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Arrimar el hombro: la lucha contra el cáncer entre la amenaza del coronavirus

  • Escrito por Raúl Salgado
  • Publicado en Crónicas

Todas las manos son necesarias y ayudan en días de alerta e incertidumbre. La Asociación Española contra el Cáncer se ha puesto el mono de trabajo pese al obligado confinamiento y no solo ha alterado su estrategia habitual, sino que abre el abanico a otros colectivos y demandas sociales en pleno estado de alarma.

La atención física ha quedado suprimida desde el primer día de crisis sanitaria, pero las nuevas tecnologías se asoman como aliado que no entiende de barreras. Sus usuarios en Ferrol se han sumado sin pestañear a una idea que la delegación local tenía ganas de poner en marcha.

Parece que la emergencia nacional ha destapado "algo planteado más para la zona rural", dice a Efe Lucía Barcia, su psicóloga en la ciudad. Profesionales de diversos ámbitos suman esfuerzos en una entidad renovada en fechas más recientes, emblemática en la localidad y que ha dado el salto de una sede en un piso con incómodas escaleras a un bajo a metros de la casa consistorial. Soplan nuevos aires en la asociación y ni el coronavirus los doma.

Barcia o Carolina López Maiztegui, abogada que también forma parte del núcleo duro de la agrupación, admiten que no "veíamos tan cercano" apostar por sus consultas en formato audiovisual, pero ya están teniendo "muy buena acogida".

"No es lo mismo que por teléfono, como en la sede", afirman al inicio de una jornada que se antoja otra vez maratoniana: "Tenemos muchísimas consultas". El arranque del estado de alarma abocó a pisar el acelerador y establecer contacto con sus usuarios habituales "por teléfono para ofrecer" esta vía de cara a mantener la atención.

Todos han respondido de forma positiva y el único inconveniente, por suerte no se presenta de modo muy recurrente, es que pueda tener un día "débil la tecnología", apunta la psicóloga, que valora el servicio "más cercano" de lo que en principio se habría planteado. Barcia indica que quisieron "mantener todo" lo que suelen tener en su catálogo de prestaciones y de momento lo están consiguiendo.

Es más, la carga de trabajo "ha aumentado un poquito", así que pese a las "circunstancias especiales, seguimos aquí". Conocedoras de situaciones adversas como los duelos por la muerte de pacientes por cáncer, ahora ese dolor es incluso mayor por el Covid-19 y entregan su granito de arena para respaldar la ayuda profesional en una coyuntura semejante.

Envían la "información justa y necesaria" y se prestan a solventar compras de necesidad, caso de alimentos o medicinas. Aquí toma valor como nunca su grupo de voluntarios, que hace fuerte su cadena de trabajo social aunque hayan tenido que suspender las actividades en oficina.

Más de un centenar de consultas en las primeras semanas de confinamiento, hablan las cifras; es un "ritmo incluso algo superior al habitual". Según Barcia y López Maiztegui, "la asociación tiene que cumplir con ese compromiso y arrimar el hombro".

Opinan que la alerta "nos está probando de una manera que no habíamos pensado" y que su línea telefónica, además de la nacional gratuita, no descansa. Internet y las redes sociales, con sus "pequeños consejos" en Facebook e Instagram sobre cuestiones cotidianas como tratar "una peluca a quien se le ha caído el pelo", son el aliado final de la Asociación Española contra el Cáncer. EFE.