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Fernando Navarro, arquitecto: "Debemos revisar los conductos de aire"

  • Escrito por Gemma Bastida
  • Publicado en Crónicas
Fernando Navarro, arquitecto: "Debemos revisar los conductos de aire". EFE/Marcial Guillén Fernando Navarro, arquitecto: "Debemos revisar los conductos de aire". EFE/Marcial Guillén

La pandemia de COVID-19 introducirá cambios en la arquitectura y ha de llevarnos a revisar elementos que durante años han permanecido en un segundo plano, como los sistemas de aire acondicionado, con el fin de garantizar la salubridad del ambiente de la mayoría de oficinas y edificios públicos.

Así lo sostiene en una entrevista con Efe el arquitecto Fernando Navarro Bidegain, fundador de la comisión de medio ambiente del Consejo Superior de Colegios de Arquitectos de España (1998) y miembro del Royal Institute of British Architects (RIBA), con una larga experiencia en la consultoría internacional y experto en la sostenibilidad de edificios.

Son muchos los ciudadanos que, principalmente por motivos de trabajo, pasan buena parte de su día a día en edificios "herméticos", sin ventanas practicables, que dependen de la climatización artificial para renovar su aire.

¿Pero es éste lo suficientemente limpio y salubre? Fernando Navarro recuerda que, como arquitecto en ejercicio, ha tenido que desmontar muchas instalaciones de aire y que ha visto en primera persona el "lamentable" estado en que se encuentran muchos de estos conductos en inmuebles de oficinas, locales comerciales y otros edificios públicos y privados.

"Un conducto de aire acondicionado de diez años de antigüedad suele tener una capa viscosa de color entre negruzco y amarillento pegada en su interior, como si hubieran untado vaselina o miel. Y eso es lo que estamos respirando", advierte el experto.

Si esto sucede en una instalación relativamente nueva, podemos hacernos una idea, apunta, de cómo estarán los conductos de ventilación de aquellos edificios que tienen 30, 40 o 50 años de antigüedad.

El problema de estos conductos es doble: por un lado, algunos de ellos están fabricados con materiales inadecuados y desfasados, y por otro es que son impracticables, de muy difícil acceso, y por tanto es casi imposible limpiar a fondo su interior.

Navarro propone llevar a cabo una revisión de todos los sistemas de ventilación existentes para analizar su estado, programar la limpieza o sustitución de los conductos en mal estado y garantizar que reúnen las condiciones de salubridad necesarias.

Además, plantea que se coloquen filtros más potentes, ya que los virus pueden circular por estos conductos, y que se instalen en los edificios sensores permanentes que analicen y den información de los parámetros de la calidad del aire interior.

Y sobre todo, remarca el arquitecto, "hay que obligar de verdad a que todo esto se cumpla. No basta con que esté escrito en muchas normas que no siempre se aplican ni se exige que se apliquen".

"La pandemia de coronavirus supone una ocasión de oro para revisar muchas cosas, entre ellas ésta", afirma Navarro, que lamenta que "nadie hable de estas cosas hasta que pasa una hecatombe".

Este experto en arquitectura sostenible está convencido de que el alto número de personas que sufren problemas de alergia, asma u otras afecciones respiratorias en las ciudades "tiene mucho que ver" con el aire procedente de los conductos de ventilación, que respiramos cada día.

"Cuando vives en un medio artificial hay que empezar a ver cómo ese medio influye en la salud de las personas. Un edificio debería ser un lugar en el que cuando entras en él sales mejorado; ahora entras en un edificio y puedes salir dañado", sostiene Navarro.

"Los edificios tienen que ser saludables y la calidad del aire, también", recalca el arquitecto. EFE.