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Alban de Villeneuve-Bargemont: legitimismo y cuestión social

En el estudio que Jean Bruhat hace de los inicios del socialismo cristiano francés nos habla de un primer grupo de personajes que más que socialistas son caracterizado de caritativos. Entre ellos, estaría el barón Alban de Villeneuve-Bargemont (1784-1850).

Estaríamos hablando de un personaje peculiar. Miembro de la nobleza más antigua de la Provenza tuvo muchos familiares en la Administración y en los antiguos Estados Generales, entrando él mismo en la carrera administrativa en la época de la Restauración. Fue, por lo tanto, un legitimista, pero, como veremos, con una honda preocupación social, además de profesar ideas económicas alejadas de los legitimistas, porque no era partidario de volver a una economía agraria.

Villeneuve había conocido la miseria cuando había sido prefecto en 1828 en el norte de Francia, y eso le motivó a actuar con sus publicaciones, y luego como miembro de la Cámara francesa.

En los años treinta publicó su Economía política cristiana o Investigación sobre las causas y naturaleza del pauperismo en Francia y el extranjero y sobre los medios de aliviarlo y proponerlo, su obra más destacada, aunque también escribió posteriormente una Historia de la Economía Política, un estudio sobre el estado de la economía política en España y sobre la obra del polifacético Ramón de la Sagra, entre otros libros, y colaboró en algunas publicaciones periódicas francesas.

Nuestro protagonista quería que se estableciese a los pobres en tierras abandonadas, y creía en la intervención del Estado para evitar la miseria, al contrario de los liberales, y lo hacía bajo principios cristianos. Los ministros serían instrumentos de la “Santa Providencia”. Así pues, si la intervención de los gobiernos contravenía los principios fundamentales del liberalismo económico, tampoco se hacía desde una postura socialista, sino cristiana, basada en los principios de la caridad.

Villeneuve consiguió sacar una ley que regulaba el trabajo infantil en 1841. En este sentido, se puede considerar que fue un verdadero pionero en traer la cuestión social al legislativo francés al denunciar el estado de la clase obrera.

Podemos acudir al trabajo de Jean Bruhat, “El socialismo francés de 1815 a 1848”, en la obra colectiva de Jacques Droz, Historia General del Socialismo. De los orígenes a 1875, editado en España por Destinolibro en 1976.

Doctor en Historia. Autor de trabajos de investigación en Historia Moderna y Contemporánea, así como de Memoria Histórica.