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Consiguen nanotornillos metálicos con gran potencial en biomedicina

En la fotografía, el director de la investigación, el profesor Luis Liz Marzán. Imagen cedida por el Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales BiomaGune de San Sebastián. EFE En la fotografía, el director de la investigación, el profesor Luis Liz Marzán. Imagen cedida por el Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales BiomaGune de San Sebastián. EFE

Científicos de varios centros de investigación españoles han logrado obtener unos nanotornillos metálicos con un gran potencial para numerosas aplicaciones biomédicas.

Los trabajos, cuyos resultados publica la revista Science, han sido realizados por el Centro de Investigación Cooperativa en Biomateriales BiomaGune de San Sebastián y el Centro de Investigación Biomédica en Red de Bioingeniería, Biomateriales y Nanomedicina (CIBER-BBN), liderados por el profesor Luis Liz Marzán.

Los investigadores han logrado desarrollar un mecanismo mediante el cual se depositan átomos de oro por reducción química sobre nanocilindros de oro formados previamente, de forma que se obtiene una estructura casi helicoidal.

Esta geometría permite a estos nanotornillos interactuar con luz con una polarización circular de una manera mucho más eficiente que la que se consigue con cualquier otro objeto conocido, según han informado hoy los centros implicados en la investigación.

Estas propiedades podrían llevar a detectar biomoléculas de una forma muy selectiva y sensible, y se trata además, han explicado esos centros, de un mecanismo versátil, reproducible y escalable para la fabricación de nanopartículas con gran actividad óptica.

Campos de aplicación

Los campos en los que se utiliza la interacción entre la luz y la materia para la detección de sustancias son muchos, y el grupo dirigido por Luis Liz Marzán ha utilizado nanopartículas de metales nobles como el oro y la plata, "porque la luz interacciona de una forma especial con este tipo de partículas en estas dimensiones".

Según ha explicado el investigador "lo que hemos hecho es buscar un mecanismo que dirija la deposición de átomos de oro sobre nanopartículas previamente fabricadas en forma de cilindro, para que estos átomos se depositen siguiendo una estructura prácticamente helicoidal, una especie de nanotornillo".

Según Liz Marzán "esto realmente significa llegar a controlar la estructura de la materia en escala nanométrica, pero dentro de una misma nanopartícula; es decir, se trata de fabricación tridimensional por encima de un objeto nanométrico. Realmente es casi decidir átomo a átomo dónde se han de colocar, para obtener una estructura que es realmente complicada".

Los investigadores han subrayado que se trata de un método "simple y reproducible" para otros metales y han incidido en que abre infinidad de posibles aplicaciones ópticas, catalíticas, de detección biológica o de imagen biomédica.

En la investigación han participado científicos de la Universidad Complutense de Madrid, de la Universidad de Vigo, de la de Extremadura y de la Universidad de Amberes. EFE.