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El racismo en Holanda entre los hermanos Wilders, dos polos opuestos

  • Escrito por Imane Rachidi
  • Publicado en Crónicas

El ultraderechista holandés Geert Wilders protagoniza un rifirrafe en redes sociales con su hermano Paul acerca del actual debate sobre el racismo, que ha llevado a este último a recordar al político su árbol genealógico.

Afirma que su familia es también "inmigrante", pues tiene raíces alemanas, su abuela es indonesia y su esposa húngara de ascendencia turca.

Aprovechando las protestas en Holanda contra el racismo, después de la muerte del afroamericano George Floyd a manos de la policía en Estados Unidos, Wilders se declaró "harto y cansado" de este debate, pidió "poner fin a esta histeria" y subrayó que "nativos holandeses empiezan a sentirse extranjeros en su propio país, y temen expresar su opinión porque se les va a llamar racistas".

"Nadie habla sobre las mujeres que evitan barrios y calles por miedo al acoso sexual y a ser asaltadas por inmigrantes o sobre los homosexuales agredidos por marroquíes intolerantes, o esos holandeses que no encuentran una casa en alquiler porque se le da prioridad a los solicitantes de asilo", aseguró Wilders en un mensaje de vídeo.

Para Wilders, los "holandeses nativos están siendo masivamente discriminados": ahora son "calificados de racistas por políticos de izquierdas o por parte de gente que vino aquí para aprovecharse de nuestro país y prosperidad, a quienes se dieron todas las oportunidades y ahora nos juzgan".

Además, se mostró muy crítico con los problemas de vivienda que afronta el país, después de la publicación de un informe encargado por el Ministerio del Interior que indica que la población holandesa aumentó en 126.000 personas el año pasado y que alrededor de la mitad son "extranjeros", lo que incluye a trabajadores inmigrantes y sus familiares, estudiantes, refugiados y holandeses que regresan a su país.

"Desde 2014, se han regalado más de 87.000 viviendas de alquiler social a solicitantes de asilo y los holandeses esperando. ¿Para quién se está construyendo? ¿para los holandeses o los inmigrantes?", se preguntó, en referencia al frenazo en las nuevas construcciones y a la escasez de vivienda provocada por el crecimiento de la población.

A Paul, su hermano mayor, le molestó que el político defienda la idea de que Holanda debe dar "menos espacio" a los inmigrantes y, bajo el lema "todos somos inmigrantes", hizo un repaso al árbol genealógico de los Wilders, "lleno" de inmigración.

"¿Cómo es eso de inmigrantes? El nombre y la familia Wilders viene de Alemania, nuestra abuela tiene raíces en Indonesia, tu esposa es de Hungría, con raíces turcas. Todos somos inmigrantes.

¡Ya vale!", escribió Paul en su cuenta de Twitter, la única vía de comunicación de Geert para defender sus ideas porque raramente otorga entrevistas a la prensa.

El político está casado con Krisztina Wilders, una exdiplomática húngara de origen judío que adoptó su apellido tras la boda y a quien solo puede ver una vez por semana debido a las restricciones de seguridad a las que está sometido desde hace más de una década por las frecuentes amenazas de muerte que recibe, incluida su presencia entre los objetivos de Al Qaeda.

La madre de los hermanos Wilders nació en las Indias Orientales Neerlandesas, hija de una mujer con orígenes mixtos indonesios y holandeses.

Mientras que Geert dice estar "harto" del debate sobre la discriminación, Paul advierte de que "por supuesto, el racismo existe y es un hecho mundial" y condenó "en especial a los políticos que arrojan más leña al fuego para obtener ganancias políticas" de esta situación.

"Todos importamos en este mundo", subrayó, dirigiéndose a su hermano, líder del Partido de la Libertad (PVV), pero también al otro partido ultraderechista de moda en Holanda, Foro para la Democracia (FvD), de Thierry Baudet, dos políticos que "acabarán luchando entre sí", vaticina Paul.

Al contrario que la ideología mantenida por Wilders durante los últimos veinte años, su hermano Paul es más bien crítico con la retórica de la ultraderecha y cortó lazos con su hermano después de una disputa en 2016. "Políticamente no estoy nada de acuerdo con él, pero es mi hermano, y creo que no es feliz.

Eso me hace infeliz", aseguró una vez Paul. Pero Geert Wilders no siempre fue un político de ideas extremas. En 2001, desde el partido liberal (VVD), del que se marchó en 2004, consideró que llamar extremistas a todos los seguidores de Mahoma "es una observación despreciable, una falsa generalización sobre todos los musulmanes. No hay nada malo con el islam, sino en ese pequeño grupo de extremismo musulmán".

El ahora líder del PVV promete prohibir en los Países Bajos el Corán, que compara con el "Mein Kampf" de Adolf Hitler y planea cerrar las mezquitas y salir de la eurozona y la Unión Europea si gana las elecciones de marzo de 2021 con la suficiente mayoría como para convertirse en primer ministro, un objetivo cada vez más difícil teniendo en cuenta la popularidad de su competidor directo, el ultraderechista Baudet.

Geert Wilders optó esta vez por ignorar las críticas de su hermano y continuó con su campaña antimigratoria con más fuerza, puesto que ha empezado ya la cuenta atrás para las elecciones generales en las que el político liberal Mark Rutte concurre como favorito gracias a su papel al frente de Países Bajos durante la pandemia de coronavirus. EFE.