por tierras escocesas” (1985) de su etapa inicial con Duncan Dhu.

Ampliar su abanico musical

Señala una consecuencia clara, la de ampliar su abanico musical: “Permite tocar acordes que no sé tocar con la guitarra, como ‘Cierre de emergencia’ o ‘Oh, Siena'”. Y confiesa que el mayor número de baladas tiene una explicación muy mundana: “Toco muy mal el piano, así que me es más fácil tocar canciones lentas”.

Por ese mayor número de temas melancólicos, que se alternan con otras muy alegres, le cuadra muy bien el título escogido: “Es un mes que siempre me ha gustado, porque es de contrastes, por lo menos en San Sebastián. Es el mes de las mareas vivas, en el que puede hacer mucho calor y mucho frío, llover mucho o no. O sea, pasan muchas cosas y en este disco también, sobre en las letras, porque lo empecé en pandemia y lo acabé mucho después”.

Para entender el origen de “Septiembre”, hay que mirar además a su anterior trabajo, “Amigos de guardia” (2021), en el que tocó en vivo junto a una buena representación de amigos de varias generaciones de la música canciones de toda su discografía.

“Toda esa aventura me vino muy bien, porque me hizo reconciliarme con mi pasado, que no veía con muy buenos ojos. Y luego me hizo conocer y trabajar con mucha gente a la que yo respetaba y que pensaba que ellos a mí no me respetaban o no que ni siquiera me conocían”, señala sobre el inicio de su colaboración con Anni B. Sweet, que interpreta en este álbum un tema a dúo.

En ese grupo también están Víctor Cabezuelo y Julia Martín-Maestro, de Rufus T. Firefly, que se han integrado en el cuarteto responsable de grabar el disco como una auténtica banda, “no un disco de cantante y sus músicos”, el primero además ejerciendo como coproductor junto al propio Erentxun y Daniel Ruiz, “un Marc Bolan reencarnado”.

Homenaje al “Let It Be” de los Beatles

Por eso todos aparecen en el arte final del álbum, un homenaje al “Let It Be” de los Beatles y a otros discos de los años 70, una década en la que también ponen un pie las 18 canciones que lo integran. “Es un disco que suena actual pero que hace un viaje hacia el sonido y la música que me gustan, que cada vez es más la del pasado, porque el presente no me emociona tanto”, reconoce.

No cuesta reconocer la inspiración de “My Sweet Lord” de George Harrison en el sencillo “Flores y café”, que sigue la misma sucesión de acordes. “Sí, el disco está lleno de guiños a él, porque soy súper fan de los Beatles después de los Beatles, luego de Bowie, de Elton John…”, enumera tras lamentarse en otra de las canciones por las muertes de Tom Petty o Lou Reed.

“Estos cambios me han sentado muy bien y estoy muy orgulloso de este álbum. Nadie diría que llevo 40 años y que este es el número 28. Suena bastante fresco y novedoso”, celebra tras comentar que estaba tan inspirado que llegó a maquetar cerca de una treintena de canciones con el propósito de hacer un disco triple, aunque se quedó en uno doble por cuestiones de tiempo y de presupuesto.

Coincidiendo casi con el final de su exitosa gira anterior, que le ha llevado a ofrecer más de 100 conciertos, 40 de ellos en América, el próximo 3 de noviembre arrancará en el Kafé Antzokia de Bilbao su nueva gira, en la que proseguirán los retos, pues se ha propuesto ponerse él mismo a tocar el piano, un instrumento que -avanza- en algunos temas sonará por triplicado “sin ninguna guitarra”.