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La campaña de primarias del PSOE-A enfila la recta final sin un claro ganador


La campaña de las primarias del PSOE-A para elegir al candidato a la Presidencia de la Junta enfila la recta final sin un claro ganador, con lo que no se descarta que Susana Díaz y Juan Espadas tengan que disputarse la victoria, ya sin Luis Ángel Hierro, en una segunda vuelta el 20 de junio.

Alrededor de 46.000 militantes están llamados a las urnas el próximo domingo 13 de junio, aunque el censo definitivo, una vez realizada la criba de los afiliados que no están al día del pago de las cuotas y que, en consecuencia, no tienen derecho a voto, no ha sido aún facilitado por la Comisión Regional de Garantías Electorales del PSOE-A.

La federación más grande del PSOE afronta por primera vez unas primarias con urnas, ya que las que enfrentaron a Susana Díaz con el hoy ministro Luis Planas y el entonces alcalde de Jun José Antonio Rodríguez no llegaron a celebrarse porque ninguno de estos dos consiguieron los avales requeridos.

Entonces era necesario un 15 % de apoyos, pero el reglamento aprobado en el 39 Congreso Federal los redujo a un mínimo del 2 % y un máximo del 4 %.

Díaz y Espadas entregaron el máximo número de avales permitidos (1.863), mientras que Hierro llevó en mano 986 aunque aseguró tener más.

Desde el pasado 30 de mayo, los candidatos están inmersos en una campaña frenética por toda Andalucía, que Díaz comenzó meses antes, aunque en su calidad de secretaria general del partido, lo que le ha llevado a visitar más de 300 municipios de la comunidad y una gran mayoría de las agrupaciones (hay más de ochocientas).

Espadas, pese a tener que compaginar la campaña con su tarea como alcalde de Sevilla, ha protagonizado también numerosos actos -su candidatura dice que ha recorrido 8.000 kilómetros- desde que hizo público oficialmente que se presentaría a las primarias, mientras que Hierro ha optado por reuniones con colectivos y por encuentros más reducidos en las casas del pueblo.

Para el cierre de campaña, Espadas y Hierro han elegido la provincia de Jaén, una de las más potentes de Andalucía y la primera que pidió a Susana Díaz, en su calidad de secretaria general, un adelanto de las primarias.

Espadas ha elegido, en concreto, el municipio jienense de Marmolejo, de sólo 6.000 habitantes, para su cierre de campaña, mientras que Hierro protagonizará un acto público en Jaén capital y Díaz estará mañana en dos provincias, que aún no ha desvelado.

Uno de los momentos más polémicos de la campaña lo protagonizó Díaz el pasado 1 de junio cuando se quejó de que en su partido la quieren sustituir "por ser una mujer", ya que otros dirigentes han repetido como candidatos pese a perder las elecciones.

Este posible "error estratégico" provocó una reacción inmediata, incluso de dirigentes de otros partidos, como Vox, mientras la candidatura de Espadas, que reaccionó con un acto feminista en Martos (Jaén), se encargó de recordar los numerosos cargos ocupados por Díaz desde que empezó como secretaria de Organización de las Juventudes Socialistas en 1997, con 22 años. Hierro también afeó las palabras de Díaz.

La expresidenta de la Junta se ha quejado además de que lleva dos años sufriendo ataques y se ha presentado como la candidata de las bases frente al "aparato" de Madrid (Ferraz): "No quiero a mi lado palmeros, ni oportunistas en busca de cargos", ha llegado a decir, además de defender la "autonomía" del PSOE de Andalucía.

Su principal rival, Juan Espadas, cuenta con el apoyo del PSOE federal, aunque ha evitado que dirigentes nacionales y ministros participaran en su campaña para quitarse el "sambenito" de que su candidatura está "tutelada". El propio Pedro Sánchez no se ha pronunciado públicamente ante el riesgo de que se repita en Andalucía lo que le sucedió con el candidato Ángel Gabilondo en la Comunidad de Madrid.

A cambio, Espadas ha presumido del respaldo que le han brindado el expresidente de la Junta Rafael Escuredo; la alcaldesa de París, Anne Hidalgo, o la madre de la exministra Carme Chacón.

A lo largo de la campaña, ha apelado a la unidad y al cambio para liderar "un proyecto colectivo y no personalista", en clara referencia a Díaz, y ha puesto en el centro de su proyecto a los ayuntamientos en sus mensajes a la militancia evitando el "cuerpo a cuerpo" con Susana Díaz.

Hasta que llegó el debate, el único celebrado en la campaña entre los candidatos y en el que fue Díaz, sobre todo, la que eludió algunos dardos lanzados por Espadas, quien se mostró más tenso que ella: su imagen, mucho mas contenida, nada tenía que ver con la que mostró en el 2017 en el debate con Pedro Sánchez.

Pero la hora de la verdad será el próximo domingo; si ninguno de los aspirantes logra superar el 50 % de los votos, habrá una segunda vuelta entre las dos candidaturas que obtengan el mayor número de apoyos, otra de las novedades de los nuevos estatutos que se estrenan en Andalucía. Veremos.